El proyecto financiado por el Gobierno Regional de Los Lagos «Aplicación de Algas como Fertilizante Natural en el Cultivo de Hortalizas en Invernadero», fue dirigido por el Dr. Renato Westermeier, reconocido investigador de larga y reconocida trayectoria en la Universidad Austral de Chile Sede Puerto Montt.

Tuvo como objetivo utilizar algas de arribazones, que se depositan en la playa entre mareas, las que normalmente se descomponen o son consumidas por la fauna que habita en las playas. Éstas han sido utilizadas, desde siempre, por pequeños agricultores en sembrados de hortalizas, verduras en sus huertos e incluso en siembras de papas entre otros usos.

Así es como el proyecto FIC-UACh determinó que los arribazones en diferentes lugares de Chiloé son muy abundantes, cómo por ejemplo en la costa expuesta, Faro Corona, donde en el inicio de la primavera se incrementa de 6 a 37 kg por metro cuadrado. Si se analiza el aporte mensual, se estableció un promedio de 18.5 kg por metro cuadrado, lo que implica una biomasa mensual aproximada de 9 toneladas en 500 metros cuadrados.

Las especies más abundantes de estos arribazones son dos especies de huiro, tres de luga y el luche verde conocida también por los pescadores/algueros como lamilla.

En el mar interior en cambio, las especies más abundantes son el pelillo, luche verde/lamilla y huiro. Así en la Isla Lemuy, sector de Liucura, la biomasa fluctúa entre 1.8 y 5.1 kg por metro cuadrado, con un valor promedio de 2.7 kg/ metro cuadrado/ mes. Ello implica una biomasa de 2700 kg/mes en 1000 metros cuadrados.

En otros lugares del mar interior como Achao, en la isla Quinchao, estos valores pueden llegar a 2100 kg/mes en 1200 metros cuadrados de playa, mientras que en Quellón Viejo, donde la especie dominante es el luche verde/lamilla, puede alcanzar 2100kg/mes en un área de 1000 metros cuadrados.

Estas evaluaciones se realizaron mensualmente y demuestran la potencialidad que representan para diversos usos.

 

Fertilizantes

Este proyecto probó diferentes especies de algas como fertilizante directo, (tal como llegaban de la playa), y también en forma líquida obtenida de las diferentes especies, en invernadero. Se utilizaron por separado, mezclándolas entre ellas y comparando sus efectos con tierras control y con fertilizante industrial como el NPK.

Al respecto el Dr. Renato Westermeier, destacó que: “Los resultados son interesantes en lechugas, acelgas, tomates, pepinos y betarragas con las cuales se trabajaron. Se demuestra que los efectos son diferentes en el tiempo, mientras el fertilizante NPK es más rápido en su efecto, las algas, en cambio su efecto es por más tiempo, la entrega de los que contienen en sus talos es más lento, demostrando en muchas de las verduras utilizadas mayores crecimientos y pesos al final de los experimentos”.

Según indicó el investigador que se acompañaron estos resultados, con análisis de los suelos usados antes y después de los cultivos, cómo también a los productos obtenidos y a las algas investigadas.

“Con esos resultados se demostró el efecto muy positivo de las algas, en muchos casos no hay diferencias estadísticas significativas entre las algas y el fertilizante industrial utilizado al final del proyecto”.

Sin duda los arribazones de algas es un potencial de uso importante, llegan a la playa y están disponibles para quien las quiera utilizar y de un valor económico mucho menor que cualquier otro fertilizante del tipo industrial.

El proyecto, financiado por un proyecto FIC del Gobierno Regional de Los Lagos, entregó a recolectores de orilla un total de 5 invernaderos para pescadores/recolectores/comunidades que trabajan recolectando algas ya sea para usarlas en sus huertos o aquellas de uso industrial.

Además, se entregó un invernadero al Liceo Insular de Achao, contraparte muy importante de este proyecto junto a sus estudiantes. A la Escuela Básica de Yaldad en Quellón y en la Estación Experimental de la Universidad Austral de Chile en Yaldad, donde participaron estudiantes del Liceo Rayen Mapu de Quellón, en las experiencias realizadas y que fue el centro experimental de este proyecto.

Finalmente destacó el científico UACh: “Esperamos que esta experiencia pueda ser traspasada a la comunidad y para ello se ha confeccionado un video y un Manual que sin duda será un soporte para masificar esta actividad en lugares costeros. Los resultados de este proyecto muestran otras posibilidades de utilización de estas macro algas en actividades agrícolas que deseamos desarrollar en el futuro próximo”.

Los agradecimientos de esta iniciativa son “para el Gobierno Regional de Los Lagos por aprobar y permitir este desarrollo de esta investigación. A los liceos Insular de Achao y al Rayen Mapu de Quellón por su apoyo, cómo también a las Municipalidades de estos dos lugares que fueron contraparte de este proyecto. A las Municipalidades de Castro, Dalcahue, Puqueldón y Chonchi por permitirnos los contactos con la Comunidad, a quienes se le entregaron estos Invernaderos”.

Fotografía: Universidad Austral de Chile