Varios proyectos relacionados con la regulación de la industria chilena del salmón están dando vueltas en el Congreso Nacional, algunos más antiguos y algunas nuevas propuestas que están ingresando los últimos días. Para abordar estos y otros temas, AQUA dialogó con el presidente de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), Arturo Clément.

Consultado por la propuesta de una serie de organizaciones medioambientalistas que buscan que se prohíba la operación de la acuicultura en Áreas Marinas Protegidas (AMP), el presidente de SalmonChile comentó que “lo primero es entender lo que son las áreas protegidas y en consecuencia cuándo debiese aplicar una prohibición, ya que existe un amplio espectro de éstas”. De igual forma, destacó la importancia de avanzar en el proceso de relocalizaciones del sector, con el fin de lograr un mejor ordenamiento.

Revise aquí su análisis sobre la actualidad del sector:

El pasado 22 de septiembre, la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado inicio el estudio del “Proyecto de ley para la conservación del patrimonio ambiental mediante la suspensión de solicitudes de concesiones de acuicultura en las regiones que indica”, iniciativa que había sido presentada en abril de 2020. ¿Qué le parece este proyecto? ¿Podría tener impactos en la actividad?

La entrega concesiones de acuicultura ya se encuentra suspendida por vía administrativa desde el 2020, una vez que terminó la vigencia de la última moratoria. En efecto, el cierre del otorgamiento de nuevas concesiones está cerrado desde hace más de diez años, por lo que el efecto práctico de esta propuesta no sería distinto de la situación actual.

Recientemente, también se conoció la noticia de que alrededor de 60 organizaciones ambientalistas y sociales solicitaron a la Comisión de Pesca de la Cámara que se presente un proyecto de ley que permita la prohibición de instalación de concesiones acuícolas en áreas protegidas. ¿Cuál es la visión del gremio sobre este tema?

Este punto tiene varias aristas a considerar. Lo primero es entender lo que son las áreas protegidas y en consecuencia cuándo debiese aplicar una prohibición, ya que existe un amplio espectro de éstas.

Existen distintos tipos de áreas, unas con una alta conservación, como los parques, y otras que tienen una mejor protección, como las áreas de múltiples usos o las reservas.  En este sentido, es evidente que en un parque nacional que incorpore porciones de mar en su área de protección como espacio de conservación no se deben realizar actividades, prácticamente, de ningún tipo, pero las operaciones en parques nacionales ya están prohibidas para la acuicultura. Se generó, de hecho, una norma que permite la relocalización de esas concesiones y este proceso ha sido muy complejo.

Por otro lado, en las reservas se pueden realizar actividades en la medida que estén en consonancia con el objeto de protección que se haya definido, lo que debe establecerse en el plan de manejo respectivo. Por ejemplo, existen reservas, como la de las Guaitecas, donde el objeto de protección es el ciprés de las Guaitecas, para lo cual la regulación ambiental tiene las vías para determinar que, no habiendo interacción, una actividad productiva es posible.

Por esto, es muy relevante hacer la diferenciación y permitir que la regulación ambiental sea capaz de dirimir en cada caso, pues, en la práctica, existen muchos grados de protección que prácticamente ya cubren todas las áreas que, incluso antes de algunas declaraciones de protección, fueron definidas como aptas para la acuicultura. De esa forma, una medida de este tipo que sea confusa podría terminar con la industria.

Frente a este tipo de iniciativas, ¿cuán relevante parece en la actualidad poder avanzar en el proceso de relocalizaciones de concesiones de acuicultura? ¿Ve posible un real progreso en este tema en el corto o mediano plazo?

Es muy importante avanzar en menos concesiones, más grandes y distanciadas. Siempre hemos visto la posibilidad de lograr un real progreso. Lamentablemente, han surgido cambios regulatorios y otra situaciones que en más de diez años no han permitido lograr que el proceso de relocalización y fusión de concesiones avance y se suman iniciativas como la que se comentó anteriormente que también afectan la posibilidad de reordenamiento, pues, al  elevar el estatus de protección de las reservas u otras áreas protegidas, finalmente impiden seguir adelante con el proceso.

No obstante, creemos que es posible lograr fusiones en el corto plazo y que se habiliten las vías para hacerlo de manera general en el mediano plazo, en la medida que todos los actores involucrados pongan el empeño en ello.

Hace unos días, también se conoció que un grupo de diputados presentó un proyecto de ley en el cual establece estándares de bienestar animal para peces y especies de producción acuícola ¿Qué opinión tienen en SalmonChile sobre este proyecto?

El bienestar y salud animal es parte central de la gestión y prácticas de trabajo de la salmonicultura en Chile, por lo que nos parece relevante el interés del organismo legislador en estos temas. En particular, este proyecto de ley incluye información respecto de elementos y prácticas de animales acuáticos en general. Para el caso puntual de los salmónidos, cabe resaltar que ciertas prácticas mencionadas en el documento no son utilizadas en Chile. Para mencionar un ejemplo, los procedimientos que ocurren durante el sacrificio, por lo que se hace muy relevante que incorporen la experiencia acumulada por los especialistas acuícolas y veterinarios en Chile. Además, las certificaciones internacionales de la industria incorporan requisitos específicos de bienestar animal, lo que ha llevado a que trabajemos con estándares internacionales que en muchos casos están muy por sobre las regulaciones nacionales. Siempre hay espacio para mejorar en temas tales como capacitación y estandarización de sistemas de monitoreo de indicadores de bienestar.

Cualquier regulación de este tipo debe ser basada en la evidencia científica y debe además diferenciar las características de los peces respecto de otros animales acuáticos y terrestres, lo cual no se considera del todo cuando se incluyen aspectos como el ayuno, por ejemplo. Es bueno además comentar que en el Senado se tramita una ley general para el bienestar animal, parece natural que primero se termine de definir el marco general para luego bajar a una regulación específica para la acuicultura como para las otras producciones animales.

Por último, recientemente de conoció la última versión del Informe de Sustentabilidad de SalmonChile, con notables avances, sobre todo en reducción de uso de antibióticos y antiparasitarios. ¿Qué balance puede realizar acerca de los avances que ha tenido la industria en sustentabilidad?

Este informe se publica en el marco del aniversario 35 de SalmonChile y en un momento muy especial para el sector salmonicultor y acuícola de Chile y del mundo. En medio de la emergencia climática que vive el planeta, la FAO ha advertido que seremos casi 10.000 millones de personas en el planeta y esa población requerirá de alimentos saludables y sustentables.

Este nuevo reporte, el sexto que lanzamos consecutivamente, refleja el espíritu de trabajar en mejorar nuestras brechas y ser más sustentables. En estos últimos 35 años, la salmonicultura ha logrado incorporar innovaciones y tecnologías que han elevado el estándar de sustentabilidad del sector que hoy se reflejan, por ejemplo, en la baja de uso de antibióticos, el aumento de las certificaciones internacionales, el compromiso contante con las comunidades, el aporte a los municipios y la mejora integral de los estándares.

Sin embargo, sabemos que aún queda un camino por recorrer y, por eso, este informe busca aportar con información transparente y relevante, que permita no solo dar cuenta del quehacer de la industria, sino que también exponer nuestros datos para estimular la discusión técnica y académica, para transformar nuestro sector desde la ciencia, innovación y el emprendimiento local.

Fotografía: SalmonChile