El Consejo del Salmón presentará un estudio denominado “Externalidades y Regulación de la Industria del Salmón y el resto del mundo”, enfocado en entregar un diagnóstico de la regulación de la salmonicultura y las experiencias comparadas de otros países en producción del salmón.

El informe financiado por el gremio, fue realizado por dos profesores e investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Hugo Silva y Raimundo Soto, quienes identificaron cuatro áreas de mejoramiento para la regulación chilena: la necesidad de una política nacional para la salmonicultura, el crecimiento sustentable, la regulación local basada en ciencia y la eficiencia productiva.

La directora ejecutiva del Consejo del Salmón, Joanna Davidovich, explicó que esta iniciativa nació «a poco tiempo de nuestra conformación como gremio, a mediados de 2020, con el  objetivo de tener un diágnostico técnico claro de la regulación de la industria y las mejores prácticas en los países competidores de Chile en producción de salmón.  La idea es que este material sirva como insumo para pensar en una estrategia como país que permita desarrollar todo el potencial de la salmonicultura sostenible en Chile, resguardando el medio ambiente y con mirada de largo plazo”.

Con respecto al enfoque del trabajo, la ejecutiva manifestó que “contar con una mirada de largo plazo y pensar en las próximas décadas es fundamental. El salmón de cultivo es el segundo producto de exportación en Chile después del cobre, y una importante fuente de trabajo e ingresos para la zona más austral de nuestro país. Con los avances que están haciendo los países competidores y el crecimiento en producción que proyectan, Chile no debe perder competitividad y dejar el segundo lugar como productor mundial en que hemos logrado posicionarnos”.

En relación a la salmonicultura chilena versus Noruega y Escocia, la directora expresó que “los principales países competidores en salmonicultura se han propuesto planes estratégicos de mediano plazo para multiplicar su producción de salmón de cultivo ante la mayor demanda mundial de alimentos. Noruega planteó un plan ambicioso para multiplicar por cinco su producción al 2050 y Escocia se propuso un crecimiento de 50% entre 2020 y 2030. Frente a las expansiones planeadas por los países competidores, Chile no debe quedarse atrás”.

El Consejo del Salmón anunció que “lo importante es pensar en conjunto cómo trazar una hoja de ruta para la salmonicultura los próximos 30 o 40 años. Esta es una actividad relativamente joven en que las empresas y los reguladores han ido aprendiendo en el camino, se está avanzando continuamente y aun quedan muchos desafíos que abordar con más ciencia e innovación en materia sanitaria y medioambiental”.

El análisis será exhibido en el webinar “El Futuro de la Salmonicultura en Chile”, actividad que se desarrollará este jueves 28 de julio, a partir de las 9:00 horas, en una transmisión del Facebook Live del Diario Financiero.

Fotografías: Consejo del Salmón