La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), cuya existencia data de 1976, es un organismo del Estado dependiente del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, cuyo objetivo es regular y administrar la actividad pesquera y acuícola, a través de políticas, normas y medidas de administración. Lo anterior, bajo un enfoque precautorio y ecosistémico que promueva la conservación y sustentabilidad de los recursos hidrobiológicos para el desarrollo productivo del sector.

Hace un año, por primera vez, la dirección fue asumida por una mujer, Alicia Gallardo Lagno, medica veterinaria y ex directora del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapacesa). En AQUA conversamos con la subsecretaria, quien destacó los momentos más relevantes de su paso por el Servicio, entregó su opinión acerca del establecimiento de un Ministerio del Mar y destacó los avances y desafíos que ha tenido la industria acuícola chilena, en el marco de la conmemoración de sus 40 años de actividad.

Haciendo un repaso de su trabajo durante el último año en la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, según su opinión, ¿cuáles han sido los hitos que marcan su paso por la Subsecretaría? ¿Cuáles fueron los principales aciertos de su gestión?

Antes de llegar a este importante cargo, yo venía desde la dirección del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y creo que eso es un acierto, desde el punto de vista de que una subsecretaria tenga el conocimiento de los planes de fiscalización. Esto me permitió ver los cuellos de botella y mejorar la coordinación entre Subpesca y Sernapesca.

Lo segundo tiene relación con la escucha activa de los diferentes actores del mundo de la pesca artesanal, de la acuicultura de pequeña escala y de la pesca y acuicultura en general. La sabiduría de los hombres y mujeres de mar es tremenda, no está escrita en ninguna parte, y yo siento que el haberlos escuchado permitió establecer mejores medidas de administración.

En tercer lugar, está el enfoque de género, que es algo fundamental y nuevo, y que no existe en ninguna normativa del mundo. Haberme reunido con las pescadoras, desde que estaba en Sernapesca y ahora como subsecretaria, fue relevante para lograr la promulgación de la ley. De hecho, vamos a terminar la administración firmando las políticas de equidad de género en la pesca y en la acuicultura, lo que va a significar un marco de referencia para las próximas autoridades.

En el mismo sentido, ¿cuáles considera usted que fueron los principales desafíos que debió enfrentar durante su gestión como subsecretaria?

 El primer gran desafío fue enfrentar la gran cantidad de demandas que había y el poco tiempo con el que se contaba. Por lo tanto, lo primero fue priorizar y poder levantar los temas más relevantes. Lo segundo, entender los procesos de coordinación interna y aplicar el enfoque sistémico en las decisiones de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura y, lo siguiente, fue querer avanzar en medidas administrativas más equitativas, que significaran cambios fundamentales.

Yo quise poner medidas administrativas equitativas, especialmente en la pesca artesanal. Traté de hacer innovación en la administración pesquera, incorporando elementos sociales y económicos para la distribución de cuota, sin embargo, esto no fue posible porque requería mayor tiempo para conversarlo con los actores claves.

Siendo la primera subsecretaria de pesca y acuicultura que ha tenido Chile, ¿cree usted que su labor ha permitido visibilizar el trabajo de las mujeres en un sector predominantemente controlado por hombres? ¿Cuáles han sido sus principales contribuciones, en este sentido, a las mujeres de la industria?

 Ser la primera mujer subsecretaria marcó un hito en estos 44 años, porque el tener una mujer en este cargo, representa un símbolo y una señal. Yo agradezco al Presidente Sebastián Piñera y al Ministro de Economía, Lucas Palacios, por darme la oportunidad de tomar este desafío, aunque haya sido un año. Un año que ha sido positivo para mí y tremendamente nutritivo en cuanto a mi vida profesional y personal.

Por otra parte, yo creo que las pescadoras, al ver que había una mujer, sintieron una mayor cercanía. Invertí feliz mucho tiempo con ellas, en reuniones por zoom y en terreno, incluso cuando hacían actividades de recolección. Por lo tanto, también se sintieron escuchadas. Pudimos crear mesas de trabajo en todas las regiones y creamos puentes con otros servicios públicos para poder satisfacer necesidades fundamentales de capacitación y de acceso a diferentes fondos de fomento productivo.

Estando yo como subsecretaria, pude lograr que se visibilizara más a la mujer en la pesca artesanal y en la acuicultura de pequeña escala y me siento orgullosa de ello.

Culminando su período como subsecretaria, ¿qué reflexiones puede hacer al respecto de la importancia de la pesca y la acuicultura para Chile, tanto a nivel económico, como social?

 Estoy muy orgullosa de haber sido subsecretaria, aunque haya sido durante un año. Siento que la pesca y la acuicultura es un área fundamental para nuestro país, no sólo por la economía y por los empleos que genera, sino por la seguridad alimentaria, considerando el cambio climático y que los recursos de la pesca y la acuicultura son claves para el futuro.

También es importante considerar que la pesca y la acuicultura no están separadas y, como la misma FAO recomienda, hay que abordarlos desde un enfoque ecosistémico y territorial. Yo creo que potenciar la pesca y la acuicultura es el gran desafío que tenemos como país y…( Revise la entrevista completa en Revista AQUA N°257).

Fotografías: Subpesca