La jornada del miércoles 28, el ministerio de Finanzas de Noruega hizo un anuncio en el cual expresó que buscará aumentar la recaudación pública a través de un impuesto del 40% sobre la renta de recursos a las industrias del salmón y generación eléctrica.

La propuesta no ha sido vista con buenos ojos desde las empresas productoras noruegas. Una de las que se pronunció fue Lerøy Seafood en un comunicado recogido por SeafoodSource, quienes comentaron que «la junta y la gerencia de Lerøy Seafood Group están en el proceso de evaluar la propuesta, pero aún no tienen una descripción completa». A lo que agregaron que «sin embargo, la propuesta es indudablemente hostil a la industria. Si se aprueba, tendrá un fuerte impacto negativo en toda la industria, a menos que los tomadores de decisión en Storting y la gente a lo largo de la costa de Noruega logren detener la propuesta luego del período de consulta en curso».

Por su parte, la directora ejecutiva de SalMar, Linda L. Aaase, explicó a través de un comunicado que “este es un impuesto sobre las empresas acuícolas que crean valor y lugares de trabajo en la costa de Noruega. Un impuesto como este tendrá un efecto dominó negativo significativo para todas las industrias adyacentes de la industria de la acuicultura y los empleos que crea. SalMar volverá con información adicional sobre las consecuencias de dicho impuesto para las operaciones de nuestro grupo una vez que se hayan aclarado más detalles del nuevo impuesto”.

Por último Ole-Eirik Lerøy, presidente de Mowi, comentó a Intrafish que «la industria acuícola ha pasado por muchos períodos difíciles, pero este tiene que ser el más dramático que haya experimentado la industria», agregand0 que «este es el mayor impacto al que la industria ha estado expuesta. Es tan infinitamente impredecible».

El presidente de Mowi continuó diciendo que «la mayor creación de valor se produce a lo largo de la costa. La ventaja competitiva de Noruega, de la que se habla mucho, ha sido creada por empresarios muy trabajadores que han comprado las concesiones a precio de mercado al Estado o a otros jugadores. No hay industria que genere mayores efectos en cadena para el resto del país». Concluyó diciendo que «Es completamente increíble que esto se pueda hacer. Esto es algo que solo ocurre en países con los que normalmente no nos compararíamos».

Fotografía: Referencial Noruega