La ONG WWF advirtió el día de ayer que el mundo está muy lejos de poder enfrentar el desafío de la crisis climática, esto luego de la publicación de dos informes de la ONU sobre el tema que evalúan el impacto de las emisiones según los planes nacionales presentados por cada país en el marco del Acuerdo de París.

El informe sobre las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional de 2022 estima que las actuales promesas climáticas nacionales (NDCs) combinadas pondrán al mundo en la senda de unos 2,5°C de calentamiento para finales de este siglo, un grado completo por encima del objetivo de 1,5°C de temperatura global establecido en el Acuerdo de París. Se trata de una ligera mejora respecto a la misma evaluación realizada en el informe inaugural del año pasado.

Manuel Pulgar-Vidal, director mundial de Clima y Energía de WWF, y presidente de la COP20, señaló que “a pesar del atisbo de mejora desde el informe del año pasado, los compromisos asumidos por los países para reducir las emisiones siguen siendo insuficientes”.

«Basándonos en los planes nacionales actuales, utilizaremos el 86% del presupuesto mundial de carbono para 2030, lo que nos deja sólo un 14% para los 20 años restantes hasta 2050. Así de desfasados están los países en comparación con la velocidad y la escala de reducción de emisiones necesarias. Los científicos afirman que, para mantenernos dentro de nuestro presupuesto de carbono, debemos reducir las emisiones en al menos un 43% para 2030. Pero si no se aumenta la ambición y se intensifica la aplicación de estos planes climáticos nacionales, seguiremos sin estar en concordancia con la crisis a la que nos enfrentamos”, agregó.

Ricardo Bosshard, director de WWF Chile, indicó que “esperamos que Chile y Latinoamérica en general incrementen la ambición de sus compromisos climáticos, porque para nuestra región y nuestro país no se trata de un lujo o un tema secundario, sino que ya nos afecta con fuerza y podríamos ver incrementados estos impactos negativos en un plazo más breve del que se ha proyectado”.

Una transformación necesaria

“Necesitamos ver una transformación masiva de todos los sectores de altas emisiones y contaminantes de la economía mundial. Se trata de un esfuerzo que requerirá no sólo el impulso de los países, sino también, y de manera crucial, de otros actores como las ciudades y las empresas. Pero tenemos una brecha de credibilidad con las acciones que están tomando muchos actores no estatales. Necesitamos una forma creíble y acordada a nivel mundial para medir y controlar el impacto de sus acciones en las emisiones globales”, explicó Pulgar-Vidal.

Según destacó el director mundial de Clima y Energía de WWF, “si los países -en particular los del G20- y los agentes no estatales no actúan de inmediato para transformar nuestras economías y hacerlas más sostenibles, habrá consecuencias devastadoras para las personas y la naturaleza. No podemos perder otro año.  Debemos aprovechar la COP27 para acelerar el impulso de la acción climática, centrándonos en la implementación. Las partes deben acelerar sus objetivos y acciones, y aprobar un Programa de Trabajo de Mitigación que tenga pasos claros para acelerar las medidas urgentes de reducción de emisiones y aumentar la ambición climática global”.

Fotografía: Subpesca