APL impulsan productividad y sostenibilidad con avances en sector salmonicultor

Reporte 2025 muestra reducción de emisiones, eficiencia hídrica y economía circular en distintos rubros productivos.

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Los Acuerdos de Producción Limpia (APL) continúan consolidándose como un instrumento relevante para avanzar en sostenibilidad y productividad en Chile, con resultados concretos en eficiencia de recursos, reducción de emisiones y gestión ambiental en distintos sectores productivos, entre ellos la salmonicultura.

Así lo establece el reporte Impactos y Desafíos 2025: cómo las empresas avanzan en sostenibilidad y productividad en Chile, elaborado por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC), el cual da cuenta de los avances alcanzados en el período 2022-2025.

De acuerdo con el informe, en ese período se firmaron 51 APL que involucraron a más de 1.700 instalaciones a nivel nacional. Este trabajo se tradujo en resultados medibles, como la reducción de más de 683 mil toneladas de CO₂ equivalente, una disminución del 24% en el consumo de agua y la generación de ahorros privados por US$172 millones, junto con una inversión superior a US$33 millones.

Solo en 2025, 441 instalaciones —correspondientes a 277 empresas— obtuvieron certificación APL, validando mejoras en gestión hídrica, eficiencia energética y economía circular. A nivel sectorial, el instrumento ha tenido presencia en diversas actividades productivas, incluyendo el desarrollo de un APL para el sector salmonero enfocado en cambio climático y economía circular en las regiones de Los Lagos y Aysén.

En este contexto, la directora ejecutiva de la ASCC, Ximena Ruz, destacó que “los resultados muestran que la sostenibilidad no es un costo adicional, sino una herramienta concreta para mejorar la productividad, reducir riesgos y fortalecer la competitividad de las empresas. El desafío ahora es escalar este impacto, incorporando a más sectores y profundizando la inversión privada.”

Salmonicultura: medición de huellas y economía circular

En el ámbito acuícola, el reporte da cuenta de avances asociados a la gestión ambiental de las operaciones, particularmente en medición de huellas y economía circular. Entre las acciones implementadas, se incluyen iniciativas de circularidad en instalaciones productivas y actividades de limpieza de playas, que permitieron recuperar más de mil toneladas de residuos.

Asimismo, se mencionan avances en la medición de huella hídrica y en la incorporación de prácticas de eficiencia en el uso de recursos dentro de las instalaciones.

En este contexto, la gerente de estudios y proyectos de SalmonChile, Marcela Bravo, señaló que “el mundo enfrenta un doble desafío: alimentar a una población creciente, reduciendo el impacto ambiental. En este escenario, la sostenibilidad es una condición básica para el futuro. La salmonicultura chilena ha asumido este rol, evolucionando hacia una actividad innovadora y articulada desde Biobío hasta Magallanes”.

“Bajo esta mirada, desde SalmonChile impulsamos un Acuerdo de Producción Limpia, recientemente auditado, para dar un salto en la gestión climática. Esto permitió a 21 empresas establecer estándares verificables para medir sus huellas de carbono y agua. El proceso incluyó la formación de 28 gestores energéticos, 42 proyectos de valorización de residuos y una hoja de ruta de economía circular pionera para el sector”, añadió.

“Estos avances materializan nuestro compromiso con la Acción por el Clima, optimizando la descarbonización de una proteína que ya destaca por su baja huella de carbono. SalmonChile llega a este 2026 cumpliendo 40 años, con la convicción de que Chile puede liderar la economía azul si el Estado, el sector privado, las comunidades y la ciencia trabajan alineados en una misma mirada de futuro para un desarrollo productivo en armonía con el medio ambiente”, concluyó Bravo.

Impactos en eficiencia y gestión de recursos

A nivel agregado, los APL evidencian impactos directos en variables críticas para la operación de las empresas. Entre ellos, el ahorro de 1,1 millones de m³ de agua dulce, la reducción de 277 mil MWh en consumo energético y la disminución de 144 mil toneladas de CO₂ equivalente, junto con evitar el envío a disposición final de más de 72 mil toneladas de residuos.

Adicionalmente, se reporta la reducción de 477 toneladas de contaminantes locales y la capacitación de más de 80 mil personas en modelos de producción eficiente y responsable.

Otro indicador relevante es el retorno social del instrumento: por cada peso público invertido se generan más de siete pesos en beneficios sociales.

Fotografía de referencia: Adam Mumtaz

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