A través de un comunicado emanado desde la Federación Regional de Pescadores Artesanales de la región del Biobío, anunció el fallecimiento de quien fuera uno de los líderes históricos del gremio, don Hugo Arancibia Zamorano, el cual reproducimos íntegro a continuación.

Ferepa Biobío vive uno de sus momentos más tristes. Ver partir a quien fue su fundador y que con sus conocimientos y valiosas condiciones humanitarias, llevó a esta humilde organización del sector pesquero artesanal, a crecer, a confiar, y a trabajar por una vida mejor, porque esta es la única forma de mejorar la calidad de vida de los pescadores y de sus familiares, saliendo de la precariedad y la línea de pobreza.

Don Hugo nació, creció y se formó cerca del mar, en la Caleta Rocuant de Talcahuano. Amante de la lectura, fue adquiriendo los conocimientos para pensar en positivo y de confiar plenamente en que la unidad es la única herramienta que tienen los sindicatos para salir adelante y cambiar el escenario en que residen y trabajan

Fueron ocho los primeros sindicatos que se afiliaron a Ferepa. Hoy, tras 35 años, se sumaron los sindicatos de Arauco, Concepción y Ñuble. Hoy lo componen 83 las organizaciones, todas integradas por hombres y mujeres que suman cerca de 10.000 asociados que trabajan de lo maravilloso que nos procura el mar: La alimentación saludable, respetando el medioambiente y la sustentabilidad de los recursos.

Y en sus permanentes recorridos y miles de conversaciones en cada caleta, Don Hugo nos fue enseñando “hay que estudiar compañeros” les decía y le exponía los distintos proyectos de Ley de Pesca que se han dado en los últimos años en el sector. Se involucró con autoridades y parlamentarios, científicos y personeros de medioambiente, con obras portuarias, con las empresas que tienen operaciones al costado del mar, siempre mirando hacia adelante para lograr mejoras, nuevas tecnologías para el uso en la sacrificada actividad y así hacer más fácil esta pega.

Era un constante ir y venir del lado de su familia, que siempre lo apoyó en sus gestiones, de la Ferepa Biobío y de golpear muchas puertas tras los objetivos que los Sindicatos le encomendaban. El sello de Don Hugo está plasmado de la Ley de Pesca que hoy nos rige, y también estará en la Ley que ya el próximo año será expuesta a la voluntad de la ciudadanía tras la discusión en el Parlamento. “No vamos a ceder en puntos relevantes como el fin del arrastre, la plataforma social, el trabajo de los científicos en la asignación de cuotas”. Confiaba plenamente en la nueva administración de Chile y seguía con optimismo el quehacer del actual mandatario y decía “lo tenemos que apoyar, porque es muy bien intencionado, así que vamos en su apoyo “.

Durante su gestión se priorizó la formación de un marco jurídico legal que finalmente condujo a la formación de la Federación Regional de Pescadores Artesanales Independientes y Afines de la Región del Biobío (Ferepa Biobío) el  11 de diciembre de 1987, inicialmente conformada por seis organizaciones y que hoy integran  64 sindicatos de pescadores artesanales, algueras, recolectoras de orilla y buzos mariscadores, 5 Asociaciones Gremiales y 1 Cooperativa.

Pero su visión, y  junto con otros líderes emergentes, estuvo en la formación de  la más poderosa entidad de la pesca artesanal a nivel de todo el país entre los años 1994 y 1996, llegando a ser secretario y posteriormente presidente. La Confederación Nacional de Federaciones de Pescadores Artesanales de Chile (Confepach).

Posteriormente, y por diferencias y nuevas sensibilidades  y coincidiendo en criterios con algunos dirigentes a nivel nacional, lideró la formación y constitución de la Confepach, entidad que con 16 años desde su fundación se ha transformado en la tribuna desde la cual este dirigente, junto con otros compañeros, han abogado por los intereses y derechos de los pescadores artesanales.

