La empresa genética islandesa productora de ovas de salmón Atlántico, Stofnfiskur, decidió dar un gran paso en la producción de ovas potenciadas para la resistencia a enfermedades que tienen en vilo a la industria chilena del salmón. Y es así como actualmente están en desarrollo numerosas pruebas de desafío en el Instituto Noruego Veterinario, VESO-Vikan, para determinar la resistencia natural a Piscirickettsia salmonis, agente etiológico de la enfermedad Septicemia Ricketsial del Salmón (SRS), de familias que fueron especialmente seleccionadas para esta prueba.
El desarrollo de la investigación se enfocó debido al impacto económico generado por la mortalidad durante la fase de engorda en el mar, principal factor de los elevados costos de producción que se tienen en la actualidad.
Consultado el CEO de Stofnfiskur, Dr. Jónas Jónasson, respecto del alcance de esta iniciativa inserta en la política de la empresa de producir ovas que den origen a peces robustos, explicó que “estamos haciendo un importante esfuerzo económico invirtiendo en ciencia aplicada que dará resultados concretos en el mediano plazo. Las estadísticas chilenas indican que los peces originados de nuestras ovas tienen de las mayores sobrevivencias en el mar, pero eso no es suficiente. Estamos avocados en generar un pez verdadero robusto, que sea capaz de coexistir y crecer normalmente en un ambiente marino que hoy cuenta con múltiples riesgos sanitarios que amenazan los costos de producción de los empresarios salmoneros chilenos”.
VESO-Vikan es un connotado centro de investigación acuática noruego que realiza pruebas de desafío para evaluar eficiencia de alimentos, vacunas y la resistencia genética a diferente rango de enfermedades bacterianas, virales, ricketsiales y parasíticas, entre otras. Todos los ensayos de infección que se realizan en VESO-Vikan deben ser aprobados por la Autoridad Nacional Noruega de Investigación Agropecuaria (NARA).
Al respecto, el PhD en Virología y jefe del Departamento de Investigación y Desarrollo de Stofnfiskur (Islandia), Dr. Eduardo Rodríguez, explicó que “enviamos peces de 45 gramos de peso promedio, correspondientes a 100 familias seleccionadas de las cuales ya teníamos registros propios de cierta resistencia al SRS. Todo se hizo vía aérea en un viaje total de 20 horas, donde los peces iban empacados en 40 cajas de poliestireno expandido, contenidos en bolsas plásticas con agua hiper-oxigenada y enfriada externamente con hielo para bajar la temperatura hasta 2° Celsius. Aún cuando en Islandia existe la capacidad profesional y de infraestructura para realizar este tipo de pruebas, la legislación local impide experimentar con micro organismos que no se encuentran presentes naturalmente en nuestro ecosistema, como una medida de protección para mantener el inmaculado estado sanitario de Islandia”, detalló el científico.
El Dr. Rodríguez puntualizó que “los desafíos ya están corriendo y muy pronto tendremos el detalle de aquellas familias que tendrán la resistencia natural al SRS. Posteriormente nos concentraremos en generar las ovas desde aquellas familias seleccionadas, las que serán destinadas especialmente al mercado de Chile”.
Stofnfiskur sigue reforzando con hechos concretos su compromiso de proveedor responsable de la industria del salmón de Chile, mucho más allá de ser solo un productor de ovas.
Fuente: AQUA