La producción de salmón en la zona austral de Chile ha dado un importante paso en materia medioambiental. La ONG internacional Monterey Bay Aquarium (MBA) calificó positivamente al cultivo de salmón atlántico en la región de Magallanes. Con esto, Magallanes es una de las ocho zonas de cultivo en mar de salmón atlántico en el mundo que es clasificada como “buena alternativa” en el ránking de sustentabilidad ambiental de esta prestigiosa organización.

Monterey Bay Aquarium promueve elevar los estándares de sustentabilidad ambiental de la pesca y acuicultura a nivel mundial. Su objetivo es cambiar el mercado global para que los productos del mar sean más sostenibles. En su reciente clasificación, solo ocho de 30 zonas de cultivo evaluadas fueron clasificadas como “buena alternativa”: tres áreas de Noruega, Maine en Estados Unidos, Nueva Escocia en Canadá, Islas Faroe, una zona de Escocia y la región de Magallanes, en Chile.

Luego de un exhaustivo análisis de información técnica y científica en la zona, el programa Seafood Watch del MBA le da a Magallanes esta calificación que tiene una duración de cinco años. El informe de MBA indica que la incidencia de enfermedades bacterianas y parásitos es más baja en comparación a otros lugares de cultivo, lo que permite un bajo uso de antimicrobianos y antiparasitarios.

“Esto es gran un avance, pero esta clasificación también nos invita a seguir persistiendo en el camino de la sustentabilidad ambiental. Creo que en cinco años podremos alcanzar la más alta puntuación que ofrece el programa Seafood Watch”, afirmó Carlos Odebret, presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, organización que agrupa a las empresas Multi X, AquaChile, Australis, Cermaq y Blumar.

“Esta clasificación que hace MBA a través de Seafood Watch es una noticia muy buena para la industria y para el país. Reconoce, de manera objetiva, que la producción de salmón del atlántico en Magallanes tiene excelentes parámetros ambientales”, señaló Pedro Pablo Laporte, gerente de Farming en Blumar.

El Programa Seafood Watch de Monterrey Bay Aquarium analiza indicadores ambientales relacionados con los fondos marinos, enfermedades en los peces, uso de químicos, composición del alimento, escape de peces e impacto en los servicios ecosistémicos donde se emplazan los cultivos.

 Fotografía: Asociación de Salmonicultores de Magallanes