[OPINIÓN] Mujer en la pesca artesanal

La mujer en la pesca artesanal ha desarrollado su labor desde una cotidianidad paralela a los grandes modelos de desarrollo. Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), en el mundo la representación de la mujer en el sector pesquero es de alrededor del 50%, y se involucran en diversas actividades a lo largo de toda la cadena de valor.

En nuestro país, los antecedentes del “Diagnóstico de mujeres y hombres en el sector pesquero y acuicultor de Chile 2018” nos dicen que las mujeres representan al 23% de los pescadores, y del total solo el 51% de estas mujeres pescadoras pertenecen a alguna organización, siendo sus actividades principales la producción local de pequeña agricultura, recolección de algas y mariscos, elaboración y reparación de artes de pesca, e intercambio y comercialización local, entre otros. Esto ha generado que muchas veces su trabajo y aporte sea invisibilizado.

Conociendo estas importantes asimetrías, es que desde Fomento Los Ríos hemos asumido el compromiso de apoyar con fuerza iniciativas que contribuyan a reducir las brechas detectadas. Uno de estos esfuerzos es el desarrollado en conjunto con la Fundación Cocinamar, quienes se adjudicaron el Programa de Apoyo al Emprendimiento y la Innovación Regional (PAEI) con su proyecto “Difusión de la innovación y el emprendimiento femenino en la pesca”, que avanza hacer visible la participación de las mujeres en la pesca artesanal reconociendo su aporte y trayectoria, permitiendo conocer y comprender sus potencialidades, y la proyección de ellas y su trabajo.

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La ejecución de este programa sin duda ha sido un valioso aporte, principalmente en lo que refiere a dos grandes aspectos. El primero desde el punto de vista del acceso al instrumental de Fomento Los Ríos, dado que no es frecuente que las mujeres ligadas a la pesca artesanal accedan a estos. Así, esta iniciativa permitió el traspaso de conocimientos y herramientas para que estas emprendedoras puedan validarse comercialmente, lo que sin duda han venido desarrollando toda la vida; esto les permitirá en el futuro escalar en el mercado y llegar a nichos más sofisticados. Y, en segundo lugar, porque tal como ya lo hemos mencionado, ha posibilitado la difusión y empoderamiento de las mujeres en el sector.

Esto último a nuestro juicio es vital: visualizar el trabajo de las mujeres en la pesca, ponerlo en valor, y fortalecer las redes de confianza y colaboración entre las emprendedoras, para que de manera articulada puedan continuar trabajando iniciativas que les permitan desarrollarse personal y económicamente.

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Hoy, producto de este trabajo se publicó el libro “Fuertes como el Mar, relatos de emprendimiento femenino en la pesca artesanal” a toda la comunidad nacional y regional; donde la innovación y el emprendimiento de las mujeres asociadas a la pesca artesanal quedan plasmadas, a través de historias de emprendimiento y autonomía económica de mujeres en la región. Son estas historias testimonio fiel del duro trabajo y esfuerzo que estas mujeres han realizado con la guía del equipo de la Fundación Cocinamar.

Nuestro compromiso es seguir trabajando juntos, apoyando el fortalecimiento de las redes de confianza y su desarrollo en este sector tan particular. Sabemos la importancia de su rol dentro de sus comunidades, de su contribución al sector en general y de su relevancia en el rescate de su herencia cultural, que es parte de nuestra propia cultura regional.

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