Hace unos cinco meses atrás, la histórica dirigente de la pesca artesanal, Zoila Bustamante, asumió nuevamente como presidenta de la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales de Chile (Conapach), uno de los principales gremios de este rubro en el país. Años atrás también ocupó este cargo, llevando a la organización a participar en importantes discusiones relativas a la regulación del sector y marcando una fuerte presencia del gremio también a nivel internacional.

AQUA conversó con la dirigenta, quien aclaró que en este nuevo periodo ha asumido como presidenta de manera interina, pues la Conapach espera poder realizar prontamente elecciones de manera presencial –lo que no se ha podido realizar hasta ahora debido a la pandemia– para dar paso a una nueva directiva de manera formal y con amplia participación de las bases.

Pero no sólo eso. Zoila Bustamante también fue elegida recientemente como presidenta de la Unión Latinoamericana de la Pesca Artesanal (Ulapa), lo que ha reafirmado su liderazgo no sólo en la pesca nacional, sino que también a nivel global. Este nuevo grupo, ya constituido legalmente y con base física en Río de Janeiro, reúne a gremios pesqueros de países como Brasil, Argentina, Nicaragua, Guatemala, Panamá, Ecuador, Perú, Colombia, Costa Rica, El Salvador y, por supuesto, Chile.

“Para mí, es un honor haber asumido este cargo. Es un trabajo que se veníamos realizando desde 2015, cuando nos juntamos en Chile –en el marco de la cumbre de los océanos– alrededor de once países que nos organizamos para lograr establecer esta unión latinoamericana”, sostuvo Zoila Bustamante desde Caleta Estaquilla (región de Los Lagos), lugar en el cual habita y donde ha forjado su vida en torno al mar.

Hace unos meses, usted fue elegida como presidenta de la Conapach. ¿Qué le parece asumir nuevamente el liderazgo de esta tradicional organización?

Hace unos cinco meses tuvimos una reunión de directorio nacional, donde se habló sobre la poca gestión que se había realizado el último tiempo debido a la pandemia y sobre otros aspectos internos de la organización. Entonces, se consultó a la Inspección de Trabajo y esta determinó que podíamos realizar una elección interna hasta que podamos efectuar elecciones presenciales, porque si hay algo que destaca a esta organización es que siempre hemos tenido elecciones presenciales, pero en esta ocasión se hizo una elección interna donde se eligió a un directorio provisorio donde, además de mi cargo como presidenta, quedó como vicepresidente Juan Cáceres, de Iquique (región de Tarapacá); como secretario quedó Miguel Avalos, de Caldera (región de Atacama);  como tesorero, Marco Salas, de Quellón (región de Los Lagos).

Para nosotros, lo importante es que la organización se mantenga vigente. Todos saben el trabajo que hemos realizado durante todos estos años. Ahora, estamos tomando un nuevo impulso y solo estamos esperando que pase la pandemia para poder tener nuevamente un directorio elegido por la bases.

¿En qué situación se encuentra actualmente la Conapach? ¿Cuáles son los principales temas en la agenda del gremio?

Nosotros nunca hemos dejado de trabajar. Yo creo que nuestra organización está más fuerte que nunca. Tenemos una gran representatividad a nivel nacional y los que son Conapach lo entienden así. Hemos estado trabajando a nivel nacional e internacional. Hemos estado viendo temas relacionados, por ejemplo, con la Ley Bentónica, la Ley Corta, que ahora está estancada, el proyecto de Ley Supersol y actualmente el bono de alivio para los pescadores artesanales, que hemos estado trabajando con los congresistas. También hemos estado revisando el problema que tienen los algueros de La Pasada (región de Los Lagos) con el rhizoclonium, que es un problema grave para ellos.

En plena pandemia, también pudimos gestionar como organización, la flexibilización de algunas normativas, como fue la posibilidad de extraer en el año 2021 el remante de pesca del año 2020, así como también la ampliación de ley de bonificación de algas de tres a cinco periodos por concesión acuícola y de los plazos para realizar los estudios en áreas de manejo para que no caduquen.

Asimismo, hay asuntos del día a día de la pesca artesanal, como el lobo marino, con el cual los compañeros demersales han tenido grandes dificultades y no han podido salir a pescar, a los cuales también prestamos atención.

En cuanto a la Ley de Pesca, ¿cuál es la posición actual de la Conapach? ¿Apoyarían una nulidad de este cuerpo legal? ¿Qué pasaría, en términos legales, durante el proceso de renovación de la ley?

