La pesca ilegal constituye una permanente preocupación para el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y otras autoridades sectoriales. Según los datos que se manejan, anualmente en Chile se transan alrededor de US$300 millones en pesca ilegal, derivados de más de 320 mil toneladas de capturas que se realizan fuera de la legislación vigente.

Para el Sernapesca, esta situación es de primera importancia y para abordar el tema trabaja de manera asociada y coordinada con otras entidades fiscalizadoras –como la Armada, Carabineros, la PDI, el Servicio de Impuestos Internos y la Autoridad Sanitaria–, implementando diversas acciones para combatir los distintos tipos de capturas ilegales que se pueden producir.

En conversaciones con AQUA, el director nacional de Sernapesca, Claudio Báez, destacó que las pesquerías más afectadas son las pesquerías demersales de merluza común y merluza del sur y bentónicas de erizo, macha, algas pardas, que están asociadas a recursos de alto valor comercial, de consumo masivo en el mercado interno y alta demanda de mercados externos.

“Tenemos el desafío de diseñar e implementar sistemas de monitoreo, control y vigilancia adecuados a este tipo de operaciones y nos encontramos trabajando para proponer aplicaciones en este ámbito que complementen el trabajo de fiscalización en terreno que se realiza sobre las actividades extractivas asociadas a estas pesquerías”, dijo la autoridad en conversaciones con AQUA. Revise aquí la entrevista:

¿Cuál es la situación actual de la pesca ilegal en Chile? ¿Qué medidas está tomando Sernapesca al respecto?

En Chile, entendemos por pesca ilegal principalmente tres tipos de actividades ilícitas: realizar pesca sin ser un agente autorizado, la pesca realizada en contravención a la normativa establecida (extraer recursos en veda, por ejemplo) y la pesca no declarada. Para cada uno de estos casos, Sernapesca desarrolla estrategias de fiscalización específicas, según corresponda a las características particulares de cada pesquería, tanto de la operación de la flota en zonas de pesca, como de la cadena de valor asociada a los recursos hidrobiológicos una vez que son desembarcados. Para ello, trabajamos de manera asociada y coordinada con otras entidades fiscalizadoras, como la Armada, Carabineros, PDI, el Servicio de Impuestos Internos y Autoridad Sanitaria, entre otras.

En términos generales, el mayor riesgo de incumplimiento está en la subdeclaración de los desembarques de recursos hidrobiológicos cuyas cuotas de captura son acotadas y por lo tanto no permiten desarrollar una actividad de pesca comercial durante todo el año. Esto genera un incentivo para subdeclarar los desembarques y así aumentar artificialmente la cuota y generar ingresos extras.

Entre las medidas que hemos adoptado para fiscalizar la pesca ilegal podemos destacar:

Modelo de fiscalización integral. Sernapesca gestiona la fiscalización pesquera basada en la gestión de tres pilares técnicos: 1) enfoque de riesgo, 2) cadena de fiscalización y 3) gestión integrada.

Monitoreo electrónico. Fortalecer las herramientas de monitoreo electrónico aplicada a la operación pesquera. Se distingue en este ámbito el seguimiento satelital de las naves pesqueras, las bitácoras de pesca electrónicas, la certificación de los desembarques y la instalación de cámaras de vigilancia a bordo de la flota pesquera industrial y próximamente de la flota pesquera artesanal de eslora igual o superior a 15 metros.

Análisis de inteligencia. Desarrollar análisis de inteligencia para transformar los datos en información útil para la fiscalización, en base a aplicaciones informáticas de gestión masiva de datos y análisis selectivo de datos. Para cumplir con dicho propósito se creó una Unidad de Inteligencia a nivel de la Dirección Nacional y Unidades de Análisis en las Direcciones Regionales de Sernapesca.

Énfasis preventivo. Aplicar con prioridad un enfoque de fiscalización preventivo, informando y educando a los agentes en el ámbito del cumplimiento, con el propósito de reducir o mitigar los focos de incumplimiento existentes en las pesquerías.

Red Sustenta. Sernapesca ha conformado la Red Sustenta de Fiscalización para coordinar y colaborar en los procesos de fiscalización con otras instituciones fiscalizadores (Carabineros, Armada, PDI) y de cooperación (Aduanas y SII, por ejemplo). Lo anterior, con el fin de fortalecer el trabajo interinstitucional, particularmente, con la Armada y Subpesca, con fines de mejorar la fiscalización.

