A partir del 1 de julio de este año asumió como nuevo director nacional del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Claudio Báez Beltrán, luego de que el Presidente de la República, Sebastián Piñera, lo nombrara en el marco del concurso de Alta Dirección Pública realizado para este cargo. Hasta esa fecha, el funcionario se desempeñaba como director regional de Sernapesca Biobío.

AQUA conversó con la nueva autoridad –quien es médico veterinario de la Universidad de Concepción–, con el fin de conocer cuáles son los principales temas en su agenda y el trabajo que está realizando Sernapesca con el fin de mantener una adecuada fiscalización de las actividades acuícolas y pesqueras que se realizan en el país.

¿Qué le parece haber sido nombrado director nacional de Sernapesca? ¿Cuáles son sus principales objetivos y prioridades en este nuevo cargo?

Agradezco la confianza depositada en mi persona y el tener la posibilidad de aportar con un estilo de gestión diferente en este Servicio tan profesional y tecnificado. Estoy orgulloso de poder liderar esta gran institución con más de 1.200 funcionarios en todo el país, a los que espero apoyar para que desarrollen su trabajo de la forma en que saben hacerlo.

Mi gestión estará centrada en los lineamientos institucionales ya establecidos. Desde mi experiencia previa como director regional estoy convencido de que podemos realizar ajustes. Pero en términos generales, el foco seguirá estando en controles con enfoque de riesgo, promover el cumplimiento normativo y mantener y profundizar la cercanía con nuestros usuarios, además de seguir avanzando en la modernización institucional.

En materia de pesca artesanal e industrial ¿en qué áreas estará enfocado el trabajo de Sernapesca en el corto y mediano plazo?

Nuestra misión es asegurar la sustentabilidad de las actividades de pesca y acuicultura mediante una fiscalización integral. Esto lo señalo porque, pese a que a nos tocaron dos años muy difíciles y estamos recién superando una situación de emergencia mundial, nuestro Servicio mantuvo la continuidad de su rol público, lo que permitió asegurar la provisión de alimentos del mar a la población, y en segundo lugar, pudimos cumplir con compromisos internacionales en materia de exportación, facilitando así que la actividad económica se mantuviera cuando más se requería.

Dicho lo anterior, nuestro trabajo con la pesca extractiva, tanto artesanal como industrial, se mantendrá enfocada en la facilitación del cumplimiento mediante la incorporación de tecnología que, por ejemplo, permita la realización de más trámites de manera online. Por otra parte, mantenemos nuestra estrategia de fiscalización con enfoque de riesgo, velando porque la actividad se desarrolle dentro del marco normativo que asegura su sustentabilidad.

En cuanto a la acuicultura, entendemos que Sernapesca cuenta con una embarcación propia para fiscalización de centros de cultivo en la región de Magallanes, con lo que se espera mejorar el control hacia este sector. ¿Cómo ha funcionado aquello? ¿Se planea incorporar más naves similares para fiscalización en las regiones de Los Lagos y Aysén?

Efectivamente, contamos con una embarcación especialmente fabricada en los astilleros de Asmar y que cuenta con una serie de implementos a bordo pensados para la fiscalización de la actividad acuícola en el extremo sur. Esto nos ha permitido, en un trabajo muy coordinado con la Autoridad Marítima, realizar campañas de control en los centros de cultivo de la región de Magallanes, donde tenemos radicada esta nave, y apoyar así la fiscalización presencial a las instalaciones salmonicultoras.

Este trabajo se complementa con las estrategias de fiscalización remota y documental a la salmonicultura y que en conjunto nos permiten tener una vigilancia integral y oportuna tanto en materia sanitaria como ambiental de la actividad.

Esta fiscalización remota se ha manifestado en el desarrollo de nuevas y reforzadas estrategias de análisis documental. Pasamos de tener información desperdigada en distintos servidores a contar con un sistema de información centralizada y disponible para la toma oportuna de decisiones. Tenemos la utilización de posicionador satelital (POSAT) en las naves que prestan servicios a la salmonicultura, y la utilización de medios de percepción remota como las imágenes satelitales, mapas de temperatura o indicadores de clorofila, entre otras muchas innovaciones.

Por supuesto, nos gustaría contar en el futuro con más embarcaciones que pudieran destinarse también a otros ámbitos de la fiscalización, pero estas proyecciones están siempre sujetas a la disponibilidad de presupuesto.

Sabemos que Sernapesca ha estado trabajando fuertemente en materia de modernización e implementación de nuevas tecnologías. ¿Piensan seguir por esa senda?

Al principio constatamos no sólo una resistencia por parte de los usuarios, sino que también hubo que hacer un trabajo interno para la implementación de estas tecnologías y estos nuevos procedimientos de fiscalización, lo cual siempre genera algún grado de incertidumbre y confusión en las primeras semanas de funcionamiento. Sin embargo, con el correr del tiempo, la estrategia de un modelo mixto de fiscalización presencial y remota se ha ido consolidando y es una estrategia que seguiremos estimulando. Actualmente, hacemos de manera remota actividades que anteriormente se hacían de manera presencial, y por un lado esto facilita nuestro proceso fiscalizador, pero también el propio flujo comercial se ve beneficiado.

Esto ha sido posible también gracias al compromiso y entendimiento por parte de la propia industria, con la cual hemos cimentado un escenario de convivencia, respeto y colaboración tras un horizonte común que tiene que ver con la facilitación del cumplimiento y el asegurar la continuidad de la actividad dentro del marco normativo que garantiza un proceso productivo sanitaria y ambientalmente compatible.

Finalmente, ¿cómo observa el trabajo que ha estado realizando el Servicio con el fin de destrabar o facilitar los envíos de salmón y otros recursos del mar a mercados importantes, como Rusia y China?

Aquí, es importante subrayar que en cifras globales el 2020 tuvimos un incremento en el volumen de las exportaciones pese a estar en medio de una pandemia. Aquí fue clave pasar del tradicional formato en papel a un sistema informático en línea llamado Sistema de Gestión de Certificaciones (SGC). Si el 2019 teníamos apenas un 1% de las tramitaciones por esta vía, el 2020 llegamos al 38%, lo cual es un salto tremendamente importante.

Pudimos consolidar este sistema de certificación digital mediante acuerdos bilaterales con Argentina, Brasil, China, Colombia, Perú y México, destinos en los que estos certificados emitidos en línea hoy son válidamente aceptados. Avanzamos en sólo meses en aspectos que nos habían costado años, cómo fue la firma electrónica y los códigos QR con Argentina, Brasil y Uruguay.

Respecto del mercado ruso, el 1 de septiembre entró en vigencia la autorización electrónica para los envíos de bivalvos, la misma que ya se encontraba implementada para las exportaciones de salmónidos. Este avance fue incluso destacado por los propios exportadores, que valoran la proactividad de Sernapesca en lograr este tipo de acuerdos con autoridades competentes de los mercados de destino, lo que finalmente redunda en reducir los tiempos para la documentación requerida, y así facilitar el flujo comercial entre ambos países.

Vea entrevista completa al director nacional de Sernapesca en la próxima edición de revista AQUA.

Fotografías: Sernapesca