Con el fin de impulsar la discusión sobre la eliminación de la pesca de arrastre de la merluza común y exponer la visión de la pesca artesanal acerca este recurso, la organización de conservación marina Oceana llevó a cabo el seminario “Pesca de arrastre de fondo: Impactos en la pesca artesanal”, en el cual se dio cuenta de la necesidad de terminar con este arte de pesca para una de las pesquerías más importantes de Chile.

“La crisis de la merluza se evidencia desde hace muchos años y, sin duda, el arrastre ha generado impacto desde el punto de vista ambiental pero también social y económico para las comunidades de la pesca artesanal. Estos efectos, a veces invisibilizados, están ahí y marcan la vida de los pescadores y pescadoras”, sentenció César Astete, director de la campaña de pesquerías de Oceana Chile 

La visión de César Astete es compartida y así se dejó ver en el seminario que contó con la participación del diputado Jorge Brito, presidente de la Comisión de Pesca y Acuicultura de la Cámara de Diputadas y Diputados; Omar Méndez, presidente del Sindicato de Pescadores Artesanales de Cocholgüe y miembro del Comité de Merluza Común, región del Biobío; Maritza Cofré, presidenta de la Agrupación de Pescadores Artesanales Caleta Sudamericana, región de Valparaíso; Carlos Coloma, armador artesanal de Caleta Cocholgüe; Eduardo Quiroz, pescador artesanal de Caleta Portales, región de Valparaíso; y la directora ejecutiva de Oceana Chile, Liesbeth van der Meer.

En la instancia, el diputado Brito, quien presentó en mayo de 2021 el proyecto de ley que limita la pesca de arrastre de fondo para la merluza común, señaló que es necesario avanzar en el resguardo de los ecosistemas y tomar medidas para rescatar la pesca artesanal, actividad que los propios pescadores afirman que está muy afectada.

“Vemos un futuro oscuro para nuestra actividad porque desde hace varios años nuestro sustento, la merluza común, va desapareciendo”, afirmó Carlos Coloma de Caleta Cocholgüe (región del Biobío). “Las embarcaciones se están perdiendo porque los recursos del mar no nos están dando para sobrevivir, el arrastre está haciendo un daño muy grande”, agregó.

Una situación similar reconoció Maritza Cofré, de la Caleta Sudamericana de la región de Valparaíso, quien aseveró que “el ecosistema ha cambiado, ya que el arrastre no deja nada, ha sido una mala práctica aquí en Chile, ha dejado un desierto en el fondo marino y con el pasar de los años la merluza se ha perdido, no hay grandes, solo pequeñas”.

“El sector industrial, actualmente, posee un solo barco arrastrero de forma permanente, un segundo de manera ocasional y juntos concentran el 60% de la cuota anual de merluza común, quedando el restante 40% para 2.193 botes y/o lanchas medias de pescadores artesanales”, puntualizaron desde Oceana.

“Toda la vida hemos tenido conflictos con la pesca de arrastre, vimos cómo con los años la captura iba mermando, mientras la industria aumentaba su capacidad de almacenar” recordó Omar Méndez de Cocholgüe. “En nuestra caleta, la captura ya no da para subsistir y ya no hay nuevas generaciones de pescadores. La pesca artesanal no es la responsable de la crisis de la merluza común”, señaló.

“Las redes de arrastre son el arte de pesca menos selectivo que hay, arrasa con invertebrados, bentónicos y con todo a medida que sigue a la merluza. Nosotros no estamos en contra de la pesca industrial, pero la red de arrastre no es compatible con la recuperación del recurso”, explicó Eduardo Quiroz, de Caleta Portales (región de Valparaíso).

Actualmente, el proyecto que busca avanzar en la limitación de la pesca de arrastre de fondo para la captura de merluza común se encuentra en la Comisión de Pesca y Acuicultura de la Cámara de Diputadas y Diputados, y se espera que pronto sea sometido a votación.

“Esperamos que este proyecto siga avanzando en su discusión en el Congreso; desde el punto de vista científico existen todos los antecedentes para avalar el término de la pesca de arrastre de fondo en la merluza común”, dijo van der Meer, y agregó que “la evidencia nos muestra que, si este problema no lo atajamos a tiempo, la recuperación de la merluza será muy difícil”.

Para evidenciar estos efectos y los impactos que tiene sobre los ecosistemas marinos se puso a disposición evidencia científica para las y los legisladores en un reporte elaborado por Oceana.

La eliminación del arrastre de fondo se tratará desde el punto de vista social, ambiental y económico en futuros webinars.

Fotografía: Archivo/Subpesca