Respecto de la Ley de Pesca y su anulación, nuevamente está pasando que estamos en un periodo de campañas políticas donde lamentablemente se aborda el tema con mucho populismo. Sabemos que hay una empresa detrás de la petición de anulación de la ley y ha sido así desde que se comenzó a discutir este cuerpo legal el año 2012, hasta la fecha.

Nosotros, como Conapach, hemos tenido talleres y hemos dicho que estamos preparados para lo que venga, pero hay que asumir las consecuencias de lo que venga. No es llegar y anular, derogar o cambiar la ley, sino que hay que asumir lo que derive de ello. Hemos estado trabajando para estar preparados para todo.

Ahora, se supone que si la ley se elimina –según palabras del diputado Jorge Brito– va a haber un periodo en que la ley actual se va a mantener hasta que haya un nuevo cuerpo legal. Se estima que el proceso podría durar unos dos o tres años. Yo creo que lo que aquí es importante es resguardar lo que la pesca artesanal tiene ganado. Es fácil decir que hay que eliminar todo, pero hay cosas que nuestro sector ganó en la discusión anterior y eso hay que protegerlo.

¿Qué aspectos son los que, a su juicio, habría que resguardar?

En primer lugar, en términos de las sustentabilidad de los recursos, se logró que se conformaran los Comités Científicos Técnico y los Comités de Manejo para establecer las cuotas de los recursos, dejando atrás que la decisión pasara por el subsecretario de  turno y resultara ser una salida política a los conflictos del momento. Ahora, tenemos consciencia de que se debe mejorar la investigación a través de más y mejores cruceros de investigación y  dar una mayor injerencia en las decisiones a los Comités de Manejo, por ejemplo.

En el sector bentónico se ganó que no paguemos patente en las áreas de manejo y que los recursos que estamos protegiendo en estas áreas pueda tener una cuota. Cuando nos entregaron las Amerbs, en el 2002 más o menos, no había recursos. Por eso, siempre digo que las mejores áreas protegidas son las áreas de manejo, porque las trabajamos, las protegemos y nos dan de comer. Eso es algo que ganamos en este marco legal.

En cuanto a las cuotas de pesca, si se realizan modificaciones, habría que partir desde lo que tenemos ganado hacia arriba; no comenzar desde cero, pues de esa forma perderemos lo que hemos obtenido. Por ejemplo, la sardina y la anchoveta tenían el 58% y el 68%, respectivamente, y hoy día las dos tienen el 78%. El congrio tenía el 18% y se ganó el 50%. Hay gente que dice que no se ganó nada, pero sí hubo avances.

Soy una convencida de que si todos hubiéramos trabajado en la Ley de Pesca, otro gallo nos cantaría. Pero los mismos que estaban en contra antes, también lo están hoy día y no quieren avanzar. Ahora, no sabemos qué pasará si se decide avanzar hacia un nuevo marco legal, pero para nosotros lo central es que se resguarde lo que hoy nos sirve.

A las autoridades les digo que hagan la pega de una vez y dejen de lado el populismo, pues eso es lo que cansa a la gente como nosotros, que vivimos del mar y que somos dirigentes. Si van a anular la ley, que lo hagan de una vez y terminemos con esto, cuidando lo que ya ha obtenido la pesca artesanal.

Hace algunos días, usted fue elegida presidenta de la Unión Latinoamericana de la Pesca Artesanal (Ulapa) ¿Qué su designación para este cargo internacional?

Para mí es un honor haber asumido este cargo. Este es un trabajo que se venía haciendo desde el año 2015, cuando nos juntamos en Chile –en la cumbre de los océanos– alrededor de once países que nos organizamos para lograr establecer esta unión latinoamericana. Costó juntarnos y luego vino la pandemia, pero terminamos reuniéndonos virtualmente para ver los estatutos que puedan dar paso a la organización, y cuidando que estos sean coherentes para todos los países y no solo para el país donde este gremio se va a constituir de forma presencial, que es Brasil (Río de Janeiro).

Lo cierto es que la Ulapa está constituida legalmente. Se creó porque muchas veces los pescadores no tenemos derecho a voz ni a voto en las Naciones Unidad o en la FAO, porque a veces ellos trabajan con grupos selectivos y no escuchan a quienes deben escuchar. En cuanto al trabajo del grupo, este tendrá que ver con los asuntos que preocupan a la pesca artesanal a nivel latinoamericano, relacionados con el cambio climático, problemas asociados a la pesca ilegal y la presencia de flotas extranjeras que en ocasiones depredan las zonas económicas exclusivas. También esperamos abordar las áreas marinas costeras protegidas que se están haciendo en algunos países y que están perjudicando al sector pesquero artesanal. Hay harto paño que cortar.

