Un tipo de alga japonesa, considerada una especie invasora en Estados Unidos, está jugando un importante papel en la restauración de ecosistemas costeros, según un estudio publicado por la Academia Nacional de Ciencias, y que fue citado por El Mercurio.
En Carolina del Norte, donde se realizó el estudio, alrededor de 97% del vegetal marino, 90% de los arrecifes de ostras y 12% de las ciénagas de sal se han perdido.
En esos lodazales, el alga Gracilaria vermiculophylla se ha ido extendiendo, de modo que los investigadores decidieron analizar cómo afectaba al ecosistema. Así se vio que mejoraba la estabilización del suelo, controlaba la erosión, protegía de las inundaciones y promovía la biodiversidad, entre otros aspectos.

