En línea con la misión de Australis y vinculado a su estrategia de sostenibilidad, la empresa salmonicultora ha diseñado e implementado un modelo integrado de cumplimiento normativo (Compliance), con el objetivo de afrontar las exigencias legales de forma íntegra, permitiendo ejecutar los compromisos de la organización de manera transparente, como, además, gestionar de forma preventiva posibles riesgos normativos respecto a su operación.

Desde la compañía señalan que la aplicación de esta iniciativa, impulsada por la Gerencia Legal y Asuntos Regulatorios de Australis, va en línea con el compromiso que tiene la organización respecto a sus operaciones y el cumplimiento legal. El gerente del área sostiene que la implementación de este modelo de trabajo normativo busca salir del espectro tradicional, dado que no permite prepararse preventivamente ante las nuevas exigencias legislativas.

“La primera gran definición estratégica que impulsamos fue definir nuestro principal objetivo: Incorporar en la toma de decisiones del negocio los riesgos legales asociados que impacten a Australis. Esto es muy relevante, porque nos enfrentó a cuestionarnos sobre la efectividad real de nuestro trabajo hasta ese momento, y un poco más allá, la visibilidad que teníamos para la compañía. Ante esto, queremos dar visibilidad al área legal, incorporando modelos de gestión adecuados y sumando voluntad organizacional y, de esta forma, poder apoyar a las demás áreas de la empresa a seguir las estrategias y objetivos del negocio, mitigando los riesgos legales y reputacionales”, destacó Rubén Henríquez, gerente Legal y Asuntos Regulatorios.

Marco Mercado, de la consultora Insights Process Management, especialistas en gestión de procesos, comentó que, “actualmente, las empresas enfrentan nuevas exigencias normativas y expectativas de sus grupos de interés, necesitando incorporar modelos de gestión para sus riesgos legales. Desde la perspectiva regulatoria, vemos multiplicidad de temáticas penales, medioambientales, de libre competencia, entre otros, que se modifican y crecen a la vez, en estructuras no siempre uniformes, las que no son abordables a menos que sea con un modelo único de gestión”.

En esta misma línea y desde la perspectiva del impacto y relación con los grupos de interés, agregó que “de manera especial, en el caso de las comunidades, las empresas necesitan transparentar los procesos de toma de decisión, acreditando al mismo tiempo, la debida diligencia en materia de cumplimiento”.

La implementación de este sistema, en una primera etapa, se llevará a cabo de forma principal en áreas claves, las cuales responden a las necesidades actuales de la organización, tales como, Gobierno y Transparencia, Prevención de Delitos, Libre Competencia, Seguridad de la Información y Protección de Datos y Cumplimiento Ambiental y Regulación Sectorial, entre otros.

Fotografía principal: Rubén Henríquez/ Fuente Australis