Emilio Díaz es buzo, pescador artesanal y recolector de orilla del sector Los Liles de Corral en la región de Los Ríos. El invierno pasado en medio de una marejada, la popa de su embarcación de madera se rompió a la mitad, quedando inhabilitada para la pesca de robalo, sierra y congrio que realizaba en el entorno de esta bahía.

Con el apoyo del programa “Reposición de Embarcaciones Artesanales  afectadas por Desastres Naturales”, del Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (Indespa), el pescador de Corral se adjudicó 10 millones 200 mil pesos para acceder a la compra de una nueva embarcación de 7,49 metros y de un motor interno de 10 HP, tal como el que operaba hasta antes de sufrir los efectos del temporal en la zona.

“Sentí harto mi embarcación porque lo más cercano que uno tiene es el mar y la embarcación es nuestra herramienta de trabajo. Con las marejadas del invierno pasado se cortó la veta de popa, ahora podré reemplazarla por una embarcación nueva y un motor interno”, cuenta el pescador  Emilio Díaz de 62 años.

Al igual que Emilio, otros 16 pescadores artesanales de las regiones de Arica y Parinacota, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, O’Higgins, Biobío, Los Ríos, Los Lagos y Magallanes, fueron beneficiados con recursos por 198 millones de pesos, para la adquisición de motores, de embarcaciones o de ambos equipamientos de trabajo según su postulación.

José Avilés, armador, pescador y buzo de Calderilla, al sur de Caldera en la región de Atacama, fue otro de los beneficiarios. Con recursos por cerca de 9 millones de pesos podrá adquirir un nuevo motor fuera de borda de cuatro tiempos y 50 HP, tras perder el anterior en medio de una varada de su embarcación.

“Habíamos estado parados tratando juntar la plata para poder trabajar, trabajando con otras embarcaciones, este motor nos permite salir a trabajar directamente. Me va a servir para comprar un motor fuera de borda y salir a desempeñar mi labor como pescador, buzo y armador. Es primera vez que me gano algo, que recibo un beneficio del Estado a través de Indespa. Estoy muy agradecido con la labor que en este caso está generando Indespa”, precisó el beneficiario, quien trabaja con otras dos personas junto a quienes se dedica a la extracción de pelillo, chicoria y liquen gomoso, de mariscos y pescados.

El pescador valoró el apoyo técnico y la información recibida desde el equipo territorial de Indespa para optar a estos fondos. “Nos sentimos bien acompañados porque nos mostró la información para poder postular”, subrayó Avilés.

Este programa de Indespa fue dirigido a las y los pescadores artesanales con categoría vigente de armadores/as artesanales (dueños de embarcación), activos e inscritos en el Registro Pesquero Artesanal (RPA), con el fin de recomponer las capacidades productivas del sector, mediante la reposición de embarcaciones y motores que hayan sufrido naufragios con pérdidas totales o parciales.

Fotografía: Indespa