Con 96 votos a favor, cinco en contra y cinco abstenciones, la Cámara de Dipuados aprobó el proyecto que traspasa para el próximo año los remanentes no consumidos de cuotas anuales de captura (boletín 14905).

En concreto, el beneficio apunta a la pesca artesanal y a las pesquerías de la sardina común y la anchoveta. Regirá, solamente, respecto a los remanentes no consumidos en 2022.

El texto establece una ventana de 90 días, desde el inicio de la temporada siguiente para la extracción de los remanentes. Si las temporadas inician antes de que a ley entre en vigencia, entonces los 90 días contarán desde la publicación en el Diario Oficial.

Esto operará cuando haya un remanente de mínimo el 10% de la cuota global no capturada durante el año. Además, la pesquería no debe haber sido declarada en condiciones de agotamiento o colapso por parte del comité científico.

Adicionalmente, el traspaso de remanentes no podrá superar el 30% de la cuota global del año anterior. Este diagnóstico se fundará en un informe técnico emanado por los organismos pertinentes.

Si hay remanentes, las capturas que se hagan en el año, antes que entre en vigencia la ley, así como las que se realicen desde ese momento, se contabilizarán en él. Solo una vez que se consuma o venza el plazo anterior para su captura, regirá la cuota de 2023.

Estas reglas se aplicarán también en los casos en que la fracción artesanal de la cuota global esté sometida al Régimen Artesanal de Extracción.

Debate

Informó el proyecto la diputada Clara Sagardia (IND). Luego, intervino María Candelaria Acevedo (PC), Daniel Lilayu (UDI), Leonidas Romero (IND), Jaime Sáez (RD), Bernardo Berger (IND), Miguel Mellado (RN), Joanna Pérez (DC) y Henry Leal (UDI).

En el debate, las y los diputados subrayaron que este proyecto beneficia directamente a la pesca artesanal. Sin embargo, algunos manifestaron su preocupación por el manejo ambiental.

Fotografía: Archivo Subpesca.