Bajo el título “Estimación de la influencia de la temperatura en la variabilidad genética espacial de Macrocystis pyrifera en el Pacífico Sureste”, Diego Márquez presentó exitosamente su tesis para culminar sus estudios del Magíster en Ecología Marina de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC). La investigación contó con la Dra. Florence Tellier, académica UCSC como directora de tesis, además del Dr. Sylvain Faugeron de la Pontificia Universidad Católica de Chile como codirector.

Con la idea de profundizar el conocimiento acerca de la diversidad genética de esta alga, la tesis abarcó una mayor cantidad de datos y un mayor rango poblacional que estudios anteriores, y se basó en marcadores genómicos para estudiar y comparar poblaciones de Perú y de Chile.  “Evaluamos la diferenciación genética entre estas poblaciones y detectamos que ellas se separan en ciertos grupos asociados a regiones geográficas. Es una especie de amplia distribución, y quisimos averiguar el por qué. A partir de ello estudiamos la temperatura, cómo influye en esta distribución”, explicó Diego Márquez.

De esta manera, se asociaron los datos genéticos de la especie y cómo se relacionaban con factores ambientales, en específico modelos de temperatura que permitan extraer parámetros para evaluar la variabilidad. Esto se hizo considerando tanto el nivel local como regional. “Tuvimos en cuenta la perspectiva de la genómica del paisaje. Esto busca analizar cómo el paisaje tiende a modelar la estructuración genética de las poblaciones”, enfatizó el graduado de Ecología Marina UCSC.

Principales resultados

Desde el punto de vista genético, las poblaciones de Macrocystis pyrifera en Perú y Chile presentan diferencias genéticas asociadas a barreras biogeográficas y, además, las poblaciones de Perú se diferencian claramente de aquellas de Chile. “No hay flujo de genes entre estas poblaciones. Probablemente las poblaciones de Perú presentan una historia demográfica diferente a las de Chile”, complementó Diego Márquez.

La diferencia genética se puede asociar a un régimen de temperatura. Al parecer, esta alga es bastante sensible a los eventos fríos de mar y a la surgencia, que pueden extenderse en el tiempo. “Eventos como olas de calor o eventos extremos de temperatura podrían afectar a las algas, aunque es mucho más sensible al frío, más aún si son eventos prolongados y hay fuerte variación interanual”, explicó.

Respecto a la importancia de la investigación, Diego Márquez enfatiza en la necesidad de conocer mayor información, más cuando el alga tiene una importancia comercial. “Muchas comunidades desarrollan actividad económica a partir de su extracción. Al tener conocimiento sobre su adaptación, se puede realizar planes de manejo sustentable para la conservación de esta alga. La idea es generar políticas que incentiven el desarrollo sustentable y sostenible”, comentó el experto.

Cabe destacar que Diego Márquez continuará realizando análisis de este tipo ahora a través del Doctorado en Ciencias con mención en Biodiversidad y Biorecursos de la UCSC. Su idea es seguir la línea, pero enfocarse en el valor social de la investigación y el manejo sustentable, desde el punto de vista de la acuicultura.

Fotografía: UCSC.