La industria chilena del salmón es una de las principales fuentes del empleo en el sur del país. No obstante, los últimos años se ha vuelto cada vez más desafiante cubrir ciertos puestos de trabajo, sobre todo aquellos más operativos, lo que se ha acentuado producto de la pandemia del Covid-19.

Para abordar los desafíos que se están viviendo en esta materia, AQUA dialogó con el gerente de Recursos Humanos de Salmones Austral, Milton Castaing, quien analizó la situación actual de la industria, las situaciones que han frenado el interés por trabajar de manera formal y también las oportunidades que han surgido de la mano, por ejemplo, del teletrabajo y las nuevas tecnologías.

Los últimos meses se ha venido hablando bastante acerca de las complejidades, en las diversas industrias, de encontrar personal para sus faenas. En la industria salmonicultora local, ¿se ha apreciado esta falta de trabajadores? ¿Para qué áreas específicamente?

En nuestra industria siempre ha sido más complicado que en el resto del país el poder contar con personas cada vez que hay alguna vacante. Esto dado que el indicador de desempleo en la región de los Lagos y Aysén es de los más bajos del país, desde hace años. Si a eso le sumamos el cambio de lo que podríamos llamar “gustos y preferencias” de la gente desde hace un tiempo, este escenario de escasez se acrecentó con la pandemia y se ha resentido mayoritariamente este 2021. Esto se está dando principalmente en cargos más operativos, tanto en centros de cultivo como en plantas de procesamiento.

¿A qué cree que se debe la menor disponibilidad de trabajadores? ¿Es posible que con la pandemia muchas mujeres hayan disminuido sus intenciones de trabajar? Asimismo, ¿la entrega de ayudas sociales puede estar influyendo también o los cambios en el mercado laboral son más profundos que eso?

La misma gente da la respuesta en forma clara y contundente. El IFE y los retiros del 10%, entre otros bonos están entre las causas. Además, los horarios de las escuelas y jardines infantiles durante la pandemia no son compatibles con la jornada Laboral. Esas son las respuestas más frecuentes de la negativa a trabajar.

Sin duda, a esto hay que sumar lo complejo que ha sido la llegada de la variante Delta del Covid-19 al país, la cual es más contagiosa, difícil de controlar y genera más contactos estrechos, comparado con las variantes anteriores. Esto ha significado más inasistencias y fallas en la presencialidad de las personas, resultando en grandes ineficiencias productivas y demoras en los procesos. Por suerte, todos hemos entendido la importancia de vacunarse antes de la llegada de esta variante Delta, lo que permite que los contagiados no se compliquen mayormente de salud y tengan una recuperación rápida.

Además, nuestra compañía cuenta con un Departamento de Salud en permanente funcionamiento con protocolos y procedimientos estandarizados.

Hace un tiempo comenzó la temporada del salmón coho en la salmonicultura chilena, donde crece la demanda de trabajadores, principalmente, operarios de planta de proceso. ¿Se ha podido suplir la mayor demanda de trabajadores de buena forma en la industria en general?

Ha sido muy complejo. En esta temporada las dotaciones están siempre por debajo del ideal.

Sabemos que hoy también la industria cuenta con pocas universidades que imparten la carrera de Ingeniería en Acuicultura, de modo que se ha reducido la disponibilidad de profesionales especializados en el área. Esto ¿ha golpeado también a la salmonicultura local? ¿De qué forma están cubriendo los cargos que requieren cierta especialización?

Sin duda, la falta de nuevos profesionales especializados también ha sido un desafío los últimos años. Sin embargo, hasta ahora se han podido diseñar y llevar a la práctica iniciativas de desarrollo interno que han permitido, por ejemplo, que operarios y capataces pasen a formar parte del equipo de técnicos de centros de cultivo.

Las empresas del salmón, ¿han estado mejorando las condiciones o beneficios laborales para atraer a los trabajadores? ¿Qué mejoras se han implementado?

La industria desde hace años tiene, en general, buenos paquetes de beneficios. Yo creo que la tendencia actual (y no sólo de la industria salmonera) es trabajar más enfocados en la forma de relacionarse y generar un excelente clima laboral. La flexibilidad, inclusión, equidad, buena comunicación y un liderazgo positivo son clave en el mundo actual y en las tendencias de las nuevas generaciones.

Asimismo, la pandemia, ¿ha servido para incorporar mayor flexibilidad en los trabajos, tanto a nivel de trabajo en terreno como en áreas más administrativas (teletrabajo, horario flexible, etc.)?

Efectivamente, la pandemia ha desmitificado muchas cosas respecto al teletrabajo. Hoy, es una alternativa que se ha ido adoptando por las áreas en que esta modalidad es funcional y no ha generado ninguna dificultad en términos de cumplimiento de metas o logros de objetivos. Además, como compañía, hemos visto la oportunidad de aprovechar las herramientas tecnológicas disponibles en el mercado y estamos potenciando la digitalización de los procesos.

Fotografía: Salmones Austral