“Diferencias interpoblacionales en la condición nutricional de Aequiyoldia eightsii (Protobranchia: Nuculanidae) de la Península Antártica Occidental durante el verano austral”, es el título del estudio realizado por el graduado del Magíster en Ecología Marina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Miguel Bascur. La investigación fue publicada en la influyente revista PeerJ, y contó con la participación de los académicos UCSC Dr. Antonio Brante y Dr. Ángel Urzúa, y financiados por el proyecto de investigación internacional Iceberg (Chile-UK).

La Antártica, se caracteriza por ser una región poco variable en términos ambientales y debido a ello, los invertebrados marinos que habitan este continente toleran un rango de temperatura estrecho. Pero, debido al cambio climático han ocurrido derretimientos de glaciares, incrementando la temperatura oceánica. A raíz de ello, diversos parámetros ambientales claves se han modificado, afectando la condición fisiológica de las especies. “Estudiamos la condición nutricional, utilizando como indicador la cantidad de energía disponible  para realizar todas sus funciones vitales, la cual es muy sensible a los cambios en la temperatura ambiental”, explicó Miguel Bascur.

Principales resultados

Se trabajó con una especie de molusco bivalvo que habita en una región fuertemente afectada por el cambio climático. Particularmente, los organismos fueron capturados desde las cercanías costeras de tres bases científicas de Chile y Reino Unido a lo largo de la Península Antártica Occidental: O’Higgins en el norte, Yelcho en el centro y Rothera en el sur.

“Encontramos que los individuos de Aequiyoldia eightsii mostraron diferencias significativas en la composición bioquímica entre las tres localidades de estudio. Los individuos recolectados en O’Higgins (en el norte de la Península Antártica) mostraron niveles más altos de lípidos, proteínas, energía y ácidos grasos (SFA, MUFA y PUFA) que los individuos recolectados en las estaciones de Yelcho y Rothera”, comentó respecto a los principales resultados.

Sobre la importancia del estudio, la investigación reveló un efecto diferencial sobre ciertas características fisiológicas en las diferentes poblaciones de esta especie. Además, la investigación buscó aportar nuevos antecedentes sobre su biología básica. “Mi principal motivación para estudiar esta temática es promover el conocimiento de la biodiversidad marina de la Antártida para fines de conservación. Nuestro trabajo complementa el conocimiento sobre el presupuesto energético basal de esta especie y cómo puede verse modificado bajo condiciones ambientales contrastantes”, enfatizó el graduado de Ecología Marina UCSC.

Finalmente, Miguel Bascur realizó un positivo balance de sus años en el Magíster en Ecología Marina UCSC, instancia que además aportó para continuar con sus siguientes pasos en su carrera profesional. “Fue una fantástica experiencia, tanto por la gran variedad de conocimientos que adquirí en cada curso como también por el buen grupo de compañeros con los que tuve la suerte de compartir. Además, gracias al Magíster en Ecología Marina UCSC, pude participar en una campaña científica antártica y de realizar una estancia de investigación en la Universidad de La Laguna, Tenerife, España”, finalizó.

Fotografía: UCSC.