El año 2000 se creó Naviera Altamar, empresa que emergió con el objetivo de satisfacer la demanda de servicios marítimos en la zona sur, específicamente en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, con fuerte foco en la industria acuícola y pesquera que se desarrolla en estas áreas geográficas.

Para dichas operaciones, la compañía cuenta con una amplia flota de embarcaciones, entre ellas, barcazas, barcos y remolcadores. Todas estas naves son metálicas y están equipadas con brazos hidráulicos y winches para maniobras y movimiento de cargas.

Entre los servicios prestado por la naviera destaca el transporte de cosecha, alimento, mortalidades, smolts, redes y una variedad de otros elementos. Además, la firma ofrece transporte de mercancías peligrosas y remolque para pontones, plataformas, bodegas flotantes, balsas jaulas y otros artefactos.

Los últimos meses, Naviera Altamar ha estado trabajando en un nuevo proyecto que consiste en el montaje de un equipo de avanzada tecnología para el tratamiento de cáligus –desarrollado por la empresa noruega SMIR– en una de sus embarcaciones.

“Naviera Altamar operará el sistema Hydrolicer en una de sus naves de 53 metros de eslora y 12 metros de manga, con seis líneas de servicio (dos de ellas ya en Chile para ser usadas en las pruebas). Con todas las líneas funcionando, tendrá una capacidad estimada de 210-240 toneladas de peces por hora”, contó a AQUA el gerente general y dueño de Naviera Altamar, Patricio Bram.

Según lo explicado, los objetivos del proyecto son los siguientes: ofrecer al mercado salmonicultor una buena alternativa sanitaria no farmacológica para el manejo del cáligus; mejorar los índices de eficiencia en el manejo sanitario de los peces; mejorar los niveles de costo asociados al proceso sanitario de los peces; optimizar los niveles de calidad asociados a la operación, dado el impacto positivo en el tiempo de exposición a estrés de los peces; y ayudar a la industria acuícola a responder de mejor forma a las exigencias de los mercados internacionales.

“La tecnología que estamos implementando se llama Hydrolicer y fue desarrollada en Noruega con el propósito de desarrollar un sistema amigable y eficiente para la eliminación del piojo de mar con métodos no farmacológicos. Actualmente, esta tecnología está operando con aproximadamente 200 líneas en el hemisferio norte”, detalló el ejecutivo.

Añadió que el proceso comienza con la succión de agua desde el mar. Luego los peces pasan por un contador y posteriormente, en series, por las líneas del sistema Hydrolicer. “El sistema posee bombas de peces PG Hydroflow, las cuales no tienen piezas móviles, y trabaja con flujos de agua continuo a baja presión, por lo que se asemeja más a turbulencias que a alta presión de agua”, precisó Patricio Bram.

Posteriormente, los peces pasan a un separador de agua y luego entran limpios a un canal que los retorna a la jaula. El separador de agua toma toda el agua con los parásitos, los que pasan por filtros rotatorios de gran tamaño que los filtran a 100 micras. Finalmente, los parásitos pasan a un filtro de banda que los entrega secos en un bin.

El servicio

De acuerdo con el representante de Naviera Altamar, además de todos los efectos positivos que tiene este tratamiento desde el punto de vista de los peces y del costo del tratamiento, se trata de un sistema flexible, “lo que nos permite implementar múltiples modelos de negocios en base a las necesidades de las empresas salmonicultoras, por lo que podemos arrendar el equipamiento completo para que las salmoneras lo operen directamente o también podemos arrendarlo por centro o barrio”.

La segunda quincena de septiembre, el barco ingresa a astillero para terminar los detalles técnicos e instalar la planta. Luego, se deben obtener las certificaciones de las autoridades para posteriormente realizar las pruebas de mar. De esa forma, de acuerdo a lo programado, el barco y la planta estarán listos para operar en diciembre de 2021.

“Durante diciembre realizaremos pruebas programadas con algunas salmonicultoras, por lo que en enero del 2022 comenzaremos la operación. Para la realización de las pruebas, hemos realizado un protocolo integral, el que se ha levantado en reuniones con la mayoría de los actores de la industria y será realizado por un equipo externo a Naviera Altamar para entregar mayor objetividad en los resultados”, especificó Patricio Bram.

Asimismo, Naviera Altamar se encuentra planificando inversiones futuras. “Estamos definiendo el mecanismo de financiamiento de nuevos barcos para ampliar el servicio. Estamos muy optimistas respecto de los resultados obtenidos en el hemisferio norte, y además del interés que ha generado en la industria local”.

Fotografías: Altamar