La resolución 338/2022 de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) de la región de Magallanes, aparecida el 1 de agosto, definió una serie de objetos de conservación, tanto biológicos, como culturales, para la Reserva Nacional Kawésqar, entre los cuales se encontraban Fiordos y canales australes; Litoral marino; Fondo marino; Bosques de macroalgas; Recursos hidrobiológicos; y las Kawésqar waes, que implican la dimensión cultural del maritorio.

Ésta generó una gran conmoción entre los actores involucrados en las mesas de trabajo que se vienen dando desde 2019 para asegurar la protección de los recursos en el parque, entre los cuales participa la pesca artesanal y el sector salmonicultor, puesto que en la Reserva se contabilizan 57 concesiones de salmonicultura y 107 solicitudes de concesiones acuícolas adicionales en trámite.

En su minuto, el director ejecutivo de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Pablo Berazaluce, comentó que “la resolución de Conaf que establece arbitrariamente los objetos de protección de la Reserva Kawésqar rompe la mesa de trabajo en la que estaban participando diversos actores locales y genera un claro retroceso, pues el organismo toma una decisión sin considerar la participación comprometida. Nos sumamos a la preocupación que genera esta situación y esperamos que se retome el camino de escuchar a todos los actores, pues hay más de una postura respecto a los usos de la reserva”.

Agregó que “en la actualidad las actividades económicas y productivas son compatibles con la conservación en la Reserva, así lo decretó Contraloría, esa posición es la que representa a muchos en Magallanes, muchos que buscamos un desarrollo sustentable para la región y su gente. Nos encontramos en una constante búsqueda por mejorar los estándares de la actividad y estamos abiertos a continuar el diálogo en torno al desarrollo de la industria”.

Sin embargo, menos de dos semanas después, el 12 de agosto, la Corporación emanó la Resolución 364/2022, que indica lo siguiente: “SUSPÉNDASE la puesta en marcha de la formalización de objetos de conservación de la Reserva Nacional Kawésqar efectuada mediante la Resolución Nº 338, de 08 de junio de 2022 de esta Dirección Regional, por un plazo de 60 (sesenta) días renovables, debido a que se ha estimado necesario profundizar en el diálogo y participación con los diferentes actores involucrados en el territorio de dicha Reserva Nacional”.

Desde el Consejo del Salmón explicaron al respecto que “en la normativa vigente y el proyecto de ley en trámite que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, se definen distintas categorías de áreas con diferentes grados de protección. Así, en algunas categorías se prohíben todas las actividades productivas para conservar el medio ambiente, y en otras sí es posible realizar ciertas actividades económicas, siempre que no pongan en riesgo el equilibrio ecosistémico y cuiden el objeto de protección específico de cada una de ellas”.

“Eliminar las concesiones acuícolas que se encuentran en áreas protegidas implica la pérdida del 30% de las zonas aptas para el desarrollo de la acuicultura y con ello se limitan severamente las opciones de progreso y empleo de las regiones acuícolas. Como país debemos ser capaces de propiciar el diálogo y  compatibilizar el cuidado de los ecosistemas con las oportunidades de progreso de las regiones y las empresas salmoniculturas va a seguir avanzando en la sostenibilidad y en mejorar los estándares continuamente”, concluyeron desde el gremio.

Revise aquí la resolución 338/2022.

Revise aquí la resolución 364/2022.

Fotografía: Conaf