Este miércoles 30 de noviembre fue lanzado oficialmente el programa “Transferencia agregación de valor a productos de la pesca artesanal, región del Biobío” en una ceremonia que se llevó a cabo en dependencias del edificio Delta del Centro de Formación Técnica Lota Arauco, en la comuna de Lota, y que fue encabezada por Iván Valenzuela, jefe de División de Fomento e Industria del GORE Biobío.

Se trata de una iniciativa financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) del Biobío, que tiene como objetivo final brindar apoyo y asistencia técnica a pescadores y pescadoras artesanales de las 11 comunas costeras de la región en la agregación de valor de sus capturas pesqueras.

En concreto, el programa contempla la entrega -a través de un concurso de carácter individual-, de 30 micromódulos diseñados para la elaboración de productos pesqueros con valor agregado, iniciativa que será dirigida y coordinada por un equipo de profesionales de la Fundación Chinquihue. El programa, con un fuerte énfasis en enfoque de género, destinará el 90 % de estos módulos a mujeres dedicadas a la pesca artesanal regional.

Las beneficiarias, además, serán acompañadas en el proceso de formalización de sus emprendimientos, lo que contempla el estricto cumplimiento de la normativa tributaria y sanitaria, algo de lo que el sector pesquero artesanal adolece y que este tipo de iniciativas busca resolver.

Fue el propio Valenzuela quien indicó que “este es un proyecto muy relevante porque tiene por finalidad agregar valor a los productos del mar, principalmente aquellos extraídos y aquellos procesados hoy día principalmente por mujeres”.

El funcionario gubernamental explicó que muchas mujeres de la pesca artesanal “trabajan de manera informal. Muchas de ellas no cuentan con la infraestructura adecuada, ni las condiciones para realizar preparaciones en base a lo que requiere el mercado hoy día, con permiso sanitario, con calidad, con condiciones de formalidad. Por lo tanto este proyecto, tomando esas brechas, las aborda y viene a entregar soluciones concretas a través de una sala de procesos, que le denominamos micromódulo”.

La Consejera Regional Marcela Tiznado, quien es presidenta de la Comisión de Pesca y Borde Costero del CORE Biobío, aseguró por su parte estar “muy contenta, muy orgullosa”. La consejera indicó que hay “una historia con el sector pesquero, con las encarnadoras, con las actividades conexas que son hoy día el principal foco de trabajo en este proyecto, por lo tanto también se ha escuchado esta demanda que ellas traían durante mucho tiempo y que se materializa con el financiamiento de estos 30 micromódulos en nuestra región del Biobío. Un proyecto piloto que, por supuesto, nosotros queremos que tenga un buen resultado y que se pueda replicar a futuro”.

Marcia Castro, quien es dirigenta de la Corporación Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal de Chile, cree que “esta es una iniciativa que viene netamente de las necesidad de las mujeres que trabajan en valor agregado en el borde costero. Es súper importante la instancia, el apoyo y lo que siempre hemos buscado, llegar con un producto que cumple con todos los requisitos sanitarios, para que vaya primero al incentivo del consumo en nuestras comunas, en nuestra región. Y también soñar, por qué no soñar, que esto tenga un sello propio como región del Biobío”.

El gerente general de Fundación Chinquihue, Óscar Leibbrandt, indicó que “es importante tener en cuenta que los ejes del programa tienen que ver con, en primera instancia, disminuir las brechas productivas y sanitarias que presentan hoy no pocos emprendimientos de agregación de valor, principalmente en el caso de las mujeres. De ahí el enfoque de género que hemos implementado”. Leibbrandt dijo, además, que “resolver esto nos lleva, necesariamente a, la formalización de estos emprendimientos bajo la forma de Microempresa Familiar y MiPyme. Para ello esta iniciativa contempla la entrega de asistencia técnica, capacitación y formalización”.

Fotografía: