Hasta el 24 de septiembre, emprendedores y organizaciones de todo Chile podrán postular distintas soluciones a los 5 nuevos desafíos del torneo del torneo Antofa Innova, iniciativa liderada por Comité Corfo Antofagasta y Club de Innovación, quienes buscan impulsar la reactivación de la región de Antofagasta en directa colaboración con representantes de las industrias clave de la zona.

Para lograr este objetivo, Antofa Innova cuenta con la participación de distintas empresas líderes de la región de Antofagasta, las cuales abrirán sus puertas y procesos productivos, para recibir el apoyo de entidades innovadoras de menor tamaño e incluso personas naturales, y juntas trabajar en el abordaje de distintas problemáticas. Los ganadores serán parte de un programa de mentorías y posteriormente, en caso de que la idea haya alcanzado la madurez suficiente, serán parte de un programa de pilotaje auspiciado por las empresas participantes.

Es así como Betzabé Corvacho Bustamante, encargada de relaciones comunitarias y RSE Aguas Antofagasta, señaló a AQUA el desafío: “¿Qué tecnologías se podrían implementar para minimizar -durante periodo estival- la afectación por marea roja de las microalgas en la etapa de pretratamiento de la planta (desaladora) y que ayuden a reducir las mermas de producción?”.

¿En qué consiste el proyecto que presentaron en el área de Agua, sobre marea roja? ¿Cuáles son los principales desafíos que ven para este proyecto?

Los cambios en las condiciones del mar, tales como temperatura, corrientes, eutrofización, entre otros, durante los meses de septiembre a marzo, es decir temporada estival en Chile, generan crecimiento descontrolado de microalgas, las cuales ingresan en el agua de mar a la planta (desaladora) cambiando sus características.

Este ingreso de microalgas a la planta trae consigo aumentos de diferenciales de presión en la etapa de pretratamiento, pérdida o disminución de producción en etapa de ósmosis, con un alto riesgo de generación de ácido sulfídrico, lo cual dependiendo de la gravedad de el o los eventos puede conllevar a discontinuidades de producción de agua potable hacía distribución cortas o medias.

¿Cuáles son los principales desafíos que ven para este proyecto?

En el caso particular de la planta desaladora, esta no cuenta con mecanismos preventivos, sólo actúa una vez se ha producido el evento. Además, hoy en día existen soluciones como el monitoreo de las variables del mar, a través del uso de boyas oceanográficas y sensores, pero esta solución resulta en un alto costo de inversión y mantenimiento. Por otro lado, también existen soluciones de carácter predictivo que aún no han sido probadas, así mismo están las soluciones de cortinas de burbujas con aire, pero debido a la topografía y al área de concesión marítima se hacen de difícil implementación.

¿Qué expectativas existen en relación a las soluciones que se reciban?

Se espera recibir propuesta que ofrezcan mejoras en la predicción e implementación en la etapa de pre-tratamiento de la planta y que respondan a las características geográficas y los cambios en las condiciones de mar en período estival. Se espera obtener propuestas que consideren: ser sostenible en términos de costos, que permita que la empresa gane conocimiento, know how, y minimizar tiempos de detención de planta o que generen mermas de producción.

¿Cree que sea posible aplicar este proyecto a las actividad acuícola-pesquera en el sur del país?

Como el desafío se encuentra en etapa de convocatoria, donde estamos invitando a los participantes a que postulen sus soluciones, aún no se puede tener claridad respecto a cuál será el proyecto final que se ejecutará y por lo tanto no se puede medir su impacto.