Tras 9 horas de navegación desde el Puerto de Talcahuano hasta las 30 millas náuticas al sur de la región del Biobío, los inspectores del Sernapesca  junto a funcionarios de la Armada de Chile, a bordo del buque oceánico Piloto Pardo, pudieron acceder a la zona de pesca donde operan algunos de los pesqueros de alta mar de la flota industrial pesquera del país.

“Se trató de un cometido que requirió varias gestiones de coordinación entre ambas instituciones, y tenía por objetivo ver insitu la operación de barcos industriales cerqueros dedicados a la pesca del recurso jurel”, señaló Robertino Pinto, Jefe de Fiscalización Pesquera de Sernapesca Biobío.

Pinto informó también, que “previo al embarque hubo capacitaciones teóricas y prácticas. Realizamos un taller de mediciones de redes de arrastre y cerco de grandes dimensiones que son los que usan los PAM, allí participaron nuestros inspectores de toda la región y una amplia delegación de funcionarios de la Armada. Luego realizamos capacitación sobre normativa pesquera a bordo del Buque Piloto Pardo, con la presencia de altas autoridades navales”.

Los controles a la pesca industrial son permanentes, de igual manera que la fiscalización a la pesca artesanal. “Tenemos herramientas digitales que nos permiten monitorear la operación de toda la flota industrial, ver dónde hacen sus lances de pesca, revisar las cámaras de bordo instaladas para evitar el descarte, también llevamos control de cuotas de capturas asignadas, estamos en los puertos de desembarques y en las plantas de proceso. No obstante, la inspección en zona de pesca, no es algo que podamos hacer a diario, por eso este operativo junto a la Armada adquiere un gran valor”, sostuvo Iván Oyarzún Director Regional (s) de Sernapesca Biobío.

“El apoyo de la autoridad marítima resulta fundamental para ejecutar labores que se nos mandatan, y este cometido efectuado es también en respuesta a una demanda muy sentida de la sociedad civil, como es fiscalizar a la flota pesquera industrial en operaciones. La ciudadanía demanda cada vez mayor transparencia en los procesos de fiscalización, y como servicio público estamos cumpliendo con esa solicitud” agregó Oyarzún.

El patrullero marítimo OPV Piloto Pardo,  a cargo del Comandante Julio Carvajal, con una dotación cercana a las 50 personas entre oficiales y gente de mar, con una eslora de 80,6 metros y 1.810 toneladas de desplazamiento, cumple roles de vigilancia y control de la zona marítima, por lo que la fiscalización pesquera también está dentro de sus atribuciones.

Esta fiscalización a la flota industrial no arrojó infracciones, luego de constatar que se encontraban operando en zona habilitada, con el arte de cerco correspondiente para la captura de jurel, con el posicionador satelital activo, con los dispositivos de registros de imágenes para evitar descarte en funcionamiento, con las bodegas en correcto estado y sin especies no autorizadas a bordo. Sernapesca y la Armada, continuarán el trabajo colaborativo conjunto para la fiscalización en zona de pesca.

Fotografía: Sernapesca