En la ocasión, el Convencional, médico de 32 años, radicado en la provincia de Palena, expuso las materias que se vinculan con la industria salmonicultora, medio ambiente e investigación y desarrollo. El convencional declaró que “las normas que tienen alcances con la actividad acuícola, responden a la necesidad de transformación de toda actividad productiva que afecte a la naturaleza, para avanzar progresivamente a un desarrollo económico que permita por un lado, una armonía con la naturaleza y el medioambiente y las generaciones actuales y futuras, pero también el ejercicio pleno del derecho a emprender, la libertad de producir actividades económicas y generar trabajo”. Agregó que “no existe ninguna norma, ni permanente ni en la discusión de las normas transitorias,  que elimine la actividad acuícola, o que ponga en jaque las concesiones que tiene la industria de la producción acuícola”.

Víctor Domínguez señaló además, que “las concesiones que hoy están dentro de áreas protegidas, probablemente en adelante no se permitirán más, así como tampoco se entregarán más concesiones en estas áreas”.

Parte de la conversación se centró en la gestión territorial y pueblos originarios vinculados a la actividad acuícola, ante lo cual resaltó que en esta materia, la vinculación entre pueblos originarios y los territorios, están en línea con el convenio 169 de la OIT, al cual Chile está suscrito.

Los participantes destacaron en sus preguntas e intervenciones el escaso énfasis que se da a la obligación del Estado, no solo de proteger y preservar  el medio ambiente, sino de incentivar el conocimiento que permita la implementación de políticas y normas con sólidas bases científicas. Por otra parte, se puso de relevancia la dificultad que puede representar para el desarrollo de la industria la fragmentación institucional y el poder de los pueblos originarios en materia de actividades que se desarrollan en áreas sobre las cuales tendrán potestad.

Domínguez destacó que era natural que frente a cambios cómo los que propicia la propuesta existan preocupaciones que son legítimas y que espera que varias de ellas se resuelvan en el trabajo de armonización que se hará cargo de aspectos que aún requieren de perfeccionamiento en el texto.

Finalmente, se consultó al vicepresidente como evaluaría su gestión y la de la propia Convención, si el resultado de la consulta del 4 de septiembre próximo arroja un resultado estrecho entre una y otra opción, lo cual podría no generar un escenario de estabilidad y propicio para el desarrollo económico y social.

Frente a ello, Domínguez señaló que “hay que mirar el proceso político y las circunstancias de Chile en Noviembre del 2019, el país estaba en una profunda crisis política e institucional”.

Agregó que “la democracia, no está dada porque sí, la democracia hay que cuidarla. En el contexto de profunda crisis política, logramos salir de eso, con un proceso democrático, de llamar a elecciones de un plebiscito, elegir a los convencionales y luego una última elección de un plebiscito de salida. Canalizar esta crisis con una salida democrática es algo que nos tiene que hacer sentir orgullosos de la madurez de nuestra democracia como país. Considero que no es correcto decir que si el apruebo gana el plebiscito con un 52% o 55%, es inestabilidad, al contrario, creo que es salir de una profunda inestabilidad política de una manera democrática”. Los participantes enfatizaron su preocupación sobre gestión territorial, estabilidad jurídica, incentivo al desarrollo de la acuicultura y estabilidad para crecimiento económico.

Finalmente,  los organizadores agradecieron la disposición del Convencional a dialogar francamente sobre estos temas que son de interés del sector acuícola nacional, especialmente en la dimensión de la innovación y desarrollo.

Fotografía: Club Innovación Acuícola