La pandemia del Covid-19 ha tenido un fuerte impacto en el mundo empresarial a nivel mundial, afectando a algunas industrias más que a otras, pero dejando una huella ineludible respecto de cómo hoy se plantean los negocios.

Para abordar este tema, AQUA conversó con el gerente general de Sustenta+ –consultora experta en sostenibilidad empresarial y que ha trabajado con importantes compañías acuícolas–, Pablo Vidal, quien profundizó en las transformaciones que se han estado viviendo los últimos años y cómo aquello sentará nuevas bases para el desarrollo futuro de todo tipo de organizaciones.

“Desde hace ya varios meses, venimos viendo cómo se está consolidando una trasformación de la sociedad en varios sentidos. De hecho, varias entidades internacionales dedicadas al desarrollo sostenible lo vienen declarando también. Por ejemplo, el Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible (World Business Council For Sustanible Development), que es la mayor coalición de empresas a nivel global dedicadas a estos temas, publicó un documento con los desafíos a enfrentar a partir del Covid-19; así también el Pacto Global de las Naciones Unidas ha presentado variados documentos en relación con los desafíos para alcanzar la Agenda 2030”, expresó el profesional.

De esos y otros artículos, Pablo Vidal concluyó cinco desafíos relevantes en materia de sostenibilidad que el sector empresarial deberá afrontar en el próximo tiempo.

“El primero de ellos es que, evidentemente, el Covid ha dejado una huella sanitaria, pero  también una huella social y económica en gran parte del mundo. Y esa tensión económica que ha generado la enfermedad –considerando las industrias afectadas o se han visto reducidas en volumen, así como la apertura y el cierre de los países y de los mercados– ha tenido consecuencias en términos de acrecentar la inequidad o la desigualdad a nivel planetario. Ello pudiera ser un factor para agudizar movilizaciones y tensiones sociales”, expresó el ejecutivo. Detalló que esto ya se ha podido apreciar, por ejemplo, con lo que ha pasado en Colombia o Cuba, viéndose también algunos hechos en Europa, África y Asia.

“Se ve cómo, de alguna manera, esta tensión socioeconómica se ha traducido en una mayor complejidad de los desafíos sociales. Esto que vivimos en Chile –con mayores demandas ciudadanas y un proceso constituyente en curso–, de hecho, hay que situarlo en un contexto mucho más global. No es algo aislado de nuestro país, sino que se está viviendo a nivel mundial; hay una nueva concepción de cómo se entiende el desarrollo”, explicó.

En segundo término, destaca la brecha en términos de la participación de la mujer. “Hay datos de la Cepal que indican el retroceso de unos diez años en términos de la participación femenina a consecuencia del Covid-19 y eso, sin duda, trae nuevas reglas del juego en términos del desarrollo empresarial”, dijo Pablo Vidal.

Hay un tercer factor, que es más bien de carácter climático, que tiene relación con la observación de que el Covid-19 en ningún caso fue un impedimento para acelerar la agenda de trasformación climática que está viviendo el planeta. Muy por el contrario, la mayoría de los países, a consecuencia de la pandemia, se han replanteado una reactivación pero con una ambición climática. En ese sentido, “uno pre-visualiza que el tiempo que se nos viene es un tiempo donde las emisiones bajas en carbono, donde la transición energética y donde todas las definiciones que apunten a mitigar y a adaptarnos a este cambio climático van a ser prioritarias para el mundo empresarial y regulatorio. Por lo tanto, va haber un cambio en la sociedad a consecuencia de ello”.

Como cuarto elemento aparece el planteamiento de la posibilidad de que surjan nuevos modelos de negocio y nuevos modelos económicos. “No me cabe la menor duda de que se van a abrir nuevas oportunidades en términos de negocios con una óptica mucho más sostenible”, dijo el experto, destacando la irrupción que han tenido las “empresas B”.

Por último y en quinto término están los nuevos paradigmas con los cuales se está planteando el mundo inversor, quienes hoy revisan muy bien dónde invertir y con quién trabajar. “Es súper interesante ver cómo las cifras hoy día muestran el aumento exponencial que han tenido los grandes fondos de inversión que consideren factores económicos, sociales y de gobernanza (ESG) al momento de su toma de decisiones, como por ejemplo determinar prestamos, bonos o cualquier otra variable de inversión para el desarrollo de las empresas”, manifestó.

Transformación global

Pablo Vidal recalcó que los cambios que se están apreciando en Chile no son solo locales, sino que se trata de algo “planetario”. “En nuestro país, ha coincidido con un proceso constituyente y con otros elementos, pero yo tiendo a pensar que esta transformación no responde únicamente a la coyuntura nacional, sino más bien a un nuevo prototipo, a un nuevo paradigma de desarrollo, donde la sostenibilidad está jugando un rol importante; así lo indican las evidencias”, sostuvo.

¿Qué hacer? “Frente a estos escenarios de transformación, donde el factor de la sostenibilidad está jugando un rol tan importante, lo mejor es empezar a construir y desarrollar estrategias de sostenibilidad más sólidas y más coherentes en cada una de las empresas. Nosotros hemos visto, desde la consultora, cómo se ha ido incrementando el número de empresas que están genuinamente requiriendo o que quieren desarrollar sus propias estrategias de sostenibilidad; empresas que en el pasado no se habían hecho la pregunta, pero que hoy día captan –ya sea porque los accionistas lo están pidiendo, por cambios regulatorios o por una mayor conexión con el propósito– que esta trasformación viene con este tinte de sostenibilidad y que, sin duda, entrar en este juego lo antes posible va a ser mejor para un escenario futuro”.

Fotografía interior: Pablo Vidal