Sistemas de trazabilidad. Por último, cabe señalar el diseño e implementación del sistema de trazabilidad de la pesca, una plataforma virtual que integra a diferentes actores desde la captura hasta la exportación o consumo interno a nivel de comercialización mayorista, con el propósito de apoyar la sustentabilidad y competitividad del sector generando información de la actividad productiva sectorial en cada una de sus bases.

¿Cuán importante es la incorporación de tecnología en el combate de la pesca ilegal en el país?

La incorporación de sistemas tecnológicos de monitoreo, control y vigilancia de la operación pesquera es clave para combatir la pesca ilegal, por cuanto, su aplicación de carácter intensivo, continuo y permanente permite disponer de información oportuna y exacta de la operación de las flotas pesquera y, por ende, realizar análisis de inteligencia para detectar presuntas conductas de riesgo de incumplimiento de las normas de conservación y manejo de los recursos hidrobiológicos.

Cabe señalar que el Servicio ha implementado Sistemas de Monitoreo Satelital de Naves Pesqueras (VMS, por su sigla en inglés), Bitácoras Electrónicas, Dispositivo de Registro de Imágenes (DRI) a bordo de las naves pesqueras industriales, Sistemas Electrónicos de Pesaje y tiene en estudio un sistema de reconocimiento de especies con inteligencia artificial junto con la implementación de sistema de trazabilidad física con etiquetas electrónicas y el uso de cámaras en vigilancia en puntos de desembarque.

Este conjunto de herramientas tecnológicas implica disponer de bases de datos validadas, completas e interconectadas de los diferentes compartimentos de información de la actividad pesquera nacional y desarrollar sistemas de gestión masiva de datos considerando toda la cadena de valor de las pesquerías y sistemas de gestión de selectiva de datos aplicando un enfoque de riesgo con fines de fiscalización.

En este ámbito, un aspecto crucial es identificar indicadores de incumplimiento de las normas de conservación mediante el cruce de información de las actividades pesqueras, integrando tanto la información proporcionada por los agentes pesqueros como la que es generada automáticamente por sistemas tecnológicos y la proporcionada por terceros independiente de la pesquería. Lo anterior, con el fin de detectar inconsistencias documentales, levantar hipótesis de incumplimiento, configurar y verificar incumplimiento y generar las respuestas de fiscalización pertinentes (preventivas y/o punitivas).

Un punto altamente destacable en este sentido es la implementación de las cámaras de vigilancia a bordo de todas las naves pesqueras industriales desde el año pasado con el fin de fiscalizar el descarte y toda acción que constituya pesca ilegal que pueda ocurrir a bordo. Esto ha constituido un hito técnico en la gestión de fiscalización pesquera en el país y, que a partir del año 2024 se ampliará a la flota pesquera artesanal que opera embarcaciones desde 15 metros de eslora.

¿Qué pesquerías son las más afectadas por la pesca ilegal?

En general, las pesquerías están sujetas a un riesgo mayor de pesca no declarada cuando están asociadas a la operación de flotas de menor escala (menores a 12 metros de eslora) y recolectores de orilla, debido a que dichas operaciones no están sujetas a sistemas de monitoreo, control y vigilancia, que generen los incentivos correctos para cumplir con las normas regulatorias establecidas al efecto, como son, por ejemplo, los sistemas de certificación de desembarque y de seguimiento satelital (VMS).

Dicho lo anterior, las pesquerías más afectadas son las pesquerías demersales de merluza común y merluza del sur y bentónicas de erizo, macha, algas pardas, que están asociadas a recursos de alto valor comercial, de consumo masivo en el mercado interno y alta demanda de mercados externos.

En consecuencia, tenemos el desafío de diseñar e implementar sistemas de monitoreo, control y vigilancia adecuados a este tipo de operaciones y nos encontramos trabajando para proponer aplicaciones en este ámbito, que complementen el trabajo de fiscalización en terreno que se realiza sobre las actividades extractivas asociadas a estas pesquerías.

¿En qué zonas de Chile ha impactado más la pesca ilegal en el último tiempo?

La pesca no declarada ha impactado mayormente en aquellas pesquerías que reúnen las condiciones técnicas individualizadas precedentemente, cuyos recursos se destinan al mercado interno y son de alto valor y/o presentan altas tasas de consumo. Dichas pesquerías están presentes en distintas zonas geográficas del país, pero tienen mayor impacto en la zona central producto que concentra la mayor parte de la población nacional y, secundariamente en la zona norte, producto de la explotación de las algas pardas.

Fotografía: Sernapesca