En el marco de la cuadragésima primera ronda de reuniones de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) se acordó celebrar en Chile durante la primera mitad del 2023, una reunión extraordinaria de dicha comisión, con el fin de a avanzar en la implementación de Áreas Marinas Protegidas en la Península Antártica.

En este contexto, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Julio Salas, que lideró la delegación chilena en el encuentro realizado en Tasmania, Australia, indicó que «como país consideramos que es necesario seguir avanzando, a partir del multilaterismo, en todos los aspectos que impliquen proteger el océano del continente blanco. Nuestro Presidente Gabriel Boric ha determinado una agenda muy clara en esta materia con un fuerte enfoque azul en la protección del mar, por ello creemos que esta reunión constituye una gran oportunidad para abordar la importancia de las áreas marinas protegidas en la Antártica».

«Este año, en esta nueva reunión, se ha reconocido que uno de los principales desafíos que actualmente enfrente el océano, en general, es el cambio climático. En ese sentido, se acordó una nueva resolución sobre el cambio climático que implicará tomar medidas urgentes y oportunas», agregó Salas.

Algunos resultados de la 41° reunión de la CCRVMA fueron la discusión de un plan de trabajo para avanzar en un enfoque global de la ordenación alrededor de la Península Antártica, considerando los posibles nuevos límites de captura, la propuesta de un Área Marina Protegida en la región y nuevos enfoques científicos de seguimiento, obtención de datos y ordenación de la pesquería de krill en el área.

En esa cita internacional, la delegación chilena estuvo representada por el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Julio Salas; el embajador Francisco Berguño, jefe de la división de Asuntos Antárticos de Minrel; y Gonzalo Pereira, director ejecutivo de IFOP.

La Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos fue establecida mediante un tratado internacional en 1982 y tiene por objetivo la conservación de la vida marina antártica, permitiendo a la vez el uso racional de los recursos. Actualmente, cuenta con 27 miembros y con otros 10 países que se han adherido a la Convención.

La Convención se alza como un instrumento internacional clave, ya que junto al Sistema del Tratado Antártico han garantizado la paz, la libertad de la investigación científica y la protección del medioambiente de la región antártica durante 60 años.

Fotografía: Instituto Antártico Chileno (INACh).