Este mes de diciembre de 2021, la Asociación Regional de Armadores y Servicios Marítimos (Arasemar) cumple 20 años reuniendo a diversas empresas que prestan servicios marítimos en el sur de Chile, principalmente, a la industria del salmón.

Hoy, el gremio saca cuentas alegres de lo que ha sido este camino. “Nuestro balance es positivo por cuanto el gremio ha consolidado un espacio en el sector público y privado atingente a la industria acuícola, muy ligada a su desarrollo y desafíos”, dijo en conversaciones con AQUA, la gerente de Arasemar, Soledad Zorzano.

En la actualidad, la organización está integrada por 16 empresas socias enfocadas a servicios de ingeniería naval, fondeo, movimiento de redes, limpieza de centros, cabotaje de pasajeros, personal y carga, remolque, servicios electromecánicos y obras civiles marítimas en puertos y rampas, servicios de buceo, entre otros.

Consultada sobre cómo aprecia la evolución que ha tenido la industria acuícola local, Soledad Zorzano comenta que “la industria salmonicultura está transitando por un periodo de adaptación a cambios ambientales y sociales, los cuales traen consigo un gran desafío, pero para lograr la sustentabilidad que todo el mundo busca, es preciso recorrer este camino. Creemos que es de vital importancia esta actividad para el sur de Chile, ya que ocupa una gran cantidad de mano de obra marítima y terrestre, siendo hoy la principal actividad económica de las regiones del sur. Sus grandes desafíos son: mantener el ritmo de innovaciones tanto en habilidades blandas como tecnológicas en el manejo de la industria como se ha venido haciendo estos últimos años, buscar llegar a la sustentabilidad responsable y consolidar su conexión con las comunidades aledañas”.

En cuanto a la necesaria sustentabilidad y el papel de los proveedores de servicios en este ámbito, la ejecutiva sostiene que “efectivamente es un tema insoslayable. Si bien los desechos generados por la flota son básicamente reciclables y orgánicos, a futuro buscaremos perfeccionar su manejo y minimización, tanto a nivel de  los barcos como a la trazabilidad de residuos peligrosos (lubricantes y otros). En tal sentido, es relevante la pronta implementación de la ley que repara las condiciones de habitabilidad y seguridad en los barcos. Con ello, los futuros diseños de naves incluirán espacios donde destinar transitoriamente este tipo de subproductos de manera segura en tanto se recala”.

Por su parte, el presidente de Arasemar, Juan Alex Ojeda –quien es también gerente general de Servomar–, destaca que “el escenario que se ve hacia adelante es desafiante y complejo, pues se están dando varios fenómenos a la vez en el corto plazo, problemas ambientales, falta de mano de obra marítima, problemas sociales e incertidumbre económica local y mundial. Para afrontar todas estas coyunturas hay que estar muy fino a la hora de tomar decisiones respecto a cómo se desarrolle la producción de esta industria”.

Fotografía: Arasemar