La oceanógrafa y colaboradora de la ONG Defendamos Chiloé, Dra. Lucía Villar, junto a un equipo de científicos de la Universidad de Tokio (Japón), publicaron recientemente los resultados de un estudio realizado en 2019. Dicha investigación da cuenta de la existencia de una cadena de volcanes submarinos activos entre la zona del Archipiélago de Chiloé (región de Los Lagos) y Taitao (región de Aysén), los cuales fueron descubiertos tras el hallazgo de hidrato de metano en las cercanías del cordón.

En conversaciones con AQUA, la Dra. Lucía Villar dio a conocer detalles del estudio “A cold seep triggered by a hot subduction”, publicado en la prestigiosa revista Scientific Reports, y cómo una eventual erupción volcánica o escape de metano podría impactar en el ecosistema.

Según comentó la experta, en un principio solo pretendía investigar la presencia de hidrato de gas en la zona, pero, al tomar muestras de temperatura junto a los investigadores de la Universidad de Tokio, pudieron percatarse de que existen anomalías promovidas por volcanismo.

“Es primera vez que se toman muestras directas de temperatura del flujo de calor entre Chiloé y Taitao. Es como poner un termómetro en el fondo marino. Uno va viendo dónde está más caliente o más frio. El flujo de calor es bien constante a lo largo de los márgenes continentales y, cuando hay anomalía, es porque está saliendo fluidos calientes”, dijo.

En la misma línea, agregó que “nuestras anomalías eran súper gigantes y con la batimetría de alta resolución se pudo ver con claridad los montes. Tiraron la draga y sacaron muestras de lava fresca, entonces supimos que realmente hay un volcán activo. La gente de Japón está ahora datando las muestras de roca”.

Durante la investigación, también se pudo descubrir la presencia de una capa de hielo llamada hidrato de gas, que abarca desde Valparaíso hasta la Antártica, cuya profundidad está entre los 200 y 600 metros y en su interior almacena gas metano.

“Sucede que cuando cambia la temperatura o la presión, este hielo se desestabiliza, se rompen los enlaces y se hace agua. Cuando se hace agua sale todo este fluido caliente con metano. El tema es que, como hay vulcanismo, es más probable que haya cambios de temperatura y si sacamos estas muestras de lava es porque en algún momento estuvo haciendo erupción y probablemente pueda hacerlo de nuevo. No sabemos cuándo, porque no existe un monitoreo constante, pero podemos saber que están saliendo fluidos calientes por las mediciones de temperatura que se hicieron ahí”, explicó a oceanógrafa.

“Es como una torta; cada torta tiene diferentes capas y una de esas es este hielo. Entonces si se derrite, todo ese pedazo de torta caería. Si ocurre este deslizamiento submarino demasiado fuerte puede provocar un tsunami. Esa sería una de las consecuencias más extremas”, puntualizó.

Eventual escape

Otro aspecto importante que la investigadora chilena, junto con los científicos extranjeros, están intentando averiguar, es la cantidad de metano que podría escapar ante un eventual deslizamiento y las consecuencias que este tendría en el ecosistema asociado.

“El metano es 80 veces más poderoso que el CO2 en cuanto a gas invernadero, entonces, aceleraría todo este proceso de calentamiento global. De hecho, después de la COP26, le están dando mucho énfasis al tema del metano, incluso en Estados Unidos y Europa hay proyectos para ver a través de satélites dónde se está escapando”, comentó la Dra. Lucía Villar.

En cuanto a los efectos que tendría un escape de este gas en las actividades costeras, la experta explicó que es difícil de predecir, ya que aún no se han levantado estudios al respecto y también dependería de la cantidad de metano que se libere. “Las actividades costeras se van a ver perjudicadas solemnemente si es que este gas se escapa abruptamente. Por ejemplo, la actividad pesquera quizá se vea afectada porque moriría fauna como una de las consecuencias, pero no hay estudios sobre eso y no ha pasado en Chile como para saber qué ocurriría realmente”, dijo.

“Con los japoneses, vi el tema de la medición del flujo del calor y ahora continúo trabajando con investigadoras italianas y estamos viendo el tema de cuanto volumen hay de metano en este yacimiento entre Chiloé y Taitao. Es un corredor biológico importante, por lo que hay que saber bien que está sucediendo ahí”, cerró la investigadora.

Fotografías: Lucía Villar