En el marco del programa Puertas Abiertas y reafirmando su compromiso con la transparencia, el empleo local y el vínculo comunitario, PacificBlu recibió a dirigentes vecinales de los barrios Libertad y Gaete, quienes recorrieron la planta de merluza y apanados ubicada en avenida Gran Bretaña, en la ciudad de Talcahuano.
Durante la visita, los representantes vecinales conocieron de cerca los procesos productivos de la empresa, los estándares de calidad, las mejoras implementadas en sostenibilidad ambiental y social, y sostuvieron conversaciones directas con trabajadoras y trabajadores de distintas áreas.
La actividad se realizó en un contexto complejo para la industria pesquera en el Biobío, marcado por la reciente aprobación del nuevo fraccionamiento en la cuota de captura de merluza común, medida que ha generado preocupación en los actores del sector por su posible impacto en el empleo y la continuidad operativa.
PacificBlu advierte sobre posibles consecuencias del nuevo escenario regulatorio
La gerenta de Sostenibilidad y Asuntos Públicos de PacificBlu, Carla Pettinelli, valoró la jornada y señaló que: “Estas actividades nos permiten compartir de manera directa con la comunidad los esfuerzos que realizamos en materia ambiental, social y económica. También nos permiten explicar los desafíos que enfrenta hoy la industria. Si se mantiene el actual escenario regulatorio, el cierre de la planta podría concretarse a fines de este año, afectando a cientos de trabajadores y trabajadoras, en su mayoría mujeres del sector”.
Voces de la comunidad: preocupación por el empleo en Talcahuano
El presidente de la Junta de Vecinos N°18 de Gaete y ex trabajador de PacificBlu, Galvarino Ramírez, valoró la instancia de participación: “Conozco la planta al revés y al derecho, pero ahora vi novedades, arreglos y perfeccionamientos que mejoran los procesos y garantizan mejores estándares para los consumidores. Eso lo digo como dirigente y también como alguien que trabajó aquí”.
Ramírez también hizo un llamado a las autoridades: “Los parlamentarios ven otros intereses, pero no se detienen a considerar la estabilidad laboral en la región. La región del Biobío corre el riesgo de seguir empobreciéndose. Esta planta llegó a tener 1.200 personas; hoy trabajan cerca de 900. Es urgente tomar decisiones que resguarden el empleo”.
Por su parte, la dirigenta del sector Libertad-Gaete, Gladys Contreras, destacó el avance observado en la infraestructura y operación de la empresa: “Había venido hace años, pero hoy veo una empresa distinta. No es lo mismo verlo en redes sociales que estar aquí, hablar con la gente y ver su compromiso. Me parece valioso que nos hayan invitado”.
También expresó su inquietud sobre el futuro de la planta: “Sería muy injusto que una empresa que ha mostrado avances, especialmente en lo medioambiental, tenga que cerrar. Aquí trabajan muchas mujeres jefas de hogar que, con esfuerzo, sacan adelante a sus familias”.
Fotografías: PacificBlu.