La acuicultura es el sector de producción de alimentos de más rápido crecimiento en el mundo y tiene un enorme potencial para satisfacer la demanda de seguridad alimentaria y nutrición sostenibles.

Esta semana, más de 120 delegados de 60 países miembros se reúnen para debatir los retos y las tendencias futuras de la acuicultura en Hermosillo, México (del 16 al 19 de mayo), con motivo de la 12ª reunión del Subcomité de Acuicultura del COFI.

Existe un reconocimiento generalizado de que la demanda de alimentos acuáticos de cultivo ha aumentado la necesidad de un crecimiento sostenible, y la rápida expansión de la acuicultura habla de la creciente importancia de este sector en el apoyo a la resiliencia del sistema alimentario, proporcionando alimentos sanos y nutritivos.

«La industria acuícola ha sido testigo de un notable progreso en las últimas décadas, contribuyendo a cerca del 50% de la producción total de animales acuáticos en 2021», afirmó Xinhua Yuan, director adjunto de Acuicultura de la FAO.

Agregó que «para ampliar su contribución a la transformación del sistema alimentario mundial, mejorando la nutrición humana y los medios de subsistencia, el sector necesita actualizar sus principios rectores teniendo en cuenta la salvaguarda del medio ambiente y la garantía de la igualdad social y la viabilidad económica».

Los debates de esta semana se centrarán en cómo seguir desarrollando la acuicultura de forma sostenible y haciendo hincapié en prácticas responsables que garanticen el crecimiento económico y el bienestar social, limitando al mismo tiempo su huella medioambiental.

A petición de los miembros, la FAO ha redactado junto a éstos unas directrices voluntarias para la acuicultura sostenible a través de un proceso intergubernamental, y se espera que sean aprobadas durante la sesión.

«La solidaridad entre todas las partes interesadas es fundamental si queremos garantizar un desarrollo sostenible y responsable del sector de la acuicultura a medida que avanzamos», afirmó Matthias Halwart, secretario técnico del Subcomité de Acuicultura.

Las directrices proporcionan una hoja de ruta clara sobre cómo el crecimiento del sector, una prioridad en la agenda de Transformación Azul de la FAO, puede contribuir mejor a la seguridad alimentaria, la mitigación de la pobreza y a los objetivos más amplios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. También promoverán un mayor desarrollo del sector de acuerdo con el Código de Conducta para la Pesca Responsable.

Capacitar a las mujeres para el desarrollo sostenible de la acuicultura

Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la acuicultura, pero a menudo se enfrentan a limitaciones que les impiden alcanzar su pleno potencial y cosechar los beneficios de su contribución.

Aunque cerca de seis millones de mujeres trabajan en la acuicultura en todo el mundo, en su mayoría ocupan puestos mal pagados, inestables y poco cualificados en el sector. Los delegados debatirán formas de abordar las desigualdades de género en toda la cadena de valor y de potenciar la participación y la capacitación de las mujeres en la acuicultura.

Aumentar la contribución de las algas a la acuicultura mundial

Las algas, incluidas las algas marinas y las microalgas, han surgido como un valioso producto de la acuicultura, ofreciendo una serie de beneficios que van desde la producción de alimentos a la generación de biocombustibles. En la actualidad representan el 30% de la producción acuícola mundial en volumen, y generan beneficios socioeconómicos para decenas de miles de hogares, principalmente en las comunidades costeras.

Los delegados identificarán los retos y las oportunidades de la producción sostenible de algas, centrándose en el cultivo responsable.

El Subcomité de Acuicultura fue creado por el Comité de Pesca (COFI) de la FAO en su 24º período de sesiones, celebrado en 2001. Es el único foro intergubernamental mundial en el que los miembros de la FAO se reúnen para examinar y considerar las cuestiones y desafíos relacionados con la acuicultura.

El Subcomité de Acuicultura del COFI es un órgano único que se reúne periódicamente y ofrece recomendaciones y asesoramiento político a los gobiernos, los organismos regionales de pesca, las organizaciones de la sociedad civil y las partes interesadas del sector privado y la comunidad internacional.

Fotografías: FAO