La pesca y el reciclaje: Una alianza necesaria

Durante los últimos años, el reciclaje se ha convertido en el camino más utilizado por quienes buscan reducir su impacto en el Planeta. Tanto a escala doméstica como industrial, la gestión responsable de los desechos ha adquirido cierta obligatoriedad, principalmente para las empresas de actividades extractivas quienes, en un afán por sustentabilizar su rubro, han implementado diversas medidas con miras a la reutilización, la revaloración y el reciclaje, donde todas estas acciones son componentes de la economía circular.

De esta manera, es que llegamos a nuestra industria pesquera y acuícola, donde se está gestado una alianza tremendamente valiosa, entre los socios del programa de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), Transforma MásMar, con las empresas de recicladores agrupados en la Asociación Gremial de Recicladores de la Región de Coquimbo (Agreco).

Continuamente, los procesos productivos dejan a su paso residuos biológicos y técnicos que muchas veces son desaprovechados y destinados a rellenos sanitarios, lo cual genera costos y contaminación. Sin embargo, en los últimos meses hemos sido testigos de diversas iniciativas que recogen descartes y subproductos biológicos y los introducen nuevamente al ciclo productivo, agregándoles valor y dando paso a nuevos productos alimenticios y bioproductos con alto potencial comercial.

Tal ejemplo es lo que buscamos replicar con los residuos técnicos de la actividad pesquera, los cuales consisten en plásticos, cartones, metales, redes, vidrios y papel. Hoy nos aseguramos de avanzar un peldaño más, ya que, gracias a la labor de las empresas de reciclaje y revalorización, nos estamos asegurando de que los residuos lleguen a las manos correctas, que los sabrán reutilizar, revalorizar y reciclar.

A partir de aquí, nace una colaboración necesaria y esencial para la sustentabilidad de nuestra actividad. Esperamos seguir avanzando hasta dar todos los pasos necesarios para convertir la pesca y acuicultura regional, nacional y, por qué no, mundial, en una actividad responsable, sustentable y parte activa de esta nueva economía, “la economía circular”, que llegó para quedarse.