Los blooms de algas que afectan a los cultivos de salmón son un problema creciente para productores de diferentes regiones en el mundo, por lo que las empresas están en permanente búsqueda de nuevos desarrollos tecnológicos que permitan enfrentar estos eventos que generan pérdidas relevantes y serios efectos ambientales.

Para apoyar el intercambio de conocimiento y de soluciones, Salmon Scotland, la asociación de productores de Escocia, organizó el seminario “Improving Marine Survival”, que tuvo como uno de sus presentadores principales a la empresa chilena Low O2. “Fuimos invitados para presentar la exitosa experiencia de nuestra tecnología en centros de cultivo en Chile e irlanda, que contempla barreras de microburbujas y sistemas de surgencia”, explicó Luis Sepúlveda, gerente general de Low O2.

El seminario técnico, que contó con la presencia de los principales productores de salmón, el Centro de Innovación de Acuicultura de Escocia (SAIC) y las principales universidades del país, se enfocó en cómo las barreras de microburbujas de Low O2 han demostrado su efectividad en el control y mitigación de blooms en los centros que se han implementado. “Junto a la efectividad comprobada en los centros, también destacamos nuestra innovación ha sido testeada científicamente en el país por la Universidad Austral de Chile y Plancton Andino”, explicó Sepúlveda

El ejecutivo destacó el alto interés de la industria escocesa en la tecnología basada en la aireación, que potencia la sostenibilidad ambiental de la industria. “Uno de los principales problemas de la industria del salmón en Escocia son los blooms de algas y la alta presencia de fitoplancton que debilitan a los peces y los hacen más propensos a enfermedades como el AGD (Amoebic gill disease). Para mitigar estos eventos la tecnología de cortinas de microburbujas y surgencia, desarrollada por Low O2, puede ser una herramienta clave para los productores”.

Low O2 espera comenzar a desarrollar e implementar pronto proyectos en Escocia, que sean la continuación de los que ya ha instalado en la vecina República de Irlanda y que se sumen a los más 180 proyectos ya implementados.

Fotografía: Low O2