La sustentabilidad es un tema que se ha tomado la agenda de la industria acuícola chilena. Hoy, estas actividades están empeñadas en avanzar hacia una operación más sostenible, en línea con las necesidades y tendencias del mundo actual. Una consultora especializada en temas de medio ambiente, sostenibilidad y mejora continua es Greenticket, la cual ha trabajado con casi el 80% de las empresas productoras de salmónidos que operan en el país, así como con centros de investigación y organismos públicos y privados relacionados con el sector.

Greenticket presta servicios en las áreas de: articulación territorial, estrategias de cambio climático y  huella de carbono, eficiencia energética, manejo de residuos, educación, márketing y difusión, medición de huella hídrica y análisis del ciclo de vida de producto.

En conversaciones con AQUA, Cristian Andler, encargado de cambio climático de Greenticket, y Nicolas Benko, encargado de economía circular de la compañía, entregaron pautas sobre cómo es posible, con la asesoría necesaria, tener una actividad más limpia y responsable social y ambientalmente.

En términos de reducción de la huella de carbono en la salmonicultura, Cristian Andler comentó que “la  industria del salmón en Chile ha entendido que sin sustentabilidad no hay crecimiento y es por eso que en los últimos años hemos visto un gran número de iniciativas y hechos claros que demuestran el interés en esta materia, como el reciente Acuerdo de Producción Limpia firmado por SalmonChile que tiene como foco el cambio climático y la economía circular. También muchas de las empresas del sector ya están trabajando en medir y reducir su huella de CO2”.

Pero, ¿cuáles son las principales recomendaciones para reducir la huella de carbono? El ejecutivo mencionó que “la solución más efectiva a los problemas de sustentabilidad es cambiar a un  patrón de crecimiento donde la huella que se genera por unidad de Producto Interno Bruto (PIB)  sea mucho menor, lo cual se puede lograr con eficiencia energética y el uso de una matriz energética que se desacople del uso de carbón y combustibles fósiles. La clave es trabajar en descarbonizar la matriz energética de las empresas”, manifiesta el consultor.

Respecto de los costos que puede tener implementar tecnologías y sistemas para reducir las emisiones, el profesional comenta que las inversiones no son tan elevadas y que como “la primera medida de mitigación es la eficiencia energética, y esta lo que busca es bajar los consumos de energía, esto siempre tiene como resultado ahorro y disminución de costos en el mediano y largo plazo”.

Greenticket también presta asesoría en economía circular. En ese ámbito, Nicolás Benko comenta que, “como empresa, nos dimos cuenta de que a través de los análisis de ciclo de vida se podrían generar cambios importantes en los modelos productivos y de negocios que pudiesen ser más sustentables y sostenibles en el tiempo”.

“Para esto, primero hay que entender dos principios básicos. El primero, que el modelo de economía lineal conlleva al agotamiento de recursos naturales y la reducción permanente de la capacidad regenerativa de los ecosistemas en donde se desarrollan las actividades económicas y/o productivas, además de la contaminación del aire, agua y suelo con emisiones y residuos. Por ello, hay que iniciar rápidamente la transición a una economía circular, más regenerativa. En segundo lugar, entender que la economía circular no solo es reciclaje, siendo está actividad una de las ultimas alternativas de la economía circular”.

En resumen, según el experto, la transición a una economía circular busca tener un modelo económico que mantenga los productos, componentes y materiales el mayor tiempo posible en los sistemas productivos, preservando su valor y reduciendo el consumo de recursos primarios y combustibles fósiles.

Salmón: Un producto con baja huella de carbono

Según diferentes cálculos, la producción de salmón tendría una huella de carbono más baja en comparación con otras proteínas animales, como cerdo, aves o vacuno. Consultados por este tema, los socios de Greenticket comentaron que “la verdad eso es así. Nos hemos encontrado con varias sorpresas muy buenas. Hace poco tiempo, en una comparación que hicimos, nos dimos cuenta de que el salmón coho, por ejemplo, tiene menor huella de CO2 que una hamburguesa vegana. Esto es una gran oportunidad para el salmón, ya que los consumidores expresan un interés significativo en cambiar sus estilos de vida de manera que se alineen con  la sostenibilidad, cambios que muchas veces son difíciles de lograr”.

Añadieron que “cuando se trata de ser más sostenible, cuanto más fácil se percibe que algo es, más interesadas están las personas en cambiar ese comportamiento. En ese sentido, elegir proteínas con bajo impacto es una de las soluciones”.

Imagen: Greenticket