Representantes de las empresas socias del Consejo del Salmón se reunieron para analizar en detalle las implicancias del sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), el órgano de las Naciones Unidas para entender el impacto de los seres humanos en el calentamiento global.

Este estudio, entre otros temas, predice un aumento de las temperaturas en 1,5 grados centígrados en las próximas dos décadas y ha sido catalogado por el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, como un “código rojo para la Humanidad”.

Pablo Vidal, gerente general de la consultora Sustenta+, empresa B certificada y miembro del directorio de Acción Empresas, expuso los principales lineamientos del informe publicado a inicios de agosto de este año y dentro de los temas planteados estuvo presente la necesidad de que las empresas actúen con carácter de “urgencia” en medidas que permitan, por un lado, la adaptación hacia modelos de vida y producción más resilientes a los cambios que se avecinan; y, por otro, el desarrollo de proyectos  que contribuyan a la retirada y disminución de gases de efecto invernadero.

“El cambio climático ya está afectando a todo el globo y debemos actuar rápidamente. No podemos perder la esperanza en que logremos las metas que son necesarias para evitar el aumento de temperatura por sobre los 1,5°, pero debe ser una esperanza responsable”, sostuvo Pablo Vidal.

En el taller también se analizó la necesidad de trabajar de manera mancomunada abordando siempre cuatro dimensiones: Trabajadores, comunidades, proveedores y mundo científico.

Representantes de AquaChile, Cermaq, Mowi y Salmones Aysén -empresas que representan cerca del 50% de la producción de salmón en Chile- coincidieron en la necesidad de acelerar el tranco con acciones que contribuyan a mitigar los daños que hoy enfrenta el planeta e indicaron que el cambio climático ya está generando cambios en la forma de operar y que esto continuará.

En esta línea, la directora ejecutiva del Consejo del Salmón, Joanna Davidovich, reconoció que restan aún muchos desafíos por abordar de parte de la salmonicultura chilena, pero destacó los avances que se han logrado en los últimos años.

“El IPCC representa un nuevo llamado de alerta sobre las consecuencias que está generando el cambio climático en nuestro planeta. Todos debemos actuar de manera decidida para avanzar hacia un desarrollo sostenible que nos permita ser capaces de satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades”, dijo Joanna Davidovich.

Además, la directora ejecutiva señaló que la salmonicultura es un sector productivo que permite proveer una proteína saludable y genera progreso, empleos de calidad y desarrollo regional, y sus empresas están en una senda clara hacia un crecimiento cada día más sostenible con acciones concretas que consideran, por ejemplo, mediciones de la Huella de Carbono; certificaciones internacionales independientes reconocidas que evalúan el desempeño ambiental y social de la producción; una disminución considerable en el uso de proteínas marinas en el alimento gracias a fuertes inversiones en I+D; una reducción de casi 50% en el uso de antibióticos durante el cultivo en los últimos 5 años; y un aumento en la limpieza y recolección de residuos de manera sistemática en las costas.

Fotografías: Consejo del Salmón