(SeafoodSource) Recientemente, fue publicado un estudio desarrollado en conjunto por la Universidad de Adelaide (Australia) y The Nature Conservancy (Estados Unidos), titulado «Climate-Friendly Seafood: The Potential for Emissions Reduction and Carbon Capture in Marine Aquaculture». Según indica, la acuicultura bien hecha podría reducir activamente los impulsores del cambio climático.

Según el estudio, la acuicultura oceánica genera el 37,5 % de todos los productos acuícolas y el 97% de la cosecha mundial de productos del mar. Aunque la acuicultura oceánica ya tiene una huella de emisión de gases de efecto invernadero más baja que los productos terrestres, se deben implementar más estrategias de bajas emisiones a medida que la producción continúa aumentando para satisfacer la demanda mundial futura.

El estudio describe seis principios para la industria y los reguladores que, según los autores, harán “un progreso significativo e inmediato en el desarrollo de prácticas de acuicultura oceánica amigables con el clima y resultados de reducción de emisiones”.

La mayoría de los principios se centran en los cambios de emisión para la producción en finca y las opciones de desarrollo futuro. Un principio clave del estudio es una mejor ubicación de las granjas de acuicultura oceánica, lejos de los hábitats sensibles como los campos de pastos marinos, y en aguas más profundas y de flujo más rápido. Una mejor ubicación de las granjas podría minimizar las tasas generales de emisión al reducir la degradación de los hábitats que sirven como sumideros de carbono. Actualmente, esta degradación no se tiene en cuenta en las tasas de emisiones de la acuicultura oceánica, mientras que las tasas de emisión debidas a la degradación de la tierra causada por las granjas terrestres están incluidas, lo que crea una imagen parcialmente formada de las tasas de emisiones de la acuicultura oceánica.

El estudio también encontró que la escala actual de la acuicultura de algas marinas no es lo suficientemente grande como para marcar una diferencia considerable en el secuestro de carbono. El destino de los productos finales de algas marinas conduce a la captura de carbono a corto plazo en lugar de la deseada captura a largo plazo, lo que reduce el impacto que podría tener sobre el cambio climático.

La investigación también señala que el policultivo, la agricultura de múltiples cultivos, puede apoyar la reducción de emisiones en la granja. El cultivo conjunto de algas marinas y bivalvos o peces alimentados con bivalvos o algas marinas absorben el exceso de nutrientes para reducir la eutrofización, lo que posiblemente genere mejores condiciones para los hábitats relacionados con el carbono azul.

Para mejorar los impactos generales del carbono, según el estudio, las producciones en las granjas deben aumentar su eficiencia y reducir la entrada y el desperdicio de nutrientes. Reducir el uso general de energía, pero también cambiar a fuentes de energía de bajas emisiones, es una estrategia para lograrlo. Sin embargo, la adopción de prácticas amigables con el clima a escala de finca, país y región se ve afectada por la disponibilidad de tecnología, infraestructura, inversión y el valor de los productos que se cultivan.

Por último, el estudio encontró que la contabilidad de carbono en los estudios de acuicultura oceánica que incluyen la cadena de suministro completa y los informes estandarizados son fundamentales. Los estudios deben informar las interacciones positivas y negativas entre las operaciones de acuicultura oceánica y el entorno marino circundante para desarrollar mejores estrategias en el futuro.

En general, el estudio identifica que la mayor oportunidad para lograr reducciones rápidas y de gran volumen provendrá de cambios en las partes anteriores y posteriores de la cadena de suministro. “Ascendente” incluye la producción y el procesamiento de alimentos, el transporte de piensos, el cambio de uso de la tierra terrestre para piensos y la producción de suministro de huevos, larvas o propágulos. El “aguas abajo” se refiere al procesamiento, empaque, refrigeración y transporte del producto final.

Este estudio indica que la acuicultura oceánica tiene la oportunidad de crecer como una industria que reduce el cambio climático a través del secuestro de carbono y emisiones netas cero. La proteína obtenida de esta actividad sería más sostenible y segura que las fuentes terrestres si se realizan innovaciones y se investigan más las estrategias.

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Fotografía: Vladislav Gajic, Shutterstock