En su astillero de Talcahuano, Asmar impulsa el proyecto más grande y complejo en su historia. Se trata del primer buque rompehielos fabricado en el Pacífico sur, cuya construcción se inició en 2018. La nave permitirá realizar tareas logísticas, operaciones de búsqueda y rescate, investigación científica y reabastecimiento de las bases y estaciones científicas de Chile en la Antártica.

El buque, que es el resultado de un codiseño entre Vard Marine, la Dirección de Programas, Investigación y Desarrollo de la Armada y Asmar, implicó una etapa de diseño básico de 22 meses de trabajo, período en que se generó una alta transferencia tecnológica y de conocimiento colaborativo entre las partes.

Como indica el director de Asmar, CA Jaime Sotomayor Bustamante, tras alcanzar un 59% de avance, “ya es posible observar la conformación y estructura general del buque cuyas dimensiones son impactantes. Durante los próximos meses esperamos poder finalizar la instalación de bloques, continuar avanzando en la instalación de sistemas y las terminaciones de departamentos interiores. El próximo hito importante es el lanzamiento del casco al mar”.

Buque rompehielos

El buque rompehielos, que es construido en la principal planta industrial de Asmar, tendrá una clasificación Ice Class PC5, que le permitirá quebrar una capa de hielo de un metro de espesor, de un año de antigüedad, cubierto con hasta 20 centímetros de nieve, y a una velocidad de tres nudos. Las dimensiones del buque comprenden una eslora de 111 metros, una manga de 21 metros y un calado de 7,2 metros, y será capaz de operar a una temperatura de -30°C. Tendrá un alcance de 14.000 millas náuticas, autonomía para operar 60 días y su velocidad máxima será de 15 nudos.

Dispondrá de una dotación de 86 tripulantes y podrá transportar a 34 científicos. Tendrá la capacidad para transportar 19 contenedores de 20 pies, 400 m3 de combustible y 400 m3 de carga pallets. Contará con cubierta de vuelo y hangar. Los científicos dispondrán de ecosondas, sonares, perfilador de fondo, perfilador de corrientes y posicionador acústico de alta precisión para desarrollar estudios de oceanografía física, química, geológica y geofísica. El buque tendrá laboratorios microbiológicos, macrobiológicos y químicos, como también elementos para la recolección, almacenamiento y conservación de muestras del mar y del fondo submarino en cámaras frigoríficas. Además, el buque podrá ejecutar misiones de búsqueda y rescate en caso de siniestros marítimos, aéreos o terrestres en la Antártica, empleando para ello helicópteros embarcados, botes de rescate y una enfermería con capacidad quirúrgica.

El buque será lanzado al mar entre diciembre 2022 y enero 2023, y se espera esté operativo en la Armada de Chile a fines del año 2024.

Fotografías: Asmar