“La contaminación por plásticos marinos es peor de lo esperado y estamos empezando a darnos cuenta de su alcance y severidad. Resolver el problema no es fácil, ya que requiere la acción y el compromiso de todos los sectores de nuestra sociedad”, señaló el Dr. Francisco Correa, investigador del Instituto Iberoamericano de Desarrollo Sostenible de la Universidad Autónoma de Chile y coautor del estudio “A country’s response to tackling plastic pollution in aquatic ecosystems: The Chilean way”, que aborda esta problemática ambiental.

Con una costa de más de 4.000 km (de 18 S a 56 S) de extensión Chile es el sexto exportador de productos del mar (pescado, invertebrados y algas) en el mundo, pero el alcance de la contaminación por plástico de los organismos marinos, su potencial efecto sobre las especies comerciales y la acuicultura, y sobre la salud humana es en su mayoría desconocida.

La costa chilena está fuertemente influenciada por el Sistema de Corrientes de Humboldt, con un flujo predominantemente hacia el ecuador de aguas superficiales, caracterizado por fuertes afloramientos de aguas frías y ricas en nutrientes. El país tiene una diversidad única de agua dulce, ecosistemas costeros y oceánicos con diversos grados de protección, como sitios Ramsar, parques nacionales y áreas marinas protegidas.

El estudio, publicado en Aquatic Conservation, destaca las oportunidades del país para comprender y estudiar el fenómeno, una de las más recientes y graves amenazas a la biodiversidad. A esto se une la reciente creciente creación de Scientific Plastic Pollution Alliance of Chile (SPLACH), con el objetivo de promover la colaboración e investigación colaborativa en esta temática entre científicos chilenos.

“Es ampliamente reconocido que la contaminación plástica tiene un costo ecológico, social y económico, y se percibe como una de las amenazas más graves para la conservación acuática. De hecho, la contaminación por plásticos tiene efectos directos sobre los organismos que podrían exacerbar las pérdidas de biodiversidad”, complementó el investigador.

Las fuentes de los artículos plásticos que ingresan a los hábitats de agua dulce, costeros y oceánicos son diversas, incluidos los vertederos, la producción industrial, la basura urbana, la pesca y la acuicultura. La producción sostenida de diversos tipos y tamaños de plásticos, asociada con el uso indiscriminado y la manipulación inadecuada, plantea un riesgo potencialmente severo para el funcionamiento de los ecosistemas.

La contaminación por plásticos ha sido reconocida como uno de los principales desafíos a los que se enfrenta el ser humano en la actualidad. Sin embargo, está tan extendido y la presión económica es tan fuerte, que una solución centrada en prohibirlos completamente no es viable. No obstante, algunos países han desarrollado iniciativas encaminadas a reducir, al menos, el uso diario de plásticos de un solo uso, y así prevenir la entrada de más plástico a los ecosistemas.

“La protección eficiente de los ecosistemas acuáticos requiere de un esfuerzo considerable que involucra a la sociedad en su conjunto y debe incluir las decisiones del gobierno y todo su aparato administrativo, científicos, organizaciones sociales, empresas públicas y privadas y, por supuesto, la ciudadanía, con sus comportamientos y puntos de vista incluidos”, señala el estudio.

Reconociendo la complejidad y los muchos actores involucrados en el problema de la contaminación, el estudio en el que participa el investigador de la Universidad Autónoma de Chile, brinda una visión integrada de la contaminación por plásticos en los ambientes acuáticos de Chile.

En primer lugar, presenta información general sobre la producción y eliminación de plásticos, la percepción pública de la contaminación y el papel de los medios de comunicación en informar y concienciar al público en general y a los responsables de la toma de decisiones.

A esto le sigue una descripción general del conocimiento científico actual sobre la contaminación por plásticos acuáticos en Chile y opiniones sobre el papel de los científicos a la hora de brindar información a los tomadores de decisiones.

Se revisan todas las regulaciones y políticas existentes, nacionales e internacionales, relacionadas con la contaminación, y los modelos políticos y económicos que han dado forma al estado actual del uso y contaminación del plástico en Chile.

El texto propone la agenda científica, política y social necesaria para prevenir la acumulación progresiva de plástico en los ecosistemas acuáticos chilenos.

Para los especialistas el país se encuentra en un punto de inflexión, donde la implementación efectiva de políticas que prohíban los plásticos de un solo uso y extienda las responsabilidades a los productores decidirá el futuro. Es necesario crear estrategias efectivas para el desarrollo sostenible y, en paralelo, promover activos de investigación a largo plazo para mejorar el conocimiento sobre la contaminación plástica.

A escala global, otros factores, como la pandemia de COVID-19, probablemente tendrán consecuencias económicas duraderas, que podrían no solo modificar la percepción de las personas sobre los problemas relacionados con el plástico, sino también cambiar la prioridad para resolver cualquier problema ambiental, incluyendo contaminación plástica.

“La ciencia debe proporcionar información unificada y sólida para dar forma a los cambios necesarios para abordar la contaminación por plásticos a nivel nacional. Sin embargo, existe una urgente necesidad de mejorar los mecanismos de comunicación entre todos los actores de la sociedad (gobierno, industria, población) para propiciar una solución integradora e integral a nivel nacional”, concluyó el Dr. Francisco Correa.

Fotografía: Centro de Comunicación de las Ciencias de la Universidad Autónoma de Chile