En los últimos 10 años la salmonicultura en Magallanes ha generado alrededor de 4.000 puestos de empleo de calidad directos y un indudable desarrollo económico global. Asistimos a una nueva era en que el trabajo puede significar no solo una actividad monetaria sino un camino hacia la realización como personas.

Los testimonios de los colaboradores así lo prueban. La influencia de la industria en el crecimiento, el consumo y la diversidad en la región se palpan a cada momento y ya es innegable.

En las últimas horas han surgido acusaciones por la presunta participación de los trabajadores de la industria en hechos delictivos. Se trata de una afirmación que no le hace bien a la sociedad en general. Ninguna aseveración que busque generar grietas y dividir a la comunidad en bandos es positiva.

Lo cierto es que la salmonicultura da trabajo directo a más de 4000 familias y otras 3000 se benefician a través del empleo indirecto. Los índices marcan que la actividad paga 1300 millones de pesos en patentes a los municipios de la región.

Tal como indica nuestra última radiografía de la Salmonicultura: “En apenas 2.121 hectáreas, la salmonicultura representa el 41% de las exportaciones regionales y cerca del 20% del Producto Interno Bruto regional”.

Diversos parámetros demuestran que en la actualidad el salmón de Magallanes es el mejor del planeta. Su entorno, el cuidado en el cultivo, la cultura que se ha instalado por impulsar una industria sustentable en el tiempo, la calidad del producto que representa a los magallánicos en todo el mundo, son elementos que sustentan este dato objetivo.

Todo refrendado por la prestigiosa ONG Monterey Bay Aquarium que definió la Región de Magallanes como una “buena alternativa” en su ranking de sustentabilidad ambiental.

Respecto de la acusación nuestra visión es clara. No podemos aceptar que se intente estigmatizar a nuestros colaboradores, ellos son también vecinos que con mucho esfuerzo intentan salir adelante. No le hace bien a la sociedad apuntar con el dedo a sectores de la sociedad, es discriminatorio y contribuye a la generación de odio.

Los efectos del cambio demográfico son complejos y tienen múltiples causas. La carencia de servicios sociales para satisfacer la demanda de una población creciente requiere de planificación y trabajo colaborativo entre el sector público y privado. Sin embargo, la paralización total de las actividades económicas no es solución a este déficit.

Con todo, rechazamos la criminalización que se le hace a los trabajadores de nuestro sector.

Fotografía: Salmonicultores Magallanes