Tras asumir como gerente de Sostenibilidad de Skretting global en julio, Jorge Díaz, quien antes se desempeñó como jefe de Comunicaciones en Skretting Chile, profundizó en los principales desafíos que tienen como importante empresa en nutrición de peces, además del vital rol que tiene hoy la colaboración para lograr cambios profundos en términos de sostenibilidad social, medioambiental y de gobernanza.

Desde la casa matriz de Skretting en Stavanger, Noruega, Jorge Díaz detalló cómo la compañía está hoy contribuyendo hacia una industria acuícola más sostenible, basándose en los pilares de Salud y Bienestar, Clima y Circularidad, y Buena Ciudadanía: “En nuestro RoadMap 2025 definimos más de 50 metas distribuidas en estos tres pilares y que buscaremos cumplir en los próximos cinco años. Además, en cada uno de estos pilares identificamos un área en particular en la cual enfocaremos nuestros esfuerzos, ya que sabemos que si hacemos un buen trabajo, podemos ayudar a acelerar cambios positivos para la industria. Por ejemplo, en Salud y Bienestar, nos enfocamos en la resistencia antimicrobiana. Si las tendencias actuales continúan, en 2050 las muertes atribuidas a la resistencia a los antimicrobianos superarán a las asociadas al cáncer, por lo que hemos definido un plan de acción en el que incluimos buscar alternativas para fortalecer la salud y bienestar de los peces y así prevenir el uso de antibióticos en general. Con esto buscamos evitar el uso de antimicrobianos de importancia crítica para la medicina humana. Si bien en Chile no se utilizan, existen mercados en los que hoy no existen otras alternativas para tratar enfermedades y por lo tanto profundizaremos nuestros esfuerzos para definir un plan de trabajo y acciones concretas que ayuden a potenciar la salud como el bienestar de los peces y por ende a la salud de los humanos”.

En cuanto al pilar de Clima y Circularidad de Skretting, el ejecutivo profundizó en la importancia de tomar acciones para reducir la emisión de gases de efecto invernadero: “De acuerdo al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC), el sistema alimentario es responsable de generar entre el 21 y 37% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global, por lo que tenemos la responsabilidad de actuar y acelerar cambios. Para esto, en 2021 adoptamos los Objetivos Basados en la Ciencia, con la meta de reducir en un 30% nuestras emisiones en el alcance 1 y 2, y un 58% en el alcance 3 hacia 2030 usando como referencia las emisiones generadas en 2018. Gracias a la implementación de un modelo de análisis de ciclo de vida a nivel organizacional, hemos identificado que el 94% de nuestras emisiones están en el alcance 3 y principalmente asociadas a la producción de la materias primas que utilizamos en el alimento, por lo que trabajaremos en colaboración con nuestros proveedores para implementar medidas que permitan reducir el impacto”, enfatizó Díaz.

En este mismo camino, la compañía busca integrar el análisis del ciclo de vida  dentro de su mentalidad organizacional para entregar una visión completa de sus impactos en productos y servicios: “Hoy estamos enfocados en entender y reducir la huella de carbono de nuestro alimento, pero también tenemos que ampliar la mirada y ver cómo nuestros alimentos impactan la huella de carbono una vez dentro de los centros de cultivo. Por ejemplo, podemos usar ingredientes que tienen una huella de carbono más alta que otras alternativas, pero que ayudan a que el pez tenga un mejor desempeño y por lo tanto ayudan a que la huella de carbono mirada en su conjunto sea menor. Para esto es fundamental la colaboración con proveedores y clientes”, comentó Díaz.

El medio ambiente continúa siendo una de las principales preocupaciones como empresa productiva de alimentos, para lo cual se han llevado a cabo importantes protocolos y avances en cuanto a selección de proveedores y a mejoras en sus empaques en los últimos años: “Estamos trabajando fuertemente para que, de aquí al 2025, logremos el 100% de nuestras materias primas vegetales libres de deforestación. Pasamos del 33% al 79% a nivel global de 2019 a 2020 y en diciembre pasado lanzamos nuestra Política de Abastecimiento para Soya y Aceite de Palma, que define los criterios de Nutreco para comprar estas materias primas. También, en cuanto a ingredientes marinos, queremos lograr de aquí al 2025, que el 100% de los aceites y harinas de pescado que utilicemos para nuestros alimentos, tengan la certificación MSC, MarinTrust o que sean parte de Proyectos de Mejora de Pesquerías. A nivel global, ya hemos llegado a un 69% y estamos prontos a lanzar nuestra política de ingredientes marinos, donde definiremos también cuáles son los criterios adecuados para comprar dichos ingredientes y plantearemos objetivos intermedios para llegar a la meta en 2025. Además, tenemos la misión de reducir nuestras emisiones en operaciones, esperando cumplir el objetivo que busca que, a 2025, todos nuestros empaques sean reutilizables, reciclables y se puedan utilizar como abono. Además, dejar de usar el carbón y fuel oil como fuente energética y llegar al 0% de desechos en vertederos a nivel global”, señaló Jorge Díaz.

Además de estos compromisos ambientales, la compañía tiene un foco claro en que sus operaciones a todo nivel tengan un impacto social positivo en sus proveedores, comunidad y todos los stakeholders con los que interactúan. Para eso también han actualizado su Código de Conducta para Socios Comerciales, donde establecen políticas de integridad, sostenibilidad y cumplimiento normativo.

En cuanto a los desafíos de sostenibilidad en el pilar de Buena Ciudadanía, Skretting hace hincapié en la asociatividad y colaboración dentro de la industria para poder generar cambios a largo plazo: “Veo que el interés actual de la industria es preguntarnos cómo podemos generar un impacto positivo social, económico y ambiental sobre todos los actores de la cadena de valor, permitiéndonos subir nuestros estándares, y si bien ya somos una industria sostenible, esto nos permite continuar evaluando y mejorando nuestras acciones. En Skretting sabemos que no podemos hacer cambios hacia la sostenibilidad solos, sino que tenemos que trabajar en forma colaborativa como industria para poder avanzar. También sabemos que este es un camino en el que debemos ser transparentes sobre los desafíos y dilemas que enfrentamos, comunicarlos y buscar soluciones en conjunto con nuestra cadena de valor. La agenda de sostenibilidad está evolucionando más rápido que nunca, lo que nos obliga a tener que adaptarnos rápidamente y a trabajar en conjunto para hacer más de lo que hacemos hoy, y hacerlo mucho mejor”, expuso Díaz.

Fotografía: Skretting