David Garrido es médico veterinario de la Universidad Católica de Temuco, y además cuenta con diplomados en Gestión Estratégica del Área de Acuicultura y Biotecnología en Acuicultura, ambos de la misma universidad, y un tercero en Buenas prácticas en el uso de fármacos en la salmonicultura de la Universidad de Chile. Hoy cursa un magister en Nutrición en la Universidad Austral de Chile.

David lleva trabajando 15 años en la industria del salmón, y nueve de esos han sido en Salmones Aysén, siendo los últimos cinco como líder del área Técnica, la cual impulsa el desarrollo de la sostenibilidad en la empresa, lo que incluye certificaciones, salud de peces, regulaciones, concesiones y medioambiente, y sostenibilidad.

En conversación con Revista AQUA, el ejecutivo repasó los distintos proyectos que está llevando a cabo Salmones Aysén en materia de sustentabilidad, el comportamiento de la industria en este aspecto y las alternativas que se deben tomar para mejorar la imagen de la salmonicultura nacional en sus grupos de interés.

¿Cómo se configura, desde la gerencia Técnica, el poder llevar a la empresa hacia ser sostenibles?

En nuestro equipo tenemos la convicción de que la producción es la base de cualquier desarrollo sustentable en el tiempo y que es posible el desarrollo de esta actividad cautelando el cuidado del entorno y el medioambiente.

El equipo está conformado por profesionales jóvenes y también de vasta experiencia en salmonicultura, lo que nos entrega una mirada amplia para poder trabajar en pos de la sustentabilidad y la innovación, además de estar atentos a los cambios que se van presentando, adaptándose rápidamente a estos. Un tema clave es generar un producto que cumpla con las exigencias normativas, de las comunidades y los mercados, los que día a día van evolucionando e incorporando más tendencias de sostenibilidad.

Lo anterior ha representado un gran desafío, ya que Salmones Aysén ha tenido un crecimiento importante en los últimos años lo que ha sido visto como una oportunidad dentro de la compañía para crecer equilibrando los aspectos sociales, ambientales y económicos.

¿Cuál es tu análisis de la salmonicultura en materia de sostenibilidad y medio ambiente?, ¿cuáles son los puntos fuertes y aquellos que hay que mejorar?

Posterior a la crisis del virus ISA la salmonicultura chilena tuvo que realizar cambios importantes para enfrentar todos los desafíos que surgieron en materia sanitaria y ambiental, pero también en la relación con las comunidades.

La industria demostró que podía adaptarse y realizar los cambios necesarios para volver a surgir. Hoy se han sumado nuevos retos a esta actividad productiva que genera una serie de empleos y encadenamientos productivos en toda la macrozona sur de Chile y uno de ellos es producir de manera sostenible.

Esto se traduce en que la industria ha adoptado certificaciones internacionales como ASC y BAP, las que incorporan una visión integral del rubro y sus procesos productivos. Salmones Aysén en 2021 certificó el 63% de la biomasa con estas acreditaciones. Adicionalmente la industria ha asumido desafíos para mejorar la eficiencia en los procesos de alimentación buscando dietas con materias primas más amigable con el planeta, en esa materia Salmones Aysén cuenta con una huella de carbono de las más bajas de la industria y ya ha logrado demostrar que de ser necesario puede producir sin utilizar harina de pescado como insumo en sus dietas de mar, eso nos da la posibilidad de poder contar con un FIFO menor.

Un desafío que enfrenta la salmonicultura chilena es dar a conocer toda la innovación y las mejoras que se han incorporado. Tenemos que ser capaces de comunicar de manera efectiva la dimensión del trabajo que se desarrolla. Por otro lado, un punto importante que debemos seguir mejorando es el manejo responsable de los residuos orientando a una economía circular.

Salmones Aysén, del total de residuos orgánicos e inorgánicos, recicla el 86% y tenemos el desafío de abordar fuertemente el restante 14%, considerando que hoy en día enviar los residuos a vertedero en el sur de Chile resulta un problema debido a la falta de lugares de disposición final lo cual es visible en nuestra zona con problemas importantes en la provincia de Chiloé. Específicamente este punto creemos fervientemente que es una oportunidad para poder innovar.

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Fotografía: Salmones Aysén