«Desde la Conapach y luego desde la Confepach, Hugo Arancibia hizo presente los intereses del sector pesquero artesanal ante la autoridad central tanto en la discusión de la Ley de Pesca de los últimos años como en cada una de las indicaciones, reformas y modificaciones que siguen regularmente cuando se publica un nuevo cuerpo legal», reconocen sus compañeros.

Desde la Confepach también reconocen la participación que tuvo el dirigente en la tramitación de la nueva Ley de Pesca -promulgada en febrero del 2013- «donde jugó un rol gravitante y se logró la exclusividad de la primera milla para los pescadores que trabajan embarcaciones de hasta 12 metros, la introducción del posicionador satelital, certificación de la pesquerías, pago de patentes, creación del Instituto de Desarrollo de la Pesca Artesanal y la sustentabilidad como norte del proyecto pesquero”.

A la vez, se logró conciliar los distintos intereses en el llamado fraccionamiento industrial- artesanal, que determina la asignación de cuotas de captura por primera vez en la historia del sector pesquero en Chile y donde el trabajo del comité científico para la asignación generó un cambio histórico y que hoy se mantiene.

Hombre esencialmente cristiano, su origen sindical está marcado por la movilización de dos grupos precursores, quienes deciden trabajar en favor de la pesca artesanal en un período de gran agitación social: uno al alero de la Vicaría de la Pastoral Obrera, perteneciente al Arzobispado de la Santísima Concepción; otro, integrado por miembros del Centro Ecuménico Misión Urbana y Rural (CEMURI). Así se vinculó al tema de los derechos humanos a través de la Vicaría de la Solidaridad. Creo que si no lo mencionamos, seguro que Don Hugo se va a molestar porque fue muy importante para él.

Después de algunos años de trabajo paralelo a ambas experiencias, a las que se suma Cooperalgas, deciden crear una organización mayor que pudiera canalizar los problemas y demandas de todos los pescadores artesanales, sin distinción de credo. Así nace en Lirquén, en 1987, el Consejo Regional de la Pesca Artesanal de la Octava Región (Corepa), liderada por Hugo Arancibia Zamorano, quien había participado de las dos instancias precursoras basado en su interés por lograr la dignidad de los pescadores que no tenían ni un solo derecho social, ni seguro de vida que los amparara al partir.

En 1992 y atendiendo a la necesidad de avanzar en aspectos técnicos, surge la Sociedad de Desarrollo de la Pesca Artesanal (SODEPAR S.A.), Unidad Técnica de FEREPA Biobío que, además, le permitirá acceder a financiamiento para continuar con su gestión.

No puedo dejar de mencionar que en la historia de Ferepa Biobío existen tres hitos fundamentales:

  • En Legislación Pesquera, organizaciones nacionales como Conapach y Confepach y a nivel regional, especialmente Ferepa Biobío, ejercieron una positiva influencia al liderar la mayoría de las leyes pesqueras en Chile. El aporte y profesionalismo que la organización ha demostrado en beneficio de la actividad pesquera artesanal ha permitido que incluso muchos de sus detractores valoren y se vean beneficiados con sus propuestas. Hoy existe una condición de trabajo proactiva, que ha permitido progresivamente mejorar las condiciones organizacionales y laborales del sector.
  • En Obras Portuarias, el desarrollo a nivel regional ha sido relevante y ha permitido superar el atraso en infraestructura existente al año 1990, estimado en 15 años. El trabajo conjunto entre Ferepa Biobío, el Gobierno Regional y el Ministerio de Obras Públicas, lograron que en un plazo de cinco años la región igualara el nivel de inversión que en aquel entonces tenía, por ejemplo, la región de Valparaíso. Todas las obras fueron construidas y entregadas en administración a las propias organizaciones de pescadores artesanales y caletas. A eso, se suma la exitosa gestión para el mejoramiento de los accesos a un gran número de caletas de la región.
  • Dentro de las diversas propuestas realizadas en legislación pesquera, Ferepa Biobío lideró las relativas al establecimiento de las Áreas de Manejo, orientadas a optimizar la administración y extracción de recursos en situación de escasez. Su puesta en marcha ha sido fundamental en la conservación de recursos bentónicos y una importante ayuda para enfrentar la crisis del sector. Las Áreas de Manejo permiten que los pescadores y en un espacio adecuado en el mar, levanten centros de cultivos de recursos bentónicos lo que permite contar con ellos a lo largo del año.

