Hace algunas semanas se conoció que Salmones Antártica y el Centro de Innovación e Investigación Acuícola (CRIA, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Chile (UChile) formalizaron su alianza para la creación del “Consorcio para una Acuicultura Sustentable”, cuyo fin es la generación de un espacio abierto de trabajo y cooperación institucional.

Según lo informado, el “Consorcio para una Acuicultura Sustentable” busca acompañar, desde el reconocimiento y caracterización de las problemáticas más relevantes, el diseño de investigación asociada, interpretación de resultados y su transferencia, reduciendo riesgos y maximizando la probabilidad de encontrar soluciones transversales desde las materias primas hasta el producto final, ya sea mediante financiamiento tanto público como privado.

Para sabes más sobre este grupo de trabajo, AQUA dialogó con coordinador e investigador asociado en CRIA UChile, Dr. Mario Caruffo.

¿Cuándo y cómo nació el CRIA? ¿Qué tipo de estudios acuícolas se han realizado en este centro?

El CRIA de la Universidad de Chile comienza sus operaciones en abril del 2021, con el propósito de contribuir al desarrollo sustentable de la industria acuícola nacional. Para esto, los doctores José Manuel Yáñez, Jurij Wacyk y Rodrigo Pulgar, investigadores del Campus Sur de la Universidad de Chile, se proponen crear y dirigir CRIA poniendo a disposición sus capacidades científicas, tecnológicas y de infraestructura para atender las necesidades de la industria, de manera integral. CRIA representa un espacio de trabajo colaborativo entre las empresas vinculadas a la producción acuícola y la Universidad de Chile, en un contexto amplio, de manera de abordar las problemáticas productivas desde un prisma multidisciplinar, integrado y efectivo.

Los estudios que se realizan en CRIA contemplan un amplio rango de especialidades de interés para la acuicultura, desde el estudio de la relación hospedero-patógeno para la producción de soluciones biotecnológicas sustentables, pasando por la implementación de programas de reproducción selectiva con foco en rasgos productivos de diferentes especies acuícolas, hasta el desarrollo y evaluación de dietas orientadas a la optimización del crecimiento y bienestar animal. Así, CRIA pone a disposición de la industria su know-how científico, equipamiento de alta tecnología e instalaciones, que incluyen un centro experimental de cultivo de peces en el Campus Sur de la Universidad de Chile.

Los Laboratorios que integran CRIA han trabajado de manera asociativa con diferentes actores relevantes de la industria acuícola nacional e internacional, ya sea en proyectos de investigación, así como mediante la prestación de servicios.

Recientemente, Salmones Antártica y el CRIA de la Universidad de Chile formalizaron su alianza para la creación del “Consorcio para una Acuicultura Sustentable”. ¿Cuáles son los objetivos de este consorcio?

Una de las estrategias que como CRIA nos hemos trazado es crear convenios de colaboración con empresas de la industria acuícola para abordar sus problemas desde la ciencia y la tecnología. Debido a que Salmones Antártica es una empresa que ha reconocido en CRIA un socio estratégico para sus operaciones futuras, es que hemos oficializado el acuerdo de colaboración a través de la creación de un consorcio que busca a través del trabajo conjunto el reconocimiento y caracterización de las problemáticas más relevantes de la empresa, el diseño de investigación asociada y su transferencia, reduciendo riesgos y maximizando la probabilidad de obtener soluciones reales.

En este sentido, el rol de CRIA es convertirse en el brazo técnico del consorcio que se articula dentro de la Universidad de Chile, permitiendo que sus integrantes puedan tomar decisiones relevantes basadas en evidencia, favoreciendo la innovación y el desarrollo en la búsqueda de una acuicultura sostenible. En este sentido, el objetivo global es que Salmones Antártica y los nuevos miembros que deseen integrarse al consorcio vean a CRIA como un departamento de I+D+i externo, incorporando la investigación científica como eje central de la actividad productiva.

En el caso de Salmones Antártica, ¿cuál será su participación en este consorcio?

