Los ministros y jefes de delegación de gobierno reunidos en la Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad COP-15 adoptaron la Declaración de Kunming. El documento, titulado “Civilización ecológica: Construyendo un futuro compartido para toda la vida en la Tierra”, representa el resultado del segmento de alto nivel de la primera parte de la decimoquinta Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP 15 sobre Biodiversidad) que busca y tiene como objetivo fortalecer y demostrar la voluntad política de los y las jefes de Estado para abordar la crisis de pérdida de la biodiversidad.

La Declaración de Kunming reconoce que el objetivo del Marco Global de Biodiversidad posterior a 2020 debería ser revertir la pérdida de biodiversidad para 2030. Asegurar y mantener este compromiso político de alto nivel, para el retroceso de la vida natural en esta década es un primer paso fundamental para abordar la actual crisis de pérdida de la naturaleza.

WWF también da la bienvenida a la combinación de medidas contenidas en la Declaración de Kunming, que incluye tanto acciones de conservación como acciones para abordar la producción y el consumo insostenibles. Ambos aspectos son esenciales si queremos tener éxito en asegurar un mundo positivo para la naturaleza en esta década.

La participación de los ministros de Finanzas, Agricultura, Desarrollo y Medio Ambiente también muestra que los gobiernos están comenzando a reconocer la necesidad de hacer de la biodiversidad un tema principal en todas las áreas de gobierno. Sin embargo, todavía estamos muy lejos de un enfoque de gobierno integral implementado por todas las partes del CDB.

Lin Li, directora de Política Global y Defensa de WWF International, sostuvo que “la Declaración de Kunming es una muestra de voluntad política y agrega un impulso muy necesario al señalar claramente la dirección del camino para abordar la pérdida de biodiversidad. Si bien es muy significativo que reconozca que el objetivo del Marco debería ser poner a la naturaleza en el camino de la recuperación para 2030, sus impactos dependerán de cómo se ponga en acción”, a lo que agregó que “sigue siendo fundamental que los gobiernos conviertan estas palabras en realidad. En Kunming, en mayo próximo, esta declaración debe convertirse en un plan de acción para la naturaleza que no solo proteja la tierra, el agua dulce y los mares, sino que también aborde fundamentalmente nuestro sistema agrícola insostenible, adopte soluciones basadas en la naturaleza, garantice un financiamiento adecuado y se implemente con solidez”.

Una urgencia para Chile

La protección efectiva de la biodiversidad sigue siendo una de las grandes deudas en Chile, principalmente por la falta de financiamiento disponible para la conservación de la naturaleza. Así lo destacó Rodrigo Catalán, director de Conservación de WWF Chile, quien valoró la adopción de la Declaración de Kunming, pero llamó a materializar pronto estas intenciones en planes y medidas concretas que cuenten con los recursos adecuados. “La crisis de biodiversidad es tan grave como la crisis climática, por tanto los esfuerzos deben ir muy de la mano, además de que existen marcadas interacciones entre ambas emergencias. Sin embargo, Chile vive hoy una situación compleja en términos de las brechas de financiamiento que se deben cubrir, no solo para costear los compromisos climáticos, sino que también las acciones de protección de la naturaleza. Los anuncios y compromisos solo podrán concretarse en acciones si cuentan con el financiamiento requerido”, explicó.

“No es aventurado afirmar que hoy el financiamiento para la conservación en Chile está bloqueado. El nivel de desarrollo que muestra el país ante entidades internacionales indicaría que Chile, miembro de la OCDE, ya no requiere apoyo comparado con países más pobres. Sin embargo, las donaciones ambientales a nivel nacional aún no tienen incentivos como en otros países. Por lo mismo, es un gran desafío que el país desarrolle en forma urgente sus propios mecanismos e incentivos para financiar la protección de su patrimonio natural, aumentando al mismo tiempo el porcentaje del PIB que el Estado destina a estos fines, pero complementando el aporte estatal con una contraparte de los privados”, agregó el ejecutivo.

La pérdida de biodiversidad amenaza la salud humana y los medios de vida y aumenta el riesgo de una próxima pandemia, pero las promesas de los líderes aún no se han traducido en ambición en la sala de negociaciones. Para WWF, ahora es el momento de dar un paso adelante.

Fotografía: WWF