El pasado jueves 2 de septiembre se realizó el taller de cierre del Proyecto de Asesoría Técnica que el Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (Incar) ejecutó para la puesta en marcha de un sistema de acuaponía mejorado en el contexto del “Proyecto Técnico Profesional 5.0”. Dicho proyecto pertenece al Liceo Filidor Gaete de Llico (región del Biobío), y fue financiado con fondos del Ministerio de Educación (Mineduc).

La actividad en la que participaron 25 estudiantes de tercero y cuarto medio de la especialidad de acuicultura, junto a un grupo de profesores de su especialidad, comenzó con el saludo de la directora subrogante del establecimiento, Belén Carmiglia Lacroix, y la presentación “Manejos de desechos nitrogenados y fosfatados en sistemas de recirculación Acuícola”, realizada por Jorge Silva, profesional colaborador de Incar. En la instancia, además, se dio a conocer a los estudiantes, algunos puntos críticos del sistema existente en el liceo y que deben resguardar para el óptimo funcionamiento del cultivo integrado de peces y plantas hidropónicas.

“El taller realizado por Incar fue sustancioso, de alto nivel técnico, académico y por supuesto muy didáctico, lo que permitió acercar a la comprensión y valoración de parte de nuestros estudiantes sobre la importancia del sistema acuapónico instalado como herramienta pedagógica con la finalidad de dar un valor agregado a nuestra especialidad de acuicultura, a través de una alternativa sustentable”, destacó la directora del Liceo Filidor Gaete de Llico, Belén Carmiglia.

El proyecto TP 5.0 del Liceo Filidor Gaete de Llico consistió en la refacción del sistema de cultivo de peces e implementación de un invernadero hidropónico integrado en un sistema de recirculación de agua, lo que en su conjunto generan un sistema de cultivo acuapónico. Además de la incorporación de un foso de buceo.

En este proyecto, el Centro Incar participó activamente con asesoría técnica para la puesta en marcha del cultivo acuapónico y la supervisión de su buen funcionamiento aportando con el conocimiento científico para lograr el equilibrio en la integración del cultivo de peces y de hortalizas.

La jornada contempló también la presentación de la experiencia del sistema, por parte del encargado de la Especialidad de Acuicultura, Cristian Sepúlveda Villarroel, quien destacó que entre las hortalizas cultivadas a la fecha hay tres tipos de lechuga (Lollo, Rosa, Inverna y Crespa), ciboulette y acelga; mientras que en peces están cultivando truchas arcoíris.

“Como equipo de especialidad acuicultura estamos muy entusiasmados en seguir experimentando en este sistema acuapónico. Nos ha entregado antecedentes interesantes respecto a la adaptación de nuestras hortalizas, el crecimiento exponencial de los peces y la estabilidad de las condiciones ambientales, destacando especialmente la función que cumplen las raíces en su rol de purificar el agua”, detalló el docente.

El profesor añadió que contar con un sistema de acuaponía tiene claras ventajas en la formación para una acuicultura más sustentable, “ya que los estudiantes pueden reconocer y experimentar prácticas sustentables, como la eficiencia del uso de agua, energía y desechos orgánicos, lo significativo del espacio en cada cultivo y la no utilización de químicos. Definitivamente un estudiante que cuenta con estas condiciones se apropia de conceptos sustentables y los comienza a replicar”, añadió.

Para finalizar la jornada, se realizó un recorrido por las instalaciones del sistema de acuaponía, donde los estudiantes de cuarto medio pudieron conocer su funcionamiento y operación, y se llevó a cabo un conversatorio de evaluación donde se analizaron y discutieron los principales aprendizajes del proyecto.

“Es motivante que, a pesar de haber estado en pandemia, la componente acuapónica del proyecto se logró sacar adelante, y esto fue gracias al esfuerzo y el compromiso de ambas instituciones. Nuestro programa de vinculación con la sociedad ha buscado herramientas prácticas para promover la ciencia y la acuicultura sustentable de una manera didáctica, a través del ‘aprender haciendo’, y el equipo del liceo ha ido apropiándose de este enfoque con excelentes resultados. Esperemos que con este regreso paulatino a la normalidad los estudiantes y la comunidad de Llico tomen el máximo provecho de estas instalaciones”, expresó el encargado de Vinculación con la Sociedad del Centro Incar, Pablo Carrasco Olivares.

La directora del Liceo Filidor Gaete de Llico, expresó sus agradecimientos al Centro Incar “por su apoyo incondicional en la gestión institucional de nuestros sellos, y el aprendizaje y desarrollo científico de los estudiantes del borde costero de Arauco”.

Fotografías: Centro Incar