La última Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (Enusc), reveló que la cifra de victimización en Chile fue la más baja de la historia de la serie, marcando un 19,2%. Sin embargo, la percepción de aumento de la delincuencia en el país llegó a 84,3%, lo que se explicó por el nivel de violencia de los delitos que se comenten.

Frente a este desafío, que implica asumir la complejización y nuevos métodos que muestran los robos hoy en día en el país, expertos en seguridad electrónica explican de qué forma las empresas pueden equiparse con nuevas y tecnológicas herramientas para estar preparadas ante cualquier ocurrencia de hechos delictuales.

Desde alertas de sonido hasta drones equipados con cámaras termales

La seguridad electrónica comenzó a usarse hace más de una década en Chile, sin embargo, ha sido en los últimos años que la gran cantidad de marcas ofertando soluciones y la reducción de los costos de la tecnología relacionada a estas herramientas ha permitido que exista una mayor cantidad de empresas interesadas en mejorar su protección y la de sus trabajadores frente a actos violentos hacia su personal e instalaciones, sin que sea necesaria una gran inversión.

El objetivo, más que reemplazar el trabajo humano, es mejorar los niveles de seguridad existentes y las capacidades físicas de una persona encargada de la seguridad de un establecimiento, para aumentar tanto las áreas de control como el tiempo requerido para ello, y para poder contar con herramientas proactivas y disuasivas que eviten un posible delito.

Por ejemplo, el uso de cámaras termales hoy permite identificar si hay alguna presencia incluso cuando haya cero visibilidad e identificar si se trata de un animal o una persona, o las cámaras ópticas de la actualidad ofrecen una resolución bastante más potente que las cámaras usuales de seguridad, permitiendo identificar sin problemas objetivos lejanos. Hoy también se ofrecen anillos perimetrales con tecnología analítica, automatizar controles de acceso o drones que permiten realizar una extensa ronda de seguridad en mucho menor tiempo que a pie, lo que se suma a sistemas de alarmas de voz que alertan al delincuente de que está siendo grabado.

Para Andrés Muñoz, director nacional de Seguridad de Grupo EULEN Chile, la seguridad electrónica representa ventajas como “mejorar los niveles de seguridad y usar de manera más eficiente los recursos disponibles, a la vez que disminuir la ocurrencia de errores. Además, contar con una reportabilidad automática de parte del sistema también permite ir mejorando las condiciones del servicio”.

Actualmente los rubros en que hay una mayor penetración de la seguridad electrónica urbana son los aeropuertos, el retail, la industria química, plantas industriales y centros de distribución, y en los últimos años las faenas mineras también han comenzado a apoyarse en la tecnología para gestionar de mejor forma su seguridad y actualizar sus sistemas.

De cualquier forma, en Grupo EULEN Chile aclaran que es importante que sea el propio cliente el que defina el tipo de herramienta tecnológica que necesita según sus necesidades, para finalmente poder lograr el objetivo principal, que es ofrecer una mayor eficiencia al factor seguridad.

Fotografía: Grupo EULEN