La llamada jaiba marmola (Metacarcinus edwardsii) es la especie de cangrejo más capturada por la industria pesquera en Chile. De caparazón convexo, bordes aserrados y color morado rojizo, se considera de vital importancia para la pesca artesanal en la zona centro de nuestro país.

Investigaciones sobre su taxonomía en 1957 definían su distribución desde Ecuador hasta el estrecho de Magallanes. Sin embargo, solo se encontraron ejemplares en Chile desde la Región de Valparaíso hacia el sur. Esto llevó a un grupo de científicos a realizar una secuenciación masiva de la jaiba marmola a través de muestras de ADN, recolectando individuos en las áreas de Valparaíso, Dichato, Tomé, Tumbes, Valdivia, Ancud, Quellón y Aysén, durante los periodos de 2013-2014 y 2020-2021.

La investigación, publicada en Scientific Reports, y liderada por el Dr. David Véliz, del Departamento de Ciencias Ecológicas de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y del Centro de Ecología y Manejo Sustentable (ESMOI) confirmó que, pese a la distancia de más de 1.700 kilómetros y las diferencias geográficas que existen a lo largo de la costa chilena, hay una gran diversidad genética, lo que es favorable para la especie.

“Confirmamos que existe un patrón claro de alto flujo de genes entre las poblaciones de jaibas, que están estabilizadas genéticamente a nivel temporal en toda la distribución estudiada, ya que al examinar el ADN de muestras tomadas en ambos periodos no se detectaron grandes diferenciaciones entre ellos”, explicó el Dr. Véliz.

La hipótesis planteaba que debido a un quiebre biogeográfico en la latitud 42°S (paralelo a la isla grande de Chiloé) y la duración de la etapa larval de las jaibas, la especie podría verse afectada por esta ruptura, pero no fue así. “Si existe flujo de genes, esto mantendrá como especie a poblaciones que están separadas por grandes distancias”, detalló.

La investigación también determinó que hay una gran población abierta de este recurso, inclusive con la presencia de variaciones ambientales como la corriente de Humboldt, que corre de sur a norte.

El Dr. Luis Miguel Pardo, director de la Escuela de Graduados de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) e investigador del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) y co-autor del estudio, destacó la importancia de la circulación costera local en la dispersión de las larvas de jaiba marmola. “La conservación de estos recursos podría darse con la protección de áreas marinas en múltiples puntos de su rango biogeográfico, ya que las larvas liberadas en estos puntos no tendrán una dirección definida en el transporte larval”, agregó.

Los investigadores destacan que este estudio permitirá avanzar en el manejo pesquero de M. edwardsii, dado que la pesca artesanal depende en parte de esta especie en la zona centro sur de Chile.

Leer el estudio aquí.

Fotografía: Centro IDEAL