En la tarea permanente de mejorar las condiciones del sector pesquero artesanal y atendiendo a problemáticas específicas es que se han establecido diversas líneas de trabajo en el ámbito privado, las cuales han desembocado en la generación de mesas de trabajo con Celco, para las organizaciones del Golfo de Arauco y la desembocadura del Río Itata (Nueva Aldea); y ENAP Refinería Biobío en Talcahuano, en las que también participan representantes de Gobierno. En el ámbito público se trabaja activamente en los programas de prevención ambiental, con asesoría de la Facultad de Oceanografía de la Universidad de Concepción.

  • Asesorar y orientar a las organizaciones afiliadas en materias laborales, sociales, comerciales y jurídicas de su interés, a través de los equipos profesionales y técnicos de la Federación.
  • Fomentar la capacitación y perfeccionamiento de los trabajadores y trabajadoras que integran las organizaciones afiliadas a la Federación
  • Lograr la participación activa de los pescadores artesanales en la discusión, planificación y ejecución de las actividades tendientes al desarrollo del sector.
  • Promover la integración y generación de cuadros dirigenciales, tanto en las caletas como al interior de la Federación.
  • Establecer nexos de cooperación y trabajo con distintas instancias regionales, nacionales e internacionales a fin de realizar un trabajo de promoción social.
  • Promover medidas para el manejo y explotación sustentable de los recursos marinos.
  • Crear las habilidades necesarias para la gestión empresarial de los recursos.
  • Impulsar la actividad acuícola en la zona costera.
  • Modernizar la fase comercial de la producción pesquera artesanal.
  • Fomentar el consumo nacional de los recursos del mar.

Cuando la Presidenta Michelle Bachelet dictó la Ley de Caletas, en Ferepa Biobío la estudiamos en todos sus puntos. Era el sueño que todo hombre de mar acaricia: Recibir la titularidad del espacio que ocupan por 30 años y donde la caleta se transformará, con distintos apoyos del Estado, en una unidad económica autosustentable que la cambiara la vida a todos los que hacen del mar su fuente de trabajo, de sustento familiar, de vida.

Cuánto abogó por acelerar su puesta en marcha, pero pasaron años para que recién se empiece en la capacitación de los pescadores en las herramientas necesarias para desarrollar un proyecto con resultados exitosos. Estaba enfermo, pero no dejó de ir con su mensaje esperanzador a las caletas. Los pescadores lo veían enfermito pero se admiraban esa tremenda capacidad con que Dios dotó a nuestro Hugo Arancibia Zamorano. Creo que la gran tarea que nos deja, como Ferepa Biobío es seguir abogando para que la Ley de Caletas sea una realidad en el más corto plazo que él no alcanzó a vivir.

Don Hugo era un hombre alegre y feliz. Su familia llenaba su vida y la disfrutaba a concho, a nosotros los de Ferepa nos quedamos con sus conocimientos compartidos. Con sus lecciones, en el cómo se planteaba de igual a igual sin distingo de rangos: “Todos somos iguales, unos con más plata que nosotros pero iguales”.

En este día nos despedimos de usted. Lo único que nos reconforta es saber que ahora estará nuevamente en brazos del Señor, quien Le cuidará y velará por usted por el resto de los siglos. No es un momento fácil y la verdad es que todos la estamos pasando muy mal, pero lo mejor que podemos hacer para honrar su vida es celebrarte, recordarte en los mejores momentos y rezar porque estés en un lugar mejor. Te queremos mucho y eso es algo que no debes de olvidarte jamás.

Fotografía: Ferepa Biobío