Tanto desde la Conapach, como de la Ulapa, ¿espera impulsar temas relacionados con la equidad de género en el mundo pesquero?

Si. Nosotros conformamos hace un par de semanas atrás la AG de Mujeres “Tejiendo Redes”, conformada por mujeres de la pesca artesanal –que pescan– a nivel nacional. Esta organización está al alero de nuestra organización (Conapach) y cuenta con la subsecretaria de Pesca, Alicia Gallardo, como madrina, y el diputado Jorge Brito como padrino. Ciertamente, el tema de la equidad de género está en la agenda nacional e internacional y en este sentido la Conapach lleva un buen camino recorrido, pues la organización ha realizado encuentros y congresos internacionales de mujeres de la pesca artesanal, experiencias muy bonitas donde se aprende mucho a conocer a nuestras pares. Y desde ahí, por supuesto, hay que trabajar en ese tema y seguir adelante. Pero me gustaría destacar que si bien empujamos temas referidos al género, la Conapach es una organización de hombres y mujeres, de modo que represento a ambos.

El esperado bono

En cuanto al “Bono Alivio” para la pesca artesanal, ¿pronto debería haber novedades?

Nosotros hemos estado trabajando en este tema en la región y a nivel nacional. De hecho, en la región de Los Lagos estamos con la AG de Pescadores Artesanales Demersales analizando este asunto y a la vez somos parte de un grupo más amplio que tiene un vocero –el director de la Conapach, Luis Adué– con quienes también estamos trabajando en este ámbito. El tema no es menor. No es posible que le entreguen ayuda a un grupo de la pesca artesanal y el 90% quede fuera. Se hizo mal desde el principio y eso es lo que hemos estado transmitiendo a los parlamentarios. La Subpesca y el Ministerio de Economía no son partidarios de esto, sino que  presentaron una cartera de proyectos que la pesca artesanal que la Conapach y la región no aceptó. No nos parece que vengan a presentar una cartera de proyectos cuatro meses antes de que termine el Gobierno. Es ilógico.

La idea es que este bono les llegue a todos los pescadores artesanales en su totalidad, a los algueros, a los demersales, a los bentónicos, a los recolectores, a todos los que trabajan en la pesca, puesto que ayuda directa a la pesca no ha habido. El proyecto en sí pasó la semana pasada a la Comisión de Hacienda. Ojalá le den prioridad y ojalá el Gobierno no le ponga un veto, porque si no ahí sí que nos van a tener a todos en la calle; y ese será un llamado a movilización real, no populista.

Finalmente, ¿qué opina acerca de la situación actual de la pesca artesanal en Chile? ¿Qué le parece la aparición de nuevos grupos que han manifestado no sentirse representados por los gremios más tradicionales de la actividad?

Esta es una opinión personal, como Zoila Bustamante. Si hay algo que he aprendido en el camino y que me enseñó mi padre es que nosotros no tenemos derecho a repudiar ni denostar a nadie. Cada cual tiene derecho a hacer lo que estime conveniente y si se siente representado por algún grupo o gremio, bienvenido. En lo que no tenemos que caer es en el desprestigio hacia las personas.

En el caso de la Conapach, ésta siempre ha representado a los asociados al gremio. Nunca nos hemos arrogado la representación de otras personas fuera de la organización. De ese modo, lo único que esperamos es que nuestros socios sí se sientan representados, los que están inscritos,  muchos de los cuales trabajan permanentemente para mejorar la pesca artesanal.

Nunca, ni la organización ni quien le habla, se ha arrogado la representación de ninguno de los grupos que están apareciendo hoy; ni de los que se inventaron por la Ley de Pesca ni de los que están apareciendo ahora por el bono. Nunca hemos aparecido diciendo que representamos al global o a 100.000 pescadores. La Conapach siempre ha trabajado por los inscritos y también por quienes no lo están, pero que se puedan sentir representados o necesitar de nuestra colaboración. No hay más que decir.

Y si hay otros sectores de la pesca que desean tener sus propios representantes, está bien, siempre que sea gente que pertenece realmente al sector. La idea es que la pesca esté representada por pescadores y no por grupos populistas.

Fotografía: Conapach