Salmones Antártica es una empresa pionera en Chile y referente protagónico en la crianza de trucha arcoíris. Tiene la particularidad de ser una empresa que presenta una integración vertical con su propia planta de alimentos, centros de cultivo y planta de proceso, lo que representa desafíos que pueden y deben ser abordados desde la investigación. En este sentido, Salmones Antártica pone a disposición su experiencia y problemáticas mientras que CRIA busca estrategias orientadas a soluciones, basado en financiando a través de fondos públicos y privados.

Por ahora, ¿cuáles serán los temas a trabajar en este nuevo consorcio? ¿Ya tienen definidas algunas líneas de investigación? ¿Cuáles?

Debido a las características multidisciplinarias de CRIA, nuestras líneas van orientadas en el desarrollo de una acuicultura sostenible, desde la integración de enfoques analíticos relacionados con la genómica, la nutrición, la inmunología, la microbiología y la bioinformática, con el fin de entender los procesos biológicos asociados a los organismos acuáticos y orientados a maximizar la calidad de los productos y procesos productivas, con una mirada que incorpore el bienestar animal y la  conservación.

Entendemos los grandes temas que aquejan a la acuicultura en torno al reemplazo de insumos de origen animal en la dieta para salmónidos (harina y aceite de pescado), la reducción en el uso de antibióticos y los temas sanitarios. Nuestro equipo ha trabajado en estas áreas históricamente de manera independiente y esperamos que ahora en el marco de CRIA la asociatividad nos permita abordar de mejor manera estas brechas y la generación de soluciones transferibles a la industria.

¿Piensan abordar posibles soluciones para los principales problemas sanitarios de la salmonicultura, como es SRS y el Cáligus?

Los problemas sanitarios que aquejan a la salmonicultura son de gran relevancia para nosotros y si bien la articulación de CRIA es reciente, ya hemos sido capaces de compartir algunos de nuestros resultados orientados en alternativas más sustentables para el control de estas enfermedades. Para el caso de cáligus, a través de un estudio de genómica comparada entre salmón del Atlántico y trucha arcoíris, se evidenciaron similitudes genómicas al evaluar el rasgo de resistencia a este parásito, información que representa las bases para poder implementar programas de mejoramiento genético y poder establecer mejores medidas de control frente al parásito en las poblaciones de peces.

Por otra parte, para SRS, hemos desarrollado terapias farmacológicas y nutricionales no antibióticas dirigidas al hospedero a través de la inducción de inmunidad nutricional en los peces. Uno de estos estudios se basa en la incorporación de un quelante de hierro en la dieta de los peces, con lo que logramos reducir la mortalidad asociada a Piscirickettsia salmonis hasta en un 35%. Además, mediante la suplementación de selenio en la dieta, en dosis mayores a las estándares, se demostró un aumento en la capacidad antioxidante y la protección frente a infecciones con P. salmonis en trucha arcoíris. Sin duda, estas estrategias, prontas a ser transferidas a la industria, representan vías de tratamientos más sustentables que las actuales basadas en el uso de antibióticos.

¿Cuáles son los planes a futuros del “Consorcio para una Acuicultura Sustentable”? La información que vayan generando, ¿será compartida con el resto de la industria? ¿Es posible que en el futuro se puedan sumar a este grupo más empresas productoras de salmónidos o proveedoras del sector?

CRIA y el consorcio se encuentran abierto a otros participantes que quieran formar parte de este espacio, fomentando la generación de redes y relaciones a largo plazo en donde se puedan exponer problemáticas, experiencias y resultados de manera segura y cómoda, reduciendo la brecha empresa-universidad, favoreciendo la innovación y el desarrollo en la búsqueda de una acuicultura sostenible. En este sentido, actualmente nos encontramos en conversaciones en diferentes estados de avance con otros actores relevantes de la industria que desean ser parte de este consorcio y que esperamos poder compartir con ustedes prontamente. De esta manera, esperamos consolidar estas alianzas y obtener una mayor representatividad de la industria en el consorcio, incluyendo a más empresas productoras de ingredientes, dietas y de producción acuícola.

Fotografías: UChile