El pasado jueves 13 de octubre, el subdirector Nacional del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Esteban Donoso, expuso sobre la trazabilidad de productos pesqueros y acuícolas, en la Tercera Edición del Summit Latinoamericano por la Sustentabilidad Pesquera y Acuícola 2022, organizado por el Consejo Mexicano de Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas (Comepesca) y la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca).

AQUA conversó con el funcionario, quien se refirió al sistema de trazabilidad en Chile, el cual consiste en una plataforma virtual que integra a diversos actores, donde los usuarios de las plantas y/o comercializadoras, pueden realizar una serie de trámites en línea, sin la necesidad de acudir a una oficina de forma presencial.

La autoridad mencionó que durante la conferencia internacional «compartimos experiencia con los otros países, principalmente México, con respecto a iniciativas de trazabilidad. Y nos centramos en cuál era el rol del Estado y, por lo tanto, lo que destacamos fue que teníamos un rol de fiscalización, de sentar las bases y mínimos comunes. Porque a partir de esos mínimos comunes, se puede construir una trazabilidad viable y que sea sostenible en el tiempo. En Chile contamos con un sistema de trazabilidad que se aplica a la industria pesquera y acuícola, y que es un procedimiento ordenado y sistematizado de declaraciones de operación, que van construyendo la historia de los recursos y productos en la cadena de valor».

«Y sobre esa base, se pueden montar una serie de herramientas de trazabilidad que permitan generarle valor más allá del cumplimiento a las pesquerías, dependiendo de cuál se trate. Existen algunos casos, como el de Caleta San Pedro, que utiliza la trazabilidad como una forma de agregar valor para llegar a un público objetivo que es bien exigente, que son los restaurantes de elite en Santiago. Que es una experiencia distinta a la que tiene México, este país no tiene una base común y, por lo tanto, tienen que partir desde lo más básico que es relacionar la información que van a obtener de la cadena de valor, para luego mostrarla a los consumidores finales.», añadió el subdirector.

El funcionario explicó que la base común en Chile tiene que ver con la Ley de Pesca, y lo que establece con respecto a la obligación de declarar las operaciones pesqueras. «Nosotros hace un par de años tomamos la decisión de que esa obligación la tradujéramos en un diseño de trazabilidad, el cual tuviese la capacidad de otorgarnos la historia de los recursos y productos en la cadena de valor. Todos los agentes que operan en la cadena de valor de pesca y acuicultura en el país, tienen que declarar sus operaciones, y eso se traduce en los extractores, las plantas, las comercializadoras, y finalmente, las exportaciones».

Futuros desafíos 

Con respecto a los desafíos que tiene el organismo fiscalizador, el subdirector comentó que “tenemos que adaptarnos. Hoy existen alternativas de trazabilidad, herramientas que perfectamente pueden ser adaptadas a nuestros objetivos de cumplimiento. Actualmente existen iniciativas que son mucho más estrictas, de lo que nosotros exigimos, donde tienen que hacer la pega dos veces porque cumplen con ese estándar súper exigente, y además tienen que venir a la plataforma de Sernapesca y hacer las cosas dos veces. Nosotros lo que queremos ser terreno fértil para eso. Primero, facilitar el cumplimiento, y segundo, poder incentivar esas mayores inversiones, integrándolos a nuestro cumplimiento, de manera que al cumplir esto que es mucho más exigente, puedan cumplir con la exigencia que tiene Sernapesca”.

Fotografía: B